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@avianambrosio
—Por más que lo digas creo que nunca creeré eso, Avi. No lo sé, tienes clase, no tienes miedo a decir lo que piensas y simplemente lo dices más no tienes miedo de equivocarte ¿entiendes lo que es eso? Es increÃble—. Habló rápidamente acerca de la personalidad de la rubia que la tenÃa maravillada ya que era todo lo contrario a ella. No era tÃmida estaba segura de lo que hacÃa y no tenÃa mucho miedo a hacer las cosas como ella. QuerÃa ser un poco más como ella, tener menos miedo, ser un poco más orgullosa. —Te encanta hacerme sonrojar ¿cierto? Desde que te conocà no has hecho otra cosa que decir cosas lindas sobre mi—. Negó manteniendo la dulce sonrisa en su rostro. Su corazón iba a mil por minuto, habÃa besado a Aviana y en sus adentros sabÃa que no estaba mal. Se sentÃa bien. Se separó de ella, mientras la veÃa se acostumbraba más a atener sus ojos azules cerca de ella. Se acercó a su rostro y dejó una caricia en su mejilla. —¿Por qué quisieras besarme a mi? A mi—. Le dijo algo impactada ya que básicamente la rubia podÃa tener a cualquier persona que quisiera y ahà estaba, besando a la pequeña castaña.
Apretó los labios en una fina lÃnea y ladeó la cabeza ligeramente —Pero eso viene con sus defectos también, Elizabeth. Hablo mucho, no tengo frenos, suelo dar órdenes y meterme en problemas con la gente porque siempre debo tener la razón— le explicó, y era verdad. La castaña podrÃa ser tÃmida pero era simplemente la persona más adorable de todas, y eso no se podÃa poner en disputa. Aviana por otro lado era todo lo contrario, una chica que nunca mantenÃa su boca callada, una chica que se creÃa la reina del lugar y se mantenÃa en su puesto, cosa que llegaba a caer mal a la gente. —La verdad es que sÃ... Sonrojada te ves aún más bonita, si es posible eso— la halagó nuevamente para luego soltar una pequeña risa. Mordió su labio inferior al recibir la suave caricia de la contraria, era una señal positiva. —¿Por qué te rebajas tanto? Eres tan bella, tanto dentro como por fuera... ¿Por qué no hubiera querido besarte? Incluso tal vez quiera hacerlo una vez más— le terminó por confesar, pasando uno de sus dedos por su mentón, acariciándola lentamente.
mikaeladinasty:
Prendió el porro, en el momento que tomó el encendedor que su amiga lo habÃa pasado. Guardó el mechero en el bolsillo de la chaqueta. Le dio una leve calada, inhalo y después exhalo, sintiendo ese calor en su garganta, y sus pulmones llenándose de aquella hierba. Pestañeó un par de veces, sus ojos aún no se estaban volviendo rojos.—Creo que una bebida.—pidió.—Y…¿tienen algo de chatarra?—el empleó asintió.—Perfecto, eso será entonces. Gracias.—el hombre les dedicó una sonrisa, y se fue de aquel lugar para ir a buscar los pedidos.—¿Algo que decir? Mientras estamos llenando nuestros pulmones de una linda hierba medicinal.—
Frunció el ceño ante aquella pregunta, pero antes de contestar, le dio una calada al porro, luego negó con la cabeza para después exhalar. —Nada interesante ha pasado, asà que no sé que decir... Aunque puedes preguntarme lo que quieras, nena, sabes que contestaré— encogió uno de sus hombros, dedicándole una sonrisa y luego recargando su cabeza en el hombro de la morena —¿Tú quieres decirme algo, bella?— arqueó una de sus cejas.Â
Taylor Swift at the  2015 Golden Globes After Party 01/11/15
Se sonrojó al sentir el roce en sus labios y al escucharla sus mejillas se tiñeron de un sutil rojo que terminó de apoderarse de todo su rostro al sentir el beso. - Apuesto a que juntos sonará mucho mejor - sonrió en su dirección y continuó tocando la guitarra, pero dejó que la chica cantara aquellos versos y él la complementó. I don’t mind spending every day, out on your corner in the pourin’ rain, look for the girl with the broken smile ask her if she wants to stay a while -cantó-
No pudo evitar sonreÃr ampliamente al notar que el chico se sonrojaba, le parecÃa simplemente adorable y no podÃa negar que él le atraÃa bastante. —And she will be loved, and she wil be loved— alargó la nota de lo último, tal y como era la canción. —Tap on mi window, knock on my door. I want to make you feel beautiful— siguió cantando pero luego rió. —¿Ves? Somos como un dúo dinámico o algo porque déjame decirte que creo que lo estamos haciendo muy bien— aseguró, volviendo a acercarse al ojiazul para tomar la guitarra y dejarla en una silla. —Bueno, bueno... Somos bastante buenos, pero realmente no vine a cantar, lindurita. Bueno, a menos que sea eso lo que quieras seguir haciendo, o sea, vine a pasar tiempo contigo, básicamente— le explicó, tirándose en la cama del muchacho poco después.
— Yo podrÃa soportarte, eres muy divertida y elegante. A ver si puedo contagiarme un poco de eso. Oh, además serÃa un placer pasar tanto tiempo contigo es genial ver como tratas a los demás, me sentiré como una reina a tu lado—. Bromeó con ella, sonriendo mientras sentÃa como sus dedos se entrelazaban. No estaba muy segura de que sentir con eso, ya que era la primera vez que de sentÃa asÃ, al menos con una chica. Era extraño pero le gustaba esa sensación. Bajó su mirada un poco avergonzada ante la caricia de la chica en su mejilla, sabÃa que estaba bien sonrojarse pero habÃa algo en la presencia de la rubia que la hacÃa sentir como una pequeña niña. —Supongo que tenderé que acostumbrarme a que me llamen as×. Siguió la vista de la rubia y sintió como su corazón iba a mil por minuto al ver que se posaban en sus labios. Su vista también se posó en los de ella más que nada por pura curiosidad. Cuando sus labios finalmente se juntaron pudo jurar las mariposas habÃan regresado, sin pensarlo dos veces le siguió el beso acercándose a ella un poco más.
Rió levemente ante aquellas palabras —Eres preciosa tal como eres, Elizabeth, no tienes que contagiarte nada de mÃ. ¿Cómo trato a los demás? ¿Y cómo es eso?— inquirió con curiosidad, realmente no habÃa notado si habÃa tenido cierta forma de tratar a los demás que sea diferente a lo que la gente acostumbra, tal vez era el hecho de que Aviana tenÃa ese pequeño defecto de que en ocasiones se creÃa ligeramente superior a cualquiera que la rodeaba, pero trataba de evitarlo ahora. —Definitivamente, porque al estar en mi compañÃa, tendrás que escucharlo bastante— murmuró ella. De alguna manera, llegó a sorprenderse de que le correspondiera el beso, pero le habÃa alegrado bastante que eso sucediera. Ambas de sus manos subieron hasta las mejillas de la castaña, posándose allà por unos segundos más, antes de separarse apenas unos cuantos centÃmetros para poder mirarla, sin poder predecir como era que reaccionarÃa.
 La castaña se sentÃa como en casa, por eso no dudo en acomodarse en el sillón (porque de una manera necesitaba ponerse cómoda, para darle la sorpresa a su amiga).—¿Eso me debe preocupar?—inquirió en un tono de broma, sabiendo que las palabras sobre no decir nada eran verdad. —Acá vamos…—soltó un suspiro, y sacó de su chaqueta dos porros, y le entregó uno a la chica.—Hoy tendremos un viaje al espacio.—empezó a decir.—Algo lento, pero bastante placentero.—dejó su porro, en su regazo y sacó un encendedor, para pasárselo primero a su  amiga.
Tomó el porro que su amiga le habÃa dado con dos de sus dedos, colocándolos justo en medio de estos para llevárselo a la boca y ponerlo entre sus labios. Tomó el encendedor y le prendió fuego a la punta al mismo tiempo que daba una calada, para luego darle devuelta el mechero a la morena. Soltó el humo por la boca, para luego darse cuenta de que uno de sus empleados se acercaba, pero no se alarmó al respecto. El hombre les ofreció algo de beber o comer —Mika bebé ¿quieres algo? Siéntete libre de pedir lo que quieras— le aseguró, dedicándole una sonrisa.
@MikaLennox: #teamfabulous #teamokey #thecrew
Aleck y Tahiel ya son oficialmente una pareja.
@missambrosio: Look at this cutie right here! :-)
A v i a n a A m b r o s i o ; A Moodboard + Mikaela Lennox.
— Claro, y yo soy virgen —ironizó, rodando sus ojos ante la gran mentira que dejó salir la ojiclara. A leguas se veÃa que era una chica dispuesta a todo en el tema sexual y era una de las cosas que más le llamaban la atención de la mujer—. Pues déjame decirte, aclararte y guiarte en lo que a mà se refiere ¿esta bien? No me gusta que me digan que hacer, ni que opinen sobre mis cosas, ni que me manden. Si quieres que nos llevemos tan bien como ahora, será mejor que tomes esos factores en cuenta —habló claro y precisó, girando después su cara para dedicarle una sonrisa amigable antes de volver a centrarse en su trabajo: manejar. Cuando al fin pasó la colina, volvió acelerar hasta llegar a la única casa lejos de las demás y, poco a poco, comenzó a frenar—. Y dices que no es un castillo…Â
Soltó una carcajada ante sus palabras —¿En serio? ¡Yo también!— bromeó la rubia, para luego seguir riendo y tapar su boca con una de sus manos, evitando que se escuchara tanto la risa. SabÃa bien que ella no era nninguna santa, realmente, era todo lo contrario, y disfrutaba siendo de tal forma. Rodó los ojos —Te dije que no puedo controlarme, nadie puede, pero prometo hacer mi mejor esfuerzo para no ser tan asà contigo ¿estamos de acuerdo?— arqueó una de sus cejas. Frunció el ceño —No es un castillo, realmente no, puede llegar al término mansión más no a castillo— aclaró ella. TenÃa en cuenta que su casa era muy grande, bastante y en frente tenÃa un jardÃn inmenso de igual, pero siempre le gustó más a la chica su casa en Grecia. Llegando al lugar, habÃa un gran portón negro que no dejaba pasar, pero los empleados lo abrieron al ver que Aviana iba dentro del carro —Puedes ir hasta la puerta de la casa, dejarás el auto ahà y alguien más se encargará de estacionarlo en la parte de atrás— le explicó, quitándose el cinturón de seguridad.
A v i a n a A m b r o s i o ; A Moodboard (Part two)
 Al encontrarse con la rubia, no dudo en saludarla. Un gran abrazo, y devolverle el beso en la mejilla. Ella habÃa extrañado a su amiga, pero los problemas la habÃan llamado, y partir de Hales Hills era algo que tuvo que hacer.—Después. Ahora mismo no tengo hambre, he comido un montón de dulces, y comida chatarra antes de hablar comida.—le comentó, manteniendo esa sonrisa. Se separó de ella, y se paso una mano por su cabello.—Y dime…¿Qué haremos? ¿La sorpresa que traje o tienes mejores cosas que hacer?—le propuso. Mikaela no era de compartir, su preciada hierba pero con sus amigos era la excepción.Â
La rubia sonrió ante aquella caricia por parte de la morena —Joder, saca ya la sorpresa— imitó el término que ella habÃa usado y luego mordió su labio inferior. Tomó la mano de la chica para guiarla a adentrarse a la sala y se sentó en uno de los sofás —Podemos hacerlo aquÃ, o sea, ni te preocupes por los empleados o algo, nunca dicen nada... Bien podrÃa cometer un asesinato en medio de todos ellos y no dirÃan palabra alguna al respecto— bromeó ella con un tono de diversión.