Cuando no podía ponerse peor...
El coche se me estropea y me deja tirado, luego empieza a llover y ya lo último es que me he encendido un cigarro y se me ha apagado por culpa de la lluvia -le explica por encima a la persona que tiene a su lado intentando resguardarse de la lluvia-. Y se me ha jodido el mechero. ¿No tendrás algo de fuego para prestarme, verdad?
No, perdona, no fumo. --encoge un poco los hombros--. Pero tengo el coche aquí al lado, si quieres te llevo.













