haesoo llevaba menos de tres meses en el pueblo y ya sentía que las calles lo observaban. era el tipo de lugar donde todo el mundo conocía el nombre de todos , donde los rumores viajaban más rápido que el viento. sus padres parecían encantados con aquello. hablaban de la comunidad como si hubieran encontrado una segunda familia , hacían donaciones generosas a la iglesia y asistían a cada misa , a cada reunión y a cada evento benéfico que aparecía en el calendario. naturalmente , habían decidido que era momento de que su hijo hiciera lo mismo.
la idea de involucrar a haesoo en las actividades parroquiales había nacido durante una cena cualquiera y para cuando él quiso protestar , sus padres ya habían ofrecido financiar gran parte de una feria benéfica destinada a recaudar fondos para el pueblo. y como ellos estarían fuera durante las siguientes semanas , la responsabilidad había caído directamente sobre sus hombros. no le había quedado más remedio que aceptar. aunque , siendo sinceros , existía una razón por la que no se había esforzado demasiado en negarse.
recordaba perfectamente aquel primer domingo. haesoo había llegado tarde aquella mañana , con la camisa a medio abotonar y una expresión de aburrimiento que ni siquiera intentó disimular. entonces lo vio de pie frente al altar.
la luz atravesaba los vitrales detrás de él , tiñendo de colores los bordes de su sotana oscura. parecía demasiado joven para la imagen que haesoo tenía de un sacerdote. y demasiado atractivo para alguien que había hecho votos de una vida dedicada a dios. desde entonces no había conseguido quitárselo de la cabeza , lo cual era un problema. porque sus padres , completamente ignorantes de la verdadera naturaleza de su hijo , habían decidido que involucrarlo más en la comunidad religiosa sería una excelente idea.
y así fue como terminó allí. dentro de la oficina parroquial , sonriéndole al sacerdote de una manera atrevida.
él por su parte , vestía una camisa blanca holgada , demasiado elegante para una simple reunión de planificación. las mangas estaban remangadas hasta los antebrazos y varios botones del cuello permanecían abiertos , dejando expuesta parte de su clavícula.
se acercó con su laptop y algunos documentos y tomó asiento cuando correspondía , aunque la reunión no tardó demasiado en convertirse en algo más parecido a una presentación personal. abrió la laptop y comenzó a explicar cada detalle de la propuesta. el presupuesto estimado , los puestos para la feria , los patrocinadores locales , las actividades familiares , la distribución de los fondos recaudados. todo.
era una planificación sorprendentemente detallada. varias veces se inclinó sobre el escritorio para señalar cosas específicas y cada vez que lo hacía , el cuello amplio de la camisa cedía ligeramente. la tela resbalaba sobre uno de sus hombros y dejaba al descubierto la curva de su clavícula. en una ocasión , al estirarse para alcanzar una hoja más alejada , la camisa se levantó apenas lo suficiente para revelar un destello metálico bajo la tela : el brillo fugaz de un piercing en su ombligo antes de desaparecer nuevamente. haesoo fue perfectamente consciente de ello. tanto como fue consciente de cada ocasión en que redujo la distancia entre ellos , de cada roce casual de sus dedos contra los de él o de cada segundo que prolongó una mirada.
cuando terminó de exponer el último documento , se acomodó sobre la esquina del escritorio , relajado , sosteniendo su mirada. “¿entonces?” preguntó. “¿qué le parece? , mis padres no estarán en la ciudad por unas semanas , así que me dejaron a cargo de la planificación , espero que eso no le moleste.” y allí estaba otra vez esa sonrisa , brillante y peligrosa.