Pero qué vestidos más raros.
¿Esa mujer lleva un zorro como sombrero?
— Parece que cuanto más ridícula vayas vestida, es mejor.

Love Begins
hello vonnie

Origami Around

★
styofa doing anything
TVSTRANGERTHINGS
One Nice Bug Per Day
Mike Driver
Not today Justin
🪼
occasionally subtle
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

❣ Chile in a Photography ❣

if i look back, i am lost
Monterey Bay Aquarium

oozey mess
RMH
d e v o n
Game of Thrones Daily

izzy's playlists!
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Türkiye
seen from Philippines

seen from Canada

seen from Estonia
seen from Mexico
seen from Brazil
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@ava-geroux-blog
Pero qué vestidos más raros.
¿Esa mujer lleva un zorro como sombrero?
— Parece que cuanto más ridícula vayas vestida, es mejor.
Con suerte conoceré a alguien famoso.
— Por que para venir a la fiesta solo pues me quedo en casa con mi hijo. Lo divertido de esto es conocer a famosos.
— Bueno, conocer, conocer, no creo que nadie vaya a conocerlos verdaderamente. La gente suele decepcionarse con la mayoría, porque al fin y al cabo son personas normales que quieren su privacidad.
Con suerte conoceré a alguien famoso.
— ¿Por qué todos queréis conocer a gente famosa?
Un segundo, por favor.
— Solo un segundo más, joder. —murmuró sin despegar los ojos de los papeles que sostenía en la mano. Sabía que llevaba un buen rato en el mostrador del hospital, y esto había provocado que la gente que esperaba detrás suyo empezase a perder la paciencia, pero desde que le habían dado las facturas de la hospitalización de su amiga, no hacía otra cosa que revisarlas número por número, intentando conseguir de esta manera algún error para poder mantenerla más tiempo bajo el debido tratamiento.—
Me muero de sueño
Después creí que era yo el subnormal que se dormía por ahí - bromeó al ver a la castaña - Hola Ava - comenta y piensa que tal vez se encontraba desde hace un buen rato. Se quitó la chaqueta para tendérsela en sus hombros - ¿Descansando un poco de tanto agotamiento? Nada que un buen café pueda ayudar. Venga, te compraré uno.
— James, gra-gracias. —dijo dedicándole una mirada de agradecimiento cuando el castaño de pelo rizado le coloco la chaqueta sobre los hombros.— En realidad solo quería descansar los ojos durante unos segundos, pero creo que me pase. —comentó riendo un poco.— ¿A estas horas habrá algo abierto?
Me muero de sueño
-Me has quitado la cama-comentó Jack sonriendo por detrás de ella, fumándose un cigarrillo.
— Pues hoy parece que no duermes solo. —dibujó una débil sonrisa sobre los labios y comprobó la hora. El último tren acababa de pasar y tardaría horas en llegar al piso desde aquel lugar.—
Me muero de sueño
Te creo porque después de Coachella me espero cualquier cosa.— Carcajeó la chica inevitablemente, torciendo la sonrisa hacia un lado, sentándose al lado de Ava.— ¿Y qué piensas hacer ahora que hemos perdido el tren? Porque si, yo también lo perdí.
— ¿Después de Coachella? ¿Qué carajo hice? — preguntó alarmada mirándola. Solo recordaba el rato que había estado con Evan y el haberse despertado con una resaca de mil demonios, el resto eran recuerdos borrosos.— ¿En qué zona vives? Porque tenía pensado ir caminado y si quieres, podemos ir juntas.
Me muero de sueño
-Will baja del metro en dicha parada y se encuentra con una chica semi-dormida en un banco-. Eh, ¿estás bien? ¿Necesitas ayuda? -dice acercándose a ella.
Se sobresaltó un poco más cuando escuchó que alguien se dirigía a ella, pero rápidamente se calmó al reconocer a la rubia. Sabía que estudiaba en Wilson y en más de una ocasión le había servido en la cafetería.— No, no, tranquila, estoy bien. Me he quedado dormida, eso es todo.
Me muero de sueño
Me cago en…— La morena corrió todo lo que pudo, frunciendo el ceño al ver como el tren se iba, soltando un suspiro llevándose la mano a la cabeza.— Joder…y es el último tren…— Cuando volvió a suspirar, giró su rostro para ver quién había, reconociendo a la chica del banco.— ¡Eh! tú, te mandé un mensaje, y ni siquiera me hiciste caso.
— Ey, que tengo nombre. —respondió mientras hundía el cuello un poco más dentro de su abrigo. Cuando elevó la mirada, reconoció a Monika y suspiró.— Perdón, de verdad, llevo un día horrible y el otro día se me cayó el teléfono en el fregadero, se que suena a excusa mala y barata, pero es cierto.
Me muero de sueño
Hey ¿Has perdido el tren? — Arqueó el rubio las cejas, mirando que la chica tenía mala pinta.— ¿Estás bien?
— Me parece que sí. —bufó frotándose los ojos y dirigió su mirada al rubio. Le sonaba su rostro, pero no recordaba donde lo había visto antes.—Estoy todo lo bien que se puede estar después de haberme despertado a las cuatro de la mañana y pasar el día en el hospital.
Me muero de sueño
Murmuró mientras se dejaba caer en uno de los bancos de la estación de metro. Llevaba un día agotador y en cuanto pudo descansar las piernas, los párpados se le cerraron.— Mierda. —sacudió la cabeza después de media hora. Se había quedado completamente dormida y el tren acababa de pasar.
Reconoce a su compañera de piso y suelta un bufido. —¿Eso crees? —son una sonrisa deja caer su rodilla en unas pequeñas manchas de sangre en el suelo, manchando aún más el pantalón. Después vuelve a ponerse en pie tranquilamente —Es raro que coincidamos fuera de casa. Qué cosas.
— Y por lo que veo, espero que siga siendo así, paso de acabar detenida por juntarme contigo. —rodó los ojos al ver como se ensuciaba más los pantalones y dirigió su mirada hacía su compañero.— ¿Vas a dejarlo ahí tirado?
Bueno...
Pues ayer pasé el día de mi cumpleaños ordenando libros y trabajando como un loco… Creo que me merezco un descanso. —acompañó la frase con un suspiro mientras pensaba qué hacer esa tarde.
— No es un descanso, pero como ayer no te vi, hoy tienes el café gratis. —comentó con una sonrisa mientras le servía la amarga bebida y en la cafetería de la universidad.— Felicidades, por cierto.
¡RÁPIDO!
¡EL MALDITO MONO! ¡HAN TRAÍDO UN MONO DE CONTRABANDO EN EL BAR DONDE TRABAJO Y SE HA IDO CON MI CHAQUETA! -explica sin dejar de correr tras él.
— ¡DEJA DE CORRER, JODER! ¡EL MONO NO TE VA A DEVOLVER LA CHAQUETA! —exclamó empezando a correr detrás de su compañero hasta que le alcanzó y fue capaz de saltar sobre él para detenerlo.—
SMS: ¿Por qué están tus bragas en MI habitación?
SMS: Pregúntale a Flint, es quien se encarga de hacer la colada, pero las quiero de vuelta ya.
SMS: Sabes muy bien a lo que me refiero. Follad todo lo que queráis, pero no en mi habitación.
SMS: En la vida he follado con Flint, y menos en tu cama. Si no te acuerdas de la gente que metes en casa cuando nosotros no estamos, es tu culpa.
—Y no te atrevas a hacer algo así de nuevo —dice Daniel antes de golpear una última vez al hombre al que se había acercado ,después de ver en él una actitud sospechosa, mientras esperaba el tren a altas horas de la noche. —¿Y tú qué miras? —dice a la persona a su lado mientras se pone en pie y limpia sus manos en el pantalón.
— Las manchas de tu pantalón, seguro que Flint tendrá que usar lejía para limpiar eso. —negó un poco con la cabeza y se sentó en uno de los bancos esperando a que el tren llegase.—