Lo que pudo ser realidad...
Desperté y me di cuenta que solo había sido un sueño, ¿Pero porque tanto entusiasmo por ese sueño? Entonces de nuevo volví a cerrar los ojos y de nuevo soñé.
Él y yo, teníamos dudas (ni yo sabía porque teníamos dudas) así que fuimos al lugar en donde trabaja, una señora nos miraba feo y se molesto de que estuviéramos juntos <¿Pues que le hicimos señora>. Aunque se ofendió nos contó que en la tarde del día pasado nos habíamos besado sabiendo que eso no se podía hacer y más por nuestras familias, él, mi amigo, me miró avergonzado e igual que yo, la señora le dijo que se metiera y él la obedeció.
Habían pasado meses y no podía contener mis sentimientos, anhelaba verlo y besarlo como habían dicho, pero mi familia no me permitía ni si quiera salir. Una mañana mi hermano me ayudó a salír de esa casa y fuí al lugar donde trabaja mi amigo, cuando llegué no lo ví, nadie de su familia no sabía dónde estaba, mi coraje era tan grande que entré a la bodega donde conservaban todo tipo de semillas y ahí estaba él... comiendo; una parte de mi se emocionó pero la otra parte estaba molesta <Hola Sam ¿Cómo estás?> Su mirada me atemorizó, me pidió que me fuera.
Así lo hice, me fuí y con coraje y tristeza les agradeci a su familia. Lloraba, si, no un llanto de dolor solo una leves lágrimas caían, cuando tropecé con alguien, pues aún no seguía en el trabajo de mi amigo así que alce la mirada y era él tomando mi rostro delicadamente como si temiera que yo lo rechazara pero no fue así al contrario sonreí, balbucee por unos minutos pero no dije nada.
-Sabia... que... no me... dejarías ir.
Ambos sonreímos, mi familia, su familia nos veían molestos, desilucionados, el se acercó a mis labios lentamente, me miró como si pidiera permiso, el cual yo acepté.... Y ese beso fue tan real que volví a despertar.
Tenía una gran sonrisa, pero sabía que eso no iba a pasar, claro que lo de las familias era una mentira, pero yo no sabía si le gustaba ni yo sabía si me gustaba tanto, solo sabía que en mis sueños me había gustado sentir sus labios y que no había sentido una sensación tan hermosa hace cinco años, fue tanta mi reacción al sueño que publiqué una foto y él la contestó preocupante ¿Acaso sería una señal? No lo creó y espero que no.
Porque si era así temía a ilucionarme y encariñarme de nuevo...
-Frases de una escritora (Anso Monguz)