Paz Interrumpida.
No era su deber visitar la enfermería, pero tenía una buena razón para hacerlo: Principalmente quería cerciorarse del bienestar de todos los jóvenes que había logrado salvar de una inminente muerte. Claro que lo que decía a los demás no era eso por completo. Pero las personas no se detenían a preguntar las razones por las que había gente en la enfermería si podían obtener algo de ayuda de ellos.
Pero la verdadera razón por la que Blaise merodeaba entre las camas y hacia pláticas casuales a los jóvenes conscientes era encontrar a aquellos que habían logrado ver los rostros de los atacantes y quienes habían reconocido. el movimiento brusco de un joven lo invitó a ofrecerle un vaso con agua que él mismo estaba por beber, sonrió con su comentario y negó un par de veces. –No, para tu suerte, o mala suerte, no sé como lo veas, sigues entre los vivos.–














