ft ( alaska )
Llevaba consigo su pijama de nubes y en sus manos a un dormido Punky mientras la noche oscurecía los pasillos del internado. Sabía que estaba quebrantando un montón de reglas, pero después de darse cuenta que no conciliaría el sueño decidió ir a visitar a cierto muchacho con el cual no había tenido comunicación alguna en mucho tiempo. Quizá era porque ella misma se había alejado o porque quizá él había dejado de buscarla, pero el punto era que le necesitaba para hablar en esos momentos. Así que con sigilo y silencio, se dirigió al edificio masculino, recorriendo sus desiertos pasillos hasta que una conocida puerta fue divisada por sus obres. Acercándose a la misma, no dudó en abrirla, introduciéndose en la habitación sin llegar a ver nada que no fuera oscuridad. “¿Luca?” Susurró, lamentando no haber llevado su celular para avisarle de que estaba afuera o, en ese caso, alumbrarse. “Joder… Luca” volvió a susurrar, caminando hacia delante cuando su pie se vio detenido por un objeto; y vaya dolo le había dejado. “Ugh, mierda”.
sus ronquidos hacían eco en la vacía habitación, donde ninguno de los compañeros del argentino hacían presencia, ya sea por compromisos como fiestas o derivados de diversión. la elección de aquel viernes por la noche de luca fue estudiar para su próxima lección. sí, aquella de biología que tendía con gusto el hilo del resto del año tras su calificación. razón por la que sus sábanas fueron los múltiples resúmenes y cuantiosos libros con el temario de dicha materia, seguramente dejando como tema digno de sueño su contenido. podría haber seguido balbuceando componentes del bulbo raquídeo si no fuera porque una vieja amiga corrompió la paz del silencio, haciendo a un lado toda calma yaciente en las facciones previamente dormidas del castaño. “¿uh, quién es?” con dificultad levantó su torso de la cama, luchando contra los tomos en lo que palpaba su mesa de luz en busca del interruptor de su lámpara. “¡mamá, se metió otro pejelagarto!” chilló melodramático, siendo su reacción una posible causa de un imaginario monstruo que, obviamente, no era su amiga. procedió a carcajearse luego de su exageración, acentuando la broma yaciente en su pasada expresión. “avisar la visita creo que hubiera sido mejor elección. sabes que las sorpresas no son lo mío” acotó, haciendo referencia a la manera en que fue despertado. irguiéndose de la cama, se acercó a saludar a la pequeña rubia. sin embargo, la acción fue bruscamente interrumpida tras procesar la noción de su parcial desnudez. “¡y me hubiera dado tiempo a prepararme!” bramó entre dientes, presuroso de ocultar su pecho. atajando una revista, la amplió de punta en punta para taparse, cosa que fue peor que dejar en esplendor su tonificado abdomen. “estaba pensando en ponerme pechos, y ya sabes, debes tener referencias preparadas para el cirujano” farfulló completamente avergonzado, después de encontrarse entre manos una revista que de ninguna manera podría camuflarse de otra cosa que no fuera pornográfica. le importaba poco que fuera de jamie, kaleem, inclusive adler; por más que negara que fuera propia, la española definitivamente jamás le creería. por lo que, en síntesis, la comicidad era su única herramienta de defensa.









