IMANI.
dejó caer un pequeño suspiro ante la disculpa que llegó a su panel auditivo, obligándose momentáneamente a replantearse un comportamiento que en absoluto se reflejaría en la realidad ❛ ya, está bien ❜ entonó, fijándose en acciones contrarias hasta que una pequeña sonrisa se trazó en los carmines ante la aparición de una rosa que no esperaba en absoluto ❛ gracias, siempre es un bonito detalle ❜ comentó, asintiendo con levedad en el momento en el que se decidía a tomar tan particular rosa para chocar los pétalos de dos colores contra las fosas nasales, aspirando tal olor de inmediato ❛ ¿por qué quisiste que saliéramos? ❜
Se tranquilizó al notar cómo una sonrisa aparecía en los labios contrarios, ¡al menos no lo odiaba! Y eso lo hacía sentirse considerablemente menos culpable, aunque a la próxima vez que la invitara a salir no la dejaría esperar en las gradas y pasaría por ella a su habitación. “Porque no me gusta ir a comer solo. Los meseros me ven extraño, supongo que piensan que les voy a robar.” Se encogió de hombros -- No le diría que la razón real era que quería comenzar a sacarla en citas para así conocerla mejor, saber qué era lo que le gustaba, apasionaba o hacía molestar. Era más sencillo acercarse de manera amigable para después ver si era lo suficientemente bueno para escalar de allí. “¿Y quién mejor que una chica preciosa para hacerme compañía? Dime qué tal estuvo tu día.”













