kxsparr:
   Vestigios de una resaca y malas noches de sueño se manifiestan en sus facciones, su semblante dista de ser algo amigable. Una mochila a su hombro, sus pasos son pesados y su mirada no se escapa del suelo. Le habĂan permitido venir a retirar pertenencias, claro que con mil y un guardias inspeccionando todo su andar, revisando sus pertenencias (decomisando una cantidad alarmante de hierba; protestĂł, alegando que eso no tenĂa nada que ver con lo que les convocaba, pero su opiniĂłn parece haberse visto reducida a cero) y haciendo comentarios de más. Â
  Una vez llegĂł al jardĂn la seguridad se dispersĂł un poco (un radio de cinco metros, para ser especĂfica); decidido a salir rápidamente de aquel lugar, se ve detenido en su actuar por la inoportuna presencia ajena.  “¿Uh?” Ceño fruncido que recibe al semblante de la mujer. “No sĂ©, usa google maps o algo.” Se encoge de hombros, su mirada yendo hacia su alrededor, notando como el guardia que tenĂa la misiĂłn de acompañarle a la puerta, se acerca a pasos agigantados, aparentemente para evitar el contacto entre la belga y el alemán. Pesado suspiro que abandona sus labios. “¿No te dijeron?” Un bufido. “Soy un peligro para la sociedad.”Â
El joven la agarrĂł por sorpresa. Se quedĂł un momento helada,al tal cambio de actitud y respuestas que le lanzaba. Viendo todo el panorama,no pudo evitar sonreĂr. —Google maps no es un buen referente, y lo debessaber. Ya me ha dado malas sorpresas recomendando sitios espantosos y cercanos,aunque al final siempre una copa de vino lo soluciona todo —se encogiĂłde hombros. Si era sincera, no era eso lo que pedĂa, sino una botella bienhelada de cerveza para sentir que no habĂa malgastado su tiempo caminando.Además, en cualquier lugar, se podĂan sacar historias increĂbles y enriquecermucho más la informaciĂłn que poseĂa de la distinciĂłn del trato entre hombre ymujeres.
Se apartĂł los cabellos de su rostro, observando de reojo alguardia que habĂa aparecido. —En realidad, no tienes semblante dealguien peligroso. ÂżQuĂ© es lo peor que has podido hacer? ÂżNo hacer unareverencia ante la persona correcta? Aunque ya he visto que algunas personashan sido fuertemente castigadas por cosas tan minĂşsculas como ello, asĂ que… —ApretĂłlos labios. El recuerdo, de por sĂ, era uno nauseabundo. Cuando a veces tetopas con gente horrible y con la cabeza inflada por demasiado poder, suelensuceder cosas como esas—. ÂżQuĂ© es lo que en realidad hiciste para que nose despeguen de ti?















