El Estado que te cobra un derecho a cambio de otro: Fernández y sus primeros 60 días.
Viernes 14 de Febrero, día de los enamorados. El gobierno nacional se prepara para sus anuncios para enamorar a la población de adultos mayores de argentina. El Presidente y la Directora de PAMI, Luana Volnovich, según mostraron durante todo el tiempo de campaña presidencial, la disposición política para mejorar la vida a los que tanto dieron por la nación: los jubilados.
El tema de los jubilados desde el 2017 es sensible, en realidad desde que uno tiene uso de razón, los jubilados son el blanco de ataques cuando la economía arde. Sin embargo, el gobierno de Cambiemos había elaborado una formula que ponía un poco de previsión a los aumentos jubilatorios. Muchos dirán que en el primer aumento “se les metió la mano en el bolsillo a nuestros abuelos”, y que esto los iba a perjudicar para siempre. Claramente se equivocaron. La nueva formula se ajustaba a indicie de aumentos en los productos (inflación) y a los aumentos que se vieran en el crecimiento de los índices de la economía. Si un país pretende mostrar proyección de desarrollo, está formula esta lista para beneficiar a los jubilados, y si la cosa se complica, como es habitual en argentina, con la variable de inflación los jubilados no perdían poder adquisitivo. De hecho, en el año 2019, fueron los jubilados quienes más aumentos tuvieron. Si, los que iban a ser perjudicados con la formula.
Durante todo el anuncia, el Presidente y la Directora del PAMI, se encargaron de marcar la desgracia que pasaron los jubilados durante el gobierno de cambiemos. Hablaron de los perjuicios por la suba de los servicios, de los medicamentos, de los alimentos, y denostaron la formula mencionada.
Es así que con bombos y platillos se anuncia una inclusión de 170 medicamentos nuevos a la lista de los gratuitos del PAMI. Esto siempre se celebra, no importa el color de tu bandera partidaria. Seguido a esto, en su anuncio, Luana Volnovich expresa “los medicamentos no resuelvan las problemáticas de los adultos mayores, para eso es necesario mejorar las prestaciones y ser escuchados y valorados por nuestra sociedad. Todo esto hace a su salud (…)”. Como en bandeja nos deja el terreno para analizar lo que el Presidente va a anunciar: Los nuevos aumentos.
"Nos dispusimos mejorar la situación de los que peor estaban en este caso es atender la situación de los jubilados, muy postergados inclusive en aquellos años en el que decían haber puesto fórmulas que los favorecían, pero fueron perdiendo derechos, entre ellos a tener medicamentos cuando los necesitaban" decía el Presidente Alberto Fernández. A continuación, nos comunicaba los aumentos para todos los jubilados, o casi todos…
Los que cobran menos de $20.000 iban a tener un aumento del 13%, un aumento mayor de lo que la formula les otorgaba, con una diferencia de 1,6%. Todo el resto de los jubilados que cobran más de $20.000 el aumento propuesto por el Presidente les quita poder adquisitivo si lo comparamos con los porcentajes de la formula. Perdida que llega al 5%. Para ellos no hubo aumento, hubo quita.
Ahora bien. Porque me decido a escribir estas líneas. Sobre estas variaciones porcentuales ya han escrito sobrados y muy experimentados economistas, no lo soy, y solo puedo aportar una síntesis de ello, por lo tanto, no viene al caso. Leanlos, les va a resultar más interesantes. Lo que a mi me convoca es la toma y daca discursivo y del rol del estado que buscan mostrar.
En los primeros mensajes de Twitter que pudimos observar de los funcionarios del gobierno nacional, y de sus medios oficialistas, aparece el triunfo de un aumento para los que menos cobran, y una justificación muy llamativa de los que perdieron poder adquisitivo: “Les devolvimos derechos, tienen medicamentos gratis”.
Esta visión asistencial, paternal/maternal o sobreprotectora del estado; el estado como otorgador de derechos a costa de otro derecho; un estado arbitrario y demagógico; un estado que como dice Lousteau, cada vez te saca más y te de da menos, en este caso, les da menos a los que tanto han dado con sus aportes.
Primero, es un derecho cobrar lo que nos corresponde. La formula que eliminaron por decreto traía previsibilidad a las economías de nuestros adultos mayores. Sabían como iban a ser sus aumentos, y que iban a estar exentos de la buena voluntad de los gobernantes de turno. El Decreto Presidencial de Alberto, vuelve a esta arbitrariedad, golpeando principalmente a quienes se jubilaron luego de haber aportado duran más de 30 años de servicios.
La función del Estado es brindar mejores condiciones de vida para todos los ciudadanos que habitan dentro de sus fronteras. Mejores condiciones de salud, educación, seguridad, salarial, etc. Las mismas deben ser dadas sin condicionantes a su población, sin que se negocie una por otra. El Estado no te puede sacar una libertad o un derecho a cambio de otro. Esto no debe ser una cuestión de suma cero. O por lo menos no debería.
La justificación de los medicamentos gratis a costa de las quitas de aumentos, no solo ataca al derecho a una retribución digna, sino que además a la libertad individual de disponer de mis recursos a mi antojo. Los limites de los derechos públicos y privados deben estar claros, para evitar parecernos a una monarquía bondadosa y más a un Estado liberal de reglas claras.
Presidente, antes de justificar una cosa con otra, escuche lo que dijo la Directora de PAMI de su gobierno, “los medicamentos no resuelven las necesidades de los adultos mayores”, las quitas salariales tampoco.










