Misión 3: Ventajas que supone crear un BreakOutEdu en el aula.
El hecho de cambiar “las costumbres” en el aula ya lleva implícito un misterio y una chispa que capta la atención de muchos alumnos y alumnas. Esa nueva actividad, ese nuevo juego, esa nueva manera de “ver las cosas”, o mejor dicho, de proporcionarles conceptos, hace que los asimilen con un sentimiento y una atracción distinta. Con lo cual, si solo la novedad ya les provoca una emoción, en cuanto empiezan a trabajar y a discurrir, el aprendizaje arranca de manera significativa y vivencial. De hecho, si lo comparásemos con aprender a ir en bicicleta, diríamos que el individuo/a puede entender la secuencia de instrucciones e imaginar cómo hacerlo; sin embargo, hasta que la persona no sube a la bici, tantea el equilibrio y decide cómo y cuándo ejecutar la acción, nunca va a asimilar qué es ir en bicicleta. Por tanto, la inmersión en la actividad educativa les va a favorecer de manera muy significativa.
Lo que más me gustaría destacar de las ventajas de implementar un BreakOutEdu en el aula es su relación directa con el currículum. Se trabaja mediante el juego la materia en cuestión o los conceptos elegidos; se trabaja la expresión oral y escrita de los participantes, puesto que para comunicarse, entender y resolver los retos van a necesitar hacer uso de la lectura, escritura y la comunicación oral; se fomenta el trabajo cooperativo, pilar importante en los tiempos que corren, y más en este curso en el que se apuesta por el trabajo por ámbitos y por proyectos; and at last but not least, se trabaja la conexión con las nuevas tecnologías, bien para crear ambiente o para pasar de nivel o para jugar con imágenes o... podríamos incluir infinidad de aplicaciones.
En definitiva, el aprendizaje basado en juegos no es esencial pero sí recomendable en la sociedad en la que vivimos. El alumnado está hiperinformado, cualquier cosa se busca en la nube y ya está resuelto. Se consulta, se copia y se olvida. Internet es el gran baúl que lo abarca todo, todo lo bueno y lo malo también. Si no saben ser críticos/as, no van a realizar un aprendizaje productivo. En cambio, si este aprendizaje lo viven, es muy probable que se interiorice y se adquiera para siempre.













