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@b-rabbit-blr
Un cuento llamado VIDA — Parte Uno
El viento soplaba ferozmente en mi rostro, como si me gritara que debía cambiar la actitud con la que enfrento las circunstancias. Mientras me acercaba a la orilla del mar, él me atraía más y más hacia dentro, como si entendiera el abrazo que anhelaba para recomponer mi alma rota.
El cielo cambiaba sus colores, de amarillos a naranjas y rojos intensos, como si supiera que algo en mí se quemaba lentamente. Un susurro interno me urgía a no cerrar los ojos, a no dejarme caer en la oscuridad que invadía mi alma.
A pesar de la belleza que se desplegaba frente a mí, el miedo se apoderaba de todo. De repente, todo se oscureció y volví a aquel cuarto cerrado, con cuatro paredes y un reloj en la pared que avanzaba rápido, sin dejarme respirar.
Sentí un peso inmenso aplastar mi corazón; un dolor tan profundo que ninguna puerta parecía abrirse, ni ventilación que alivie. Los gritos que desgarraban mi garganta no eran escuchados, mi voz se apagaba poco a poco, el aire se volvía escaso con cada respiración.
Era como si mi tiempo se acortara, pero las manecillas del reloj no dejaban de avanzar.
Delante de mí, un espejo reflejaba el rápido paso de mis años, mostrando los momentos estancados en mi memoria. Un agujero oscuro crecía dentro de mí con rapidez, y yo sentía que desfallecía.
En un instante de agonía, mi mente jugó su carta más cruel: la muerte llegó ante mí. La miré llorando y le rogué que acabara con mi sufrimiento.
Ella me vio triste, y no sentí miedo. Se sentó a mi lado, tomó mi mano cansada y me dijo:
—No es tu momento. Lo siento, pero no es la hora. Debes ser fuerte por aquellos que se fueron adelante, porque ellos oran por ti. Les duele verte caer en estos segundos de frustración, cansancio y agobio.
Lloré hasta que mis propios gritos ahogados se hicieron escuchar: gritos de ira, tristeza y desesperación, que consumían mi alma sin que me diera cuenta.
Cuando ya no tuve fuerzas, me quedé en silencio y miré de nuevo a la muerte. Ya no estaba. En su lugar, una nota en el suelo decía:
"Te regalo diez minutos. Aprovecha y recoge fuerzas para lo que vendrá."
La oscuridad se disipó y me encontré en un jardín lleno de flores de todos los colores. La brisa era una caricia suave que acariciaba mi corazón.
Al levantar la mirada, el cielo era un azul tan brillante que ninguna palabra podría describirlo. Y al bajar la vista, te vi a ti, querido ángel.
Corrí hacia ti como si la vida se me fuera, y al abrazarte, temí lastimarte. Te reías y me decías:
—¿Te gusta el lugar? Es hermoso, ¿verdad? ¿Sientes la brisa, hermana?
Solo escuchar esa palabra me hizo romper en lágrimas. Me miraste y me dijiste:
—No llores, no me gusta verte así. Sabes que estoy contigo, aunque no me veas. A pesar de tu don, yo sí estoy contigo.
Tus desvelos son míos, soy la brisa ligera que llega para hacerte descansar, como un abrazo tardío. Ese soy yo.
Suspiré de alegría por saber que no estaba sola. Tus palabras fueron el aliento y la fuerza que necesitaba.
En tu abrazo, me dijiste que siempre estarías conmigo y que cuando me toque partir, vendrías por mí. Que el abuelo y los bisabuelos están orgullosos de lo que logro, aunque para mí parezca poco.
Para ellos, cada logro es una estrella en el cielo, y la luna, el más grande, significa que sigo viva. A pesar de la tristeza, despierto cada mañana, y eso es lo que más aman de mí: la resiliencia que les doy. Desde donde están, me animan y me echan porras.
Te abracé, sintiendo una paz cálida que no quería soltar.
Solo recuerdo que me dijiste:
—Al regresar, vuelve a mirar el espejo.
¿Fue un sueño?
Estabas ahí de nuevo, no suele pasar mucho, hace 6 años que no te veía. Tú rostro era igual a la última vez que te vi, no cambió nada, el mismo lunar, las mismas cejas y esos labios que... afff; esa maldita piel tan pálida que me hace querer sofocarme en tu olor y tú sonrisa cuando cae la puta noche.
A veces pienso que te olvidé pero, te vuelvo a pensar de nuevo, de nuevo, de nuevo y ¡si! de nuevo cada noche sin parar.. Pero está vez era diferente, porque querías decirme algo y lo repetias una y otra vez en ese lugar "tengo algo que decirte", tanto lo dijiste que no terminaste diciendo nada... Cuando volví a despertar no estabas allí, no fue real, no había sentido tus manos cálidas, no había escuchado tu voz. Sólo quería volver a dormir para verte una vez más... Pero subiste una foto a tu WhatsApp, una foto que era el lugar en el que estábamos situados en ese sueño y pensé que sería una señal para saber que eras tú con quién debo estar, pero.. ¿Es una señal? o sólo quiero una excusa para volver a tenerte besando mis labios, escuchar tú voz y sentirte tocandome con tus dedos que me hacen estremecer.
Te sentí tan mío al recordarte, pero, solo fueron mis dedos y mi mente de tanto pensarte..
.-Caro🍁🐜
Abrí la página del libro de mi vida, y ahí estaba yo misma en mis primeros años. Me aprisionó la nostalgia, el nudo en la garganta, la ternura de mis padres enseñándome a andar por la vida mostrándome la magia del amor, la danza dulce que da la misericordia de la infancia, la inocencia que brillaba de mis cabellos dorados, rizados, del pequeño corazón alegre que me inocularon al momento de pensarme, de crearme.
Y… no dejé de contemplar a la pequeña paloma, a la hermosa paloma, a esa sensible, llorona, frágil, solitaria ave de tierra. Entonces no entendí, porqué si me habían soñado en amor, porqué si me arroparon en protección, porqué si crecí en un hogar donde jamás me faltó presencia… mi alma alberga tanta tristeza.
Tal vez porque soy ave de tierra, cuando mi lugar… el lugar donde surcan las alas es en el cielo… allá donde los nimbos se arremolinan para acariciar el azul del firmamento, allá donde al cerrar la mirada el sol, nace la canción de la luna, y los astros bailan al ritmo de la orquesta de la noche.
Ave enamorada, eso soy.
Y me duele en el alma no haber sido una flor, un pedacito de pétalos anclada a la tierra, un aroma afable a la luz de las velas, admirado por muchos, sinónimo de paz.
Por el contrario, esto soy.
La mirada que se alza al cielo, porque lo anhela, porque su plumaje no desea más la vid amarga de lo que es concreto, sino de lo irreal, de lo ideal, de lo que no conoce de muertes.
Y ahí estaba yo misma, o mejor dicho, ahí estaba mi alma de niña danzarina, protegida por la mirada de otra igual que yo, con la piel tersa como la mía y con todos los sueños por delante.
A veces, muy a veces, me vuelvo agresiva. Violenta cuando me percibo herida. Y no comprendo cómo es que la poesía me olvida, cómo es que la prosa me abandona y la rima se divorcia de mí. En ese momento, donde más herida me encuentro, más anhelo a la niña, a la pluma, a la tinta, al muso mío, ¡al amor!
¡Al muso mío y al amor!
Pero, ¿qué clase de muso es aquél a quien yo escribo?
¿Por qué escribirle a él si lleva el porte de la ausencia, de la no disponibilidad, de la fatiga, de la incertidumbre?
¿Es que acaso me gusta sufrir?
¿Es que acaso mi muso es el dolor?
¿Es que acaso quiere dejarme sin sangre? ¿Exprimir el agua que me compone y dejarme sin lágrimas?
No lo sé, pero ahí sigue bailando esa niña, esa yo.
Baila y baila…
Baila…
Danza…
Y entre cada danza, llora.
Y entre cada llanto grita,
y entre cada grito enmudece…
Y ese mutismo le revienta los latidos y percibe la muerte… ¿y sabes tú qué es la muerte? La infinita paz de los nostálgicos.
Y de esa nostalgia se engendra el más puro arte, las palabras más honestas y el amor más leal que pueda existir.
Pero, es que nadie me lo ha entendido,
nadie se ha atrevido a atravesar mi dolor…
A traspasar esa danza que es como la cascada que defiende mi perpetuidad.
¡Ah de aquél que sin cobardía lograra atravesarme con genuino interés!
¡Ah de aquél que fuera capaz de abrir la puerta de mis mares para observar mi mundo en calma!
¡Ah de aquél que se olvidara del pudor para bailar conmigo!
Le entregaría mi piel, mi mente, mi danza y mi orquesta.
¡Le daría mi vida entera!
—Zerimar.
La Sombra de Lo Que No...
A veces "y ni siquiera es que uno lo elija, porque en estos asuntos las elecciones son apenas ficciones del alma" el amor se disuelve, así, como una niebla que se aparta con pudor al primer bostezo del sol. Uno se queda con los dedos extendidos al aire, como quien quiso atrapar una mariposa y acabó tocando el silencio.
Y en ese hueco que queda "no un vacío, sino más bien un eco" comienzan a agitarse las promesas rotas, como papelitos escritos en tinta corrida, palabras que alguna vez juraron futuro y ahora apenas si saben conjugar el pasado. Uno las escucha decir cosas que ya no importan: "Siempre" suena hueco, "nunca" se vuelve sospechoso.
Lo peor no es el amor que se fue, sino la sombra que deja de lo que nunca alcanzó a ser. Porque hay ausencias que pesan más por lo que insinuaron que por lo que dieron. Esos amores que no llegaron a estallar pero que dejaron pólvora en el alma. Caminás por la casa y sentís que en cada rincón vive algo que no vivió, un gesto que no se hizo carne, una caricia que apenas fue intención.
Y entonces el amor se convierte en un espejismo retrospectivo, una posibilidad que, por no haberse concretado, se vuelve casi perfecta, casi dolorosa, casi eterna. Como un reloj que anda al revés y marca las horas de lo que no fue. Y vos, ahí, coleccionando sombras, como si todavía hiciera falta apagarse un poco más.
Observé a los pájaros volar por el cielo despejado de invierno. Un cielo color azul claro, tan hermoso que me hizo cuestionarme si siempre fue de esa manera. El cielo es lo único que vale la pena mirar cuando te sientes agobiado, cuando todo a tu alrededor parece una granada a punto de explotar sobre ti. No sentía frío esa tarde, a decir verdad, el clima estaba bastante agradable. Por esa razón, ni siquiera me había molestado en usar una bufanda.
El sonido de una cámara se hizo presente y volteé hacia mi costado. Mi visión se inundó de aquel chico que también miraba el cielo y sacaba fotos.
Contempló el cielo un largo rato y me pareció que un día duraba tres otoños. Luego, como si se hubiera acordado de algo importante volteó hacia el costado y sus ojos se fijaron en mí. Me saludó con la mano y empezó a caminar hacia a mí sonriente. Con el deleite de un niño a punto de recibir un obsequio, caminaba con entusiasmo. Su cámara que era como su compañera más fiel, como un pedazo de su alma, colgaba de su cuello meneandose con cada paso que daba. Mi corazón se agitaba tanto que dolía. Una brisa sopló en ese momento, y un aroma a lavanda se desprendió haciéndome temblar. Él se posicionó delante de mí y me envolví con mis propios brazos para no decaer.
Me quede mirando sus ojos. Pequeños y oscuros, como granos de café. Deje que mis ojos observarán hambrientos el resto de su rostro. Su piel aceitunada, sus facciones suaves, los lunares que tenía en la punta de la nariz y debajo del ojo izquierdo. Su cabello era tan negro como las alas de un cuervo, lo tenía largo hasta su frente. Tenía mirada de ángel, una que parecía expandir luz cada vez que te miraba. Que curioso es, cuando alguien te gusta no puedes evitar verlo perfecto. Cada detalle te parece hermoso. Te conviertes en un castillo hecho de cartas y él en una brisa ligera. Aunque sea leve, aunque para algunos signifique una suave caricia en el cabello o en la piel, para ti puede significar tu final. Porque con solo pasar por tu lado es capaz de derrumbar todo tu ser.
Siempre que miraba un atardecer era recordarte a tí, me daba esa sensación de que nunca te irías, hoy al mirar ese atardecer me trae de vuelta los tiempos que viví contigo, una combinación de melancolía y amargo recuerdo.
Mabel-llin
Lo haré reconstruiré todas las partes de nuestro hermoso amor. Todos los momentos que se convirtieron en recuerdos, los recuerdos que hoy día pensábamos no tener, pero ya ves, hemos conseguido todo. Luchamos tanto que pudimos con todo lo que antes no teníamos noción o esperanzas de poder cumplir...
Aprendí del amor, la tristeza, la esperanza, la lucha y el no rendirse. Hemos pasado por tantas cosas juntos, cada uno puso de su persona a la relación. Cada uno se esforzó en un momento donde las cosas no parecían ir bien y gracias a eso seguimos hoy día...
Por eso amor mío te pido, no te rindas. Déjame luchar una última vez, déjame ser yo quien salve nuestro amor, quien luche por los dos en estos momentos... Déjame demostrarte que todo lo que hemos vivido y sufrido, todo lo que hemos pasado por lograr llegar a donde llegamos ha valido la pena.
Solo te pido eso, déjame ser quien otra vez pueda enamorarte, cuídarte, hacerte sentir segura de que no miraría a nadie más como lo hizo con vos por tantos años... Déjame demostrarte que te amo, que daría cada parte de mi vida por hacerte feliz, que daría lo que fuera por mirar tu hermosa sonrisa al despertarme todos los días, que sos vos la mujer a la que quiero tener de compañera toda mi vida, que sos vos la mujer con la que soñé siempre y que nunca quiero perder...
Por eso déjame luchar, déjame revivir esa sonrisa, el brillo de esos ojitos que tanto me encanta que me miren, déjame hacer todo lo posible por recordarte lo hermoso que es nuestro amor.
Sé que siempre vas a ser vos, aunque un día no llegue a tenerte conmigo. Sé que siempre vas a ser vos porque tocaste mi corazón, fuiste y vas a ser siempre la única y primera vez en todas las cosas, la última por la cual quiero sentir y disfrutar toda mi vida... La única mujer por la cual quiero emocionarme cada vez al despertarme, por la cual saber que hice las cosas bien, que el esfuerzo de seguir luchando ha valido la pena, la cual siempre va a estar en mi mente y voy a cuidar como si fuera mi princesa, mi bebé chiquita. Se que siempre vas a ser vos la mujer por la cual me muera por la forma en que me mire, la que con una mirada puedo saber todo lo que siente, por la cual lucharía noche y día por hacerte feliz y cuidarte de todo mal.
Sos perfecta. Y lo digo porque cada vez que te miro no encuentro imperfección en vos. Y lo digo porque cada vez que te miro, amo cada día más tus ojos color café, la suavidad de tu piel, el largo de tu pelo que tanto me gusta acariarte... Sos perfecta y no cabe duda que me gustas, que me encantas y que nunca nadie podría hacerme sentir como vos. Sos perfecta porque me encanta tu forma de ser, tan pura, tan amorosa, tan tierna y sensible. Sos perfecta porque amo tu sentido de la justicia, amo tu sinceridad y lo directa que sos, sos perfecta porque cuando demostras amor me haces sentir como un bebé entre tus brazos, me haces sentir en casa, cuidado y protegido pudiendo escuchar tus latidos y transmitiendome esa tranquilidad que solo vos me das.
Sos perfecta porque amo la forma de tus ojitos chinos, porque amo la curvatura de tu cuerpo y en la forma que logro sentirlo al tocarlo, sos perfecta porque amo el aroma y olor de tu piel cuando esta cerca de la mía y recorro cada centímetro de ella. Sos perfecta porque tus manitos coinciden con las mías, sos perfecta porque hasta con tu altura me das seguridad y ternura. Sos perfecta hasta cuando te veo distraída, cuando te veo acomodándote el pelo, o mirando por donde caminamos cuando vamos agarrados de la mano. Sos perfecta hasta cuando te veo recién levantada, con los pelos por todas partes y con esa carita tan tierna que llevas a todas partes.
Sos perfecta porque transmitis paz y tranquilidad a mi ser, porque me das amor y más de lo que merezco. Sos perfecta porque haces que me entregue a ti con mucha comodidad y voluntad, porque como dije antes, me haces sentir seguro y en mi hogar.
Por eso no puedo permitirme perderte. Por eso no podría sentir lo que siento por vos por nadie más. Por eso sigo luchando y sabiendo que nunca me perdonaría nunca en mi vida podría vivir sin tu amor. Y sé que vas a decirme que me di cuenta tarde, que vas a pensar que todo esto ya no significa nada, pero vos sabes bien que no es así. Sé que me di cuenta tarde, pero lo hice, lo hice antes de perderte del todo y por eso sé que hay una esperanza de salvar nuestro amor y por eso sigo de pie, luchando por lo nuestro.
Los ataques que ahora sufro son producto de mi imperfección, de la culpa y odio que ahora mismo me tengo, del arrepentimiento y de la tristeza que ahora mismo se apodera de mi ser. De todo lo malo que hice una vez y no cambie. Todo esto me esta pasando factura, todo esto me esta castigando y sé que lo merezco, todo esto es producto de todas mis equivocaciones. De todo el mal que hice y por eso quiero luchar y reparar.
De todo esto estoy aprendiendo, de todo esto sé que no fui el chico del cual te enamoraste y que fui cambiando para mal... De todo esto sé que puedo volver, porque no es algo que no se pueda mejorar para no perderte ni volverte a lastimar con algunas de mis estúpidas acciones. Para que ya no volvamos a estar en esta maldita situación.
Por eso te pido amor mío, déjame luchar, déjame enamorarte una vez más, déjame ser que sea yo el que salve nuestro amor y podamos ser felices como siempre hemos querido...
Te amo mi panda y toda mi vida voy a amarte. ❤
Sab. 2 de abril del 2022.
Nunca quise hacer promesas, quería darte realidades, no quería sólo escribir te amo, quería que lo sintieras, no quería enviarte solo mensajes yo quería estar siempre contigo. No quería escribirte por obligación, quería hacerlo todo por amor, no quería celebrar el día de los enamorados, quería celebrar toda una vida juntos. No quería ser sólo tu pareja, quería ser tu complemento, ser tu amiga, y la mujer que amas, no quería el invierno contigo, quería todas las estaciones del año. No quería dejar de mirarte, quería verte crecer, no quería que vivieras para mí, quería que siempre fueras libre y que a pesar de todo, siempre quisieras volver.
Pura maldad ❄️
Dia 6 - Montaña
La vida suele ser una montaña a veces, en ocasiones estamos en la cima disfrutando de la vista, pero otras estamos al inicio viendo desde abajo cuanto debemos escalar para poder disfrutar del atardecer o de ese amanecer, pero para poder verlos debemos empezar a escalar y es la parte más difícil que debemos afrontar que es el proceso, encontrandonos con obstáculos, adversidades y un sin fin de cosas en las cuáles podemos llegar a rendirnos o seguir intentandolo...
| Sea & Sun
Sólo soy a quien le confiarías tu vida
Sólo soy esa parte en el universo en donde vuelves a tu centro
Sólo soy la mano que te ha sacado de la tristeza de muerte que te ha envuelto cuando has perdido la esperanza
Sólo soy el abrazo que ha sido un cálido impermeable al corazón
Sólo soy quien te entiende cuando nadie más descifra ese lenguaje silencioso que sólo un lingüista de almas puede interpretar
Sólo soy ese viento que se conforma con acariciar tu rostro en el crepúsculo de un otoño
Sólo soy un oráculo al cual acudes en busca de respuestas que ya conoces pero que no te agradan
Sólo soy ese espejo que te hace mirar hacia tu interior sin temor alguno
Sólo soy una brisa suave que apenas y logra rozar tu corazón. Pero que logra poner en calma todo tu caos
Sólo soy ella, tu compañera, tu cómplice, tu cariño pequeño...tu mejor amiga.
@piensoenversos
“Hay demasiadas cosas buenas adentro de ti que no conoces o que olvidas por sentirte un poco. Pero no dejes de sentirte único porque eres un hermoso ser, eres el resultado de la evolución del universo ¿Cuantos vinieron antes que tú? Ahora ellos viven en ti, poetas, pintores, músicos, sabios, estrellas, oxígeno, helio, átomos y átomos dando origen al milagro que hoy eres. ¿Cómo puedes sentirte nadie? Eres la manifestación más pura de amor en la naturaleza. Puedes sentir, percibir aromas, los sabores de muchas comidas, ver atardeceres y ciudades, escuchar música y sentir, sentir y sentir como todo vibra en ti. Tienes derecho a ser feliz.”
— Quetzal Noah
Abraza tu dolor y quémalo, será tu gasolina de viaje.
-Lo leí por ahí.
A veces pienso en ti pero ya es demasiado tarde. Buscarte sería volver y me prometí avanzar.
El tiempo me ha enseñado que la que debe importarme no es la mujer que amo sino la que sepa amarme.
Ya que tengo el corazón marchito Enterré la mitad y en su lugar puse un ojo para cuidarme del peligro.
Hoy sólo busco equilibrio aunque sepa a soledad pues sé que aprenderse amar vale todo sacrificio.
Por ello vuelvo al inicio, antes de conocerte. Cuando todo era arte y mi espíritu era fuerte. Cuando miraba al mundo a través de otra lente. Dónde solo estaba yo pero era feliz. ¿Comprendes?
Ya poco me interesa como acabe yo si al final siempre ha sido así: una sonrisa falsa ocultando dolor, un guerrero de pie hasta el fin.
Sé que seguirás prendiendo fuego a lo que dí y no viste, pero seguiré de pie porque soy inmarcesible.
Ese chiste que perdió su gracia
Esa canción que nadie mas canta
Esa sonrisa que es solo una falacia
Esa ropa que nadie más usa
Ese juguete con el que nadie juega
Ese juego que nadie empieza
El peón que siempre sacrifican
Ese vaso que se rompe y nadie recoge las piezas
Ese abrazo que nadie recibe
Esa plegaria que nadie responde
Ese soy yo
El olvidado, el desgraciado, el odiado y nunca amado.
Una vida sin ti
Desde que te fuiste ya no soy el mismo Y eso para nadie es novedad. No es novedad para la lluvia ni para la poesía No es novedad para el dolor ni para la soledad
Tampoco para la tristeza, Que siempre se empeña en ahondar tu ausencia con tus recuerdos. Cada mañana salgo a trotar calculando el tiempo excato para no encontrarme contigo Despues vuelvo a casa y desayuno nutritivamente como me lo recomendaste Luego escapo con las pocas ganas que me quedan de vivir a malgastar mi tiempo esperando que se consuma otro día en el que no estás Y vuelvo en la noche a enfrentarme con el imsomnio que normalmente puede más que las ganas de dormir sin soñarte. Ante cada caida solo me levanto porque a pesar de saber que volveré a caer, cada caída es diferente.
Digamos que no todo está tan mal Dejé de fumar; para hacerme daño me basta con tus fotos. Llevo una dieta adecuada, limpio mis zapatos, plancho la ropa Visito nuestros lugares comunes sin sentir que me falta medio mundo porque no estás tú. Te escribo, por si me lees y por si no también, poemas mediocres que se acumulan en la papelera Porque sin ti no hay poesía que valga
Y ahora que no estás Estoy tratando de rehacer mi vida Porque aunque me cueste, acepto la derrota Acepto que me ganaste Que no hay alternativa Acepto que te vas y tiras la puerta Acepto que tendré que mentirle al mundo y mentirme Para seguir con lo que algunos llaman vida, tratando que fluya…
Pero es que sin ti, nada vale la pena… No vale trotar si no es para después descansar en tus brazos No vale tratar de nutrirme si no es con tu saliva en mis labios No vale confrontar el imsomnio si no es para dormir a tu lado No sirve de absolutamente nada dejar de fumar si tu aliento es el verdadero vicio que me va a terminar matando No vale la dieta si no puedo devorarte No sirve limpiar mis zapatos si no es para caminar adonde tú estás No importa planchar mi ropa si no es para después arrugarla contigo No funciona visitar los lugares que sólo son comunes cuando estás en ellos Y sobre todo No sirve para nada En absoluto Escribirte poemas para acumularlos en la papelera Si no se acumulan mejor en tu buzón… …En ti.
-Una vida sin ti es casi como cualquiera. Pero me la paso evitando la muerte, por si después de que llegue no estés tú-.
La noche es cálida, Nunca me había sentido así, Nunca me había sentido querida por alguien, Me he preguntado donde estabas.
-
Siempre pensé que nadie llegaría Que nadie me llegaría a querer, Pero llegaste tú, Llegaste para alegrar cada día de mi miserable existencia.
-
Se que has pasado por mucho, Se que estas lastimado. Y quiero ayudarte, ¿Pero como lo hago si no te dejas?
-
Déjame curar tus heridas Así como tú curaste las mías, Yo estoy aquí para oir tus sueños, Así como tú oiste los míos.
-
Pero cariño mío, Nunca te vayas de aquí. Se que solo soy una flor marchita en este vacío, Se que tú eres esa luz en es vacío abrumador.
-
Cariño, prometo cuidar de ti, Prometo cuidar de tus sueños y anhelos, Prometo estar para ti cuando sientas que ya no puedes más, Porque eres lo único que tengo y necesito, Por eso prometo cuidar de ti, Porque eres la persona que busqué durante todo este tiempo.
-
Prometo nunca irme aunque no me necesites, Prometo estar dispuesta para ti aunque sean las 3:00 de la mañana, Prometo que te voy a querer como no he querido a nadie, Porque eres la única persona que quiero en mi vida.
-
Prometo que siempre estaré para ti, Que esto no será algo efímero, Cariño, te prometo que para mi…
Esto durará toda mi triste vida.
-
Cariño te lo prometo, pero nunca te vayas de mi lado.