“A veces, espero con ansias la medianoche que no me deje dormir porque son momentos raros en los que puedo bajar la guardia, rendirme ante las peleas perdidas y nadie más lo sabrá. Solo yo, mis almohadas y las paredes de mi habitación. Verás, muchas veces me pregunto por qué la felicidad siempre parece fuera de mi alcance, y no puedo evitar preguntarme si tiene algo que ver conmigo persiguiendo cosas que nunca están destinadas a mí. Que tal vez, me seguía diciendo a mí mismo que si no me rindo, llegaré de alguna manera y antes de darme cuenta, ya estoy perdido. Por eso me refugio a medianoche donde puedo permitirme ser débil. Para finalmente dejar ir las cosas que duelen para poder darme la vuelta y empezar de nuevo. Así puedo encontrar mi camino de vuelta a estar completo. Me permito llorar todo lo que dejé atrás, y luego, me alejo en sueños y silencio, esperando un mañana mejor.”
— Jun Mark Patilan (via humanismo-nostalgico)















