Estoy a favor del arte interactivo. Me parece que es coherente con la sociedad actual y sus necesidades: la atención en múltiples lugares a la vez, el dinamismo y el foco no tanto en contemplar sino en participar.
Sin embargo la muestra "Dream Come True" de Yoko Ono que se presenta en el MALBA desde el 23 de junio, generó en mi sentimientos encontrados. Por un lado entusiasmo al ver al público curioso (de todas las edades y géneros), develando el “concepto” encerrado en cada obra, o mejor dicho en mi opinión, participando de cada actividad. Por otro lado cierta ambigüedad se apoderó de mí. Leí lindas y quizás trilladas frases y encontré a la mayoría de las obras sin sentido y sin un trasfondo conceptual profundo. Rescato una de ellas, donde uno puede estampar un sello donde se lee “Imagina la paz” en mapas del mundo colgados en la pared. En este caso me pareció una idea significativa y que sirve para tomar conciencia de hechos terribles que pasan hoy en el mundo a través de la acción.
Me pareció que estaba dentro de un juego y no de una exposición de un artista. Me sentí mal por pensar esto ya que estaba frente a una de las grandes muestras del MALBA donde cada día el público hace largas filas para entrar.
Sigo reflexionando sobre esto. Les dejo un artículo interesante de Vargas Llosa, que supongo que explica un poco lo que uno puede sentir frente al arte contemporáneo y muchas veces pasa que no queremos o no podemos expresarlo.
El domingo leí una nota en la revista de La Nación acerca de un encuentro que tuvo lugar en Mar del Plata llamado Festival de Ideas. Propuesto por la subsecretaría de Economía Creativa del Ministerio de Cultura de la Nación, en esta jornada profesionales de distintos ámbitos se reunieron voluntariamente y plantearon las necesidades que tienen las instituciones culturales hoy en día. Las formas edilicias, los contenidos y la relación con el público fueron los temas principales.
Andrés Gribnicow, subsecretario de Economía Creativa del Ministerio de Cultura de la Nación, expuso la importancia de que la cultura se meta en otros ámbitos que no le son propios y afirmó que “un museo se tiene que hacer cargo de lo que tiene alrededor, de la gente que vive y trabaja en el entorno, de los espacios públicos y de todo el entramado comercial, productivo, gastronómico, de ocio y recreativo porque sólo de ese modo va a subsistir, si se puede relacionar con su contexto".
Casualmente, el mismo día fui a conocer el Centro Cultural Kirchner (CCK). Sorprendida inicialmente por su riqueza edilicia, recorrí el inmenso edificio hasta encontrarme con la muestra “Borges: Ficciones de un tiempo infinito”, una exposición multidisciplinaria sobre el autor.
Estaba analizando por donde seguir, ya que la pluralidad de muestras e instalaciones era tan extensa que mi tiempo se agotaba, cuando me invitaron a presenciar una conferencia sobre Borges y el psicoanálisis y no pude negarme (por suerte!). Mientras tanto me estaba “perdiendo” un concierto de música y los niños jugaban, participaban de actividades recreativas o estaban en la feria del libro infantil. Más de la mitad de lo que quería ver quedará para otro día…
Definitivamente el concepto de espacio cultural está en plena evolución y cada día está más conectado con el público y sus necesidades contemporáneas.
Buenos Aires - After Office // For an adventurer, it might seem boring and plain the fact of living in a big city because we are constantly picturing our next…
Hasta el 8 de agosto se puede visitar Orozco, Rivera, Siqueiros. La exposición pendiente y la Conexión Sur. Una interesante muestra que combina 76 obras de los grandes muralistas mexicanos que formaron parte de Orozco, Rivera y Siqueiros. Pintura mexicana, una exposición organizada por el museógrafo mexicano Fernando Gamboa que debió inaugurarse en Santiago de Chile el 13 de septiembre de 1973 pero que nunca pudo abrir sus puertas debido al golpe militar de Augusto Pinochet; y por otro lado obras de artistas argentinos que estuvieron conectados con los muralistas, como Antonio Berni, Carlos Alonso, Lino Enea Spilimbergo, Juan Carlos Romero, Diana Dowek, Juan Carlos Distéfano, Demetrio Urruchúa y Juan Carlos Castagnino, entre otros.
Estos dos núcleos muestran una clara relación entre sí, no solo en la temática donde cada uno interpretó la realidad de sus territorios, sino también la forma en que lo hicieron, utilizando técnicas y dimensiones similares. Los años ´30 estuvieron marcados en Latinoamérica por las movilizaciones políticas y revoluciones y los artistas representaron sus ideas y descontento mediante sus obras. Dramas humanos y humillaciones se dejan ver en los cuerpos marcados y deteriorados, las figuras de grandísimas dimensiones y las espesas capas de pintura.
En ese entonces en México, los artistas llevaron a cabo un fuerte movimiento de arte mural mediante el cual expresaban sus ideas políticas a las masas. En el caso de los muralistas mexicanos, ellos tuvieron la oportunidad de expresarse en los muros abiertamente gracias al programa oficial de Vasconcelos, primer Secretario de Educación Pública. El quería educar a la población a través de la cultura y desarrolló un proyecto mediante el cual entregó los muros de diversos edificios públicos a los grandes maestros de la escuela mexicana de pintura para que pintaran la historia de México y temas relacionados con su identidad.
Los artistas argentinos optaron por obras de gran formato y la utilización de materiales rústicos como la arpillera (predominante en las obras de Berni) y temple, donde trasladaron sus preocupaciones por las clases populares. En 1944, Berni, Spilimbergo, Castagnino, Urruchua, Colmeiro, fundaron Taller de Arte Mural y pintaron la cúpula de Galerías Pacifico.
No es poco lo que unió a estos grupos y algunos de ellos trabajaron juntos oportunamente, como en el caso de Ejercicio Plástico, trabajo de Siqueiros en conjunto con Berni, Spilimbergo y Castagnino.
Todos los años y por la misma época, la Rural es el lugar elegido para las ferias que marcan tendencia en arte y diseño contemporáneo.
Puro Diseño terminó el domingo y en ella se pudieron ver productos innovadores en todos los ámbitos: moda, decoración, mobiliario, iluminación, accesorios, alimentos y belleza.
En moda hubo marcas nuevas y no tan nuevas, pero novedosas y cancheras como Editor.
http://www.editormarket.com.ar/
En cuanto al mobiliario, la decoración y la iluminación se destacó la presencia de productos sustentables y artesanales, los materiales como la madera, el hierro y por sobre todo la cerámica. Marcas como Nubi, L`equipment, Fiumine y Talleres Sustentables revelaron diseños minimalistas hechos con materiales nobles y trabajados a mano.
http://fiumine.com/es/
http://www.talleressustentables.com/Nosotros.aspx
http://www.nubilandia.com/
http://www.lequipment.com/
Además hubo gran cantidad de marcas de alimentos gourmet. Polvos “mágicos” para preparar tortas y cookies, aceites de todo tipo, entre otras cosas.
No faltaron productos de belleza, entre los que destaco “La Vieja Herborista”, marca de cosméticos elaboración artesanal, natural y ecológica.
Ya cerró la edición Nº 25 de ArteBa. Admito que cada año espero con entusiasmo que suceda este gran evento. A mi personalmente me da un pantallazo de lo que está ocurriendo con el arte actual, me informo sobre que artistas están representando las galerías y me conecto con los que tanto me gusta pero es difícil disfrutar en la vorágine de la cotidianeidad.
Para concluir con esta edición tenía ganas de compartir lo que más me atrajo de la feria este año: el Espacio Dixit. Este novedoso programa tuvo lugar con motivo de los 25 años de ArteBa. Se otorgó un espacio de 900 metros cuadrados a los jóvenes curadores Federico Baeza, Lara Marmor y Sebastián Vidal Mackinson para realizar un ejercicio curatorial. Ellos crearon “Oasis”, donde se articularon las artes visuales con literatura, la poesía, la música, el cine y las artes escénicas. Convivieron diversos soportes y se vivieron distintas experiencias.
Espacio Dixit no solo reunió obras de los mejores artistas contemporáneos (Nicanor Aráoz, Diego Bianchi, Sebastián Gordín, Daniel Joglar, entre muchos otros) sino también dejó un panorama claro para reflexionar sobre el arte argentino de los últimos y de la actualidad.
Si tuviera que describir a ArteBa 2016 en una palabra sería Intervención. Sentí que con el tiempo se hacen más reducidos los límites entre el espacio y la obra.
La gran mayoría de artistas elegidos por las galerías trabajan con instalaciones, obras que juegan con las texturas, las dimensiones y sobre todo con los límites del espacio.
Noté una distorsión total entre las líneas divisorias entre arte, obra y público. En cierto momento me encontré rodeada y atrapada por ellas. Las fronteras ya no existen.
Artista Mariela Scafati
Galería del Infinito Arte
Galería Marilia Razuk - Brasil
Isla de Ediciones curada por Mariano Mayer, Gastón Pérsico y Cecilia Szalkowicz - Diseño del Espacio Federico Churba
Mientras espero con ansías poder visitar la muestra “Orozco, Rivera, Siqueiros, La exposición pendiente y la conexión Sur” inaugurada el 3 de mayo en el MNBA, quiero compartir con uds muy brevemente la interesantísima historia de Ejercicio Plástico, también conocido como el “Mural de Siqueiros” realizado por el artista mexicano con la ayuda de Berni, Spilimbergo, Castagnino y Lázaro.
Con el fin de experimentar nuevas técnicas, David Alfaro Siqueiros, uno de los grandes muralistas y revolucionarios mexicanos, desembarcó en Buenos Aires en febrero de 1933 para pintar un mural en el sótano de la casa de campo del millonario dueño del diario Crítica Natalio Botana.
Bien sabido es, que el muralismo mexicano además de ser una corriente artística fue parte de un movimiento político y social y que sus representantes utilizaban las paredes para comunicar y manifestar las cuestiones referentes al pueblo. Los temas más frecuentes eran la Revolución Mexicana, la conquista, la industrialización, las tradiciones populares, la sociedad civil, el capitalismo, entre otros.
Así que no es difícil imaginarse el revuelo que debe haber causado que uno de los más grandes muralistas haya venido a un país extranjero a satisfacer un “capricho” de un aristócrata como Natalio Botana. Ejercicio Plástico no representaba a las masas ni estaba pintado para el pueblo. La pintura consiste en figuras que parecen nadar en los muros del sotano como si estuviesen sumergidas en el agua. Esta ilusión óptica forma parte de la búsqueda de Siqueiros, ya que reemplazó los bocetos y cuadrículas usadas habitualmente en la técnica de la pintura mural por la proyección de imágenes directamente sobre la pared y el empleo de brocha de aire.
A pesar de las diversas teorías de las razones por las cuales Siqueiros accedió a pintar el polémico mural y sus razones para venir a la Argentina, lo que sabemos con certeza es que fue realmente un “ejercicio plástico” como su nombre lo indica y que la búsqueda y experimentación del artista nos dejó esta valiosa obra de arte inigualable.
Hoy en día, luego de años de estar abandonado en containers y tras su recuperación y restauración, se puede visitar en el Museo del Bicentenario de miércoles a domingos de 10 a 18 hs.
Jorge Macchi, artista enigmático y detallista, cuya obra se deja ver en la muestra "Perspectiva" del MALBA. La exposición, curada por Agustín Pérez Rubio, gira alrededor de diferentes temas y se presenta en diferentes formatos muchos de los cuales involucran al espectador y muestran un fuerte contacto con la realidad y la recurrente capacidad de Macchi de formarla y deformarla.
Perspectiva de Jorge Macchi. En el MALBA hasta el 30.05.2016.
Quiero contarles sobre un museo de arte contemporáneo en forma y obra.
Muchos creen que al haber estudiado historia del arte uno debe ser un erudito, entender obras que otros no entienden, ver y apreciar el arte que para otros no es arte y que por lo contrario, es algo que “cualquiera podría hacer”. Si bien es verdad que quizás conociendo en profundidad la historia del arte uno puede sacar más conclusiones y conocer contextos, el arte contemporáneo lleva por lo general más trabajo conceptual (a veces puramente conceptual) y no solo para los no entendidos, sino para todos.
Acostumbrada a vivir este tipo de experiencias, me sorprendí cuando conocí el museo Museo de Arte Contemporáneo de Mar del Plata (MAR). De un diseño moderno y sencillo al estilo del MALBA, fue inaugurado en el año 2013 y diseñado por el Estudio Monoblock. Es un espacio modular y abierto en el centro y hacia el exterior. Atraviesa el hall verticalmente la instalación “Vortex” del arquitecto y diseñador Martin Huberman compuesta por miles de broches de madera e inspirada en los fenómenos naturales. La instalación nos introduce en un espacio imaginario y a través de su forma, materiales y colores genera una conexión con la naturaleza dentro del espacio arquitectónico. Esta obra simple y a la vez compleja que nos recibe en MAR, nos da la pauta de una característica primordial del museo que es su carácter principalmente envolvente y experimental.
El Museo consta de tres salas principales en cada una de las cuales encontramos obras, por lo general instalaciones, de reconocidos artistas modernos y contemporáneos donde el espectador es el protagonista. Esto es lo más interesante: es imposible aburrirse y no conectarse con la obra porque para verlas hay que vivirlas.
La instalación que más me impactó fue “El silencio de las sirenas” de Eduardo Basualdo, una instalación de fibra de vidrio y aguas de color que inundan y drenan sucesivamente formando y haciendo desaparecer un pequeño lago. En el medio hay rocas a las que el espectador puede subirse cuando el agua baja y así contemplar la experiencia desde adentro cuando vuelve.
Otras de las instalaciones interactivas que se pueden encontrar en MAR son: “Prueba de tensión” de Luciana Lamothe; “Los neuróticos” de Edgardo Gimenez; “Galería Blanda” de Marta Minujin; “Somos el límite de las cosas” de Mariana Tellería; entre otras.
Todas ellas nos sumergen en mundos distintos, en experiencias y sensaciones particulares permitiéndonos conocer, disfrutar y aprender sin esfuerzo alguno.