aaron:
- Este sería el momento justo, sí. - Asintió mordiéndose el labio inferior para intentar de disimular su propia sonrisa. - Si queremos que esta relación funcione tenemos que ser honestos el uno con el otro. - Hizo un movimiento con la mano para señalarse a él y luego a Bart, expresión burlesca en su rostro pálido. Eso era bueno al menos, que aunque estuviera en la nada con altas posibilidades de ser comido por quién sabe qué, al menos la compañía no era mala. - Hey, si hubiera muerto desde no hace mucho no lo hubiera dicho, pero ya han pasado como 10 años. - Se alzó de hombros como lo había hecho su contrario instantes antes deseando que Steve estuviera vivo y allí con ellos protegiéndolos de su entorno. Una vez fuera y de camino a algún lugar para poder orinar, alumbraba con su linterna el camino. Lo único bueno de estar en medio de la nada era el silencio, cosa que Aaron no experimentaba cuando estaba en casa. Inhaló el aire fresco caminando al lado de Bart. - JAJA. Contrario a lo que podrías pensar estoy seguro de que un oso preferiría comerte a ti que a mí que soy escuálido y con poca carne en estos huesos. - Le dijo mostrándolo su muñeca delgada. - Además de que nunca sabes si prefieren la carne escocesa a la asiática. - Hizo una mueca, claramente en broma.
Pensativo, ladeó el rostro cual si verdaderamente tuviera secretos sucios además de aquella sordera inocente producto de un accidente que no lo fue tanto. Suspiró, agitando la cabeza en ambas direcciones cuando se encontró con un vacío palpable y con una vida poco interesante en comparación a todos aquellos que tenían la posibilidad de relatar hechos entretenidos en relación a la misma. --- Lo tendré en cuenta, ¿bien? Pero por ahora debemos enfocarnos en los grandes depredadores que probablemente ahora mismo nos están viendo, ---comentó, echando un vistazo a su alrededor con la intención de alcanzar el efecto deseado tras haber añadido aquellas palabras que quedaron en el aire durante una mínima fracción de segundo. --- Diez, años, tres días, no importa. La herida de este lado sigue abierta, ¿podrías ser más sensible para la próxima vez? ---dramatismo impregnado en cada una de las letras añadidas con anterioridad, la sonrisa estirándose con intenciones de delatar la poca seriedad que lo embriagaba en aquel momento. --- Para gustos colores, ¿no? Claramente no puedes saber si el oso te prefiere a ti o a mí, pero yo le haría la situación mucho más fácil y te lanzaría directamente a sus garras. No creo que proteste al respecto, ---encogió el hombro una vez más como si hubiese hecho su comentario con toda la intención de ser serio. --- ¿Cuánto más tenemos que caminar? ¿No puedes conformarte con ese árbol?














