Para seros sincera, tenía planeado hacer un copy and paste de la reseña que hice de esta novela hace un par de años, pero es hora de renovarla ya. A pesar de que hace ya dos años que cayó en mis manos, o puede que incluso más, sigue siendo una de mis novelas favoritas porque con ella conocí a Victoria Álvarez, su autora. Tengo la suerte de disponer de un ejemplar que está firmado por ella desde el Sant Jordi de 2012, cuando la conocí por primera vez y mis palabras no podían salir de mi boca de lo nerviosa que estaba. ¿Pero qué podemos encontrar dentro de estas 517 páginas?
Desde niña Annabel Lovelace se ha visto obligada a vivir con su tío, guarda del Cementerio de Highgate, donde descubre su extraña habilidad para comunicarse con los muertos, quizás gracias a la enfermedad cardiaca que la obliga a vivir entre la vida y la muerte.
Años más tarde, una serie de misteriosas casualidades la convertirán en la médium más influyente del Imperio Británico. Sin embargo, su don la llevará a descubrir secretos que deberían haber permanecido ocultos y que pondrán en jaque a la aristocracia londinense.
Recuerdo que lo empecé a leer en navidades, cuando me lo regalaron. Era reacia a leer algo de un autor español hasta que este libro cayó en mis manos, y doy gracias que así fuera porque ahora mismo sería capaz de leerme cualquier cosa que esta autora escribiera. Es una novela que si no te engancha desde el primer capítulo, lo hace desde el segundo. No tardas mucho en meterte en la piel de Annabel Lovelace y acompañarla por sus aventuras en el cementerio de Highgate (un cemenenterio que tengo que visitar sí o sí desde que leí la novela).
Victoria tiene una forma de narrar sus historias que te transportan en menos de un segundo al interior de la novela. En este caso viajamos al Londres victoriano, cazamos fantasmas –si se puede decir así– y nos vemos de alguna forma envueltos en los misteriosos asesinatos de Jack el Destripador. Annabel Lovelace es una médium que debido a su estado de salud puede comunicarse con el más allá. El título es el nombre de la medicina que tiene que tomarse para poder seguir viviendo si no quiere que su corazón deje de funcionar. Una tarde cuando era niña conoció a un hombre que más adelante se convertiría en alguien muy importante en su vida. Es imposible seguir esta reseña manteniendo su nombre en secreto, por lo que diré que este hombre misterioso, imaginado por la autora como Richard Armitage en Norte y Sud (si no recuerdo mal fue eso lo que me dijo cuando la conocí)y por mi como Ian Somerhalder en ropas de época, se llama Victor Rosenfield.
Oh, Lord Rosenfield… se ha convertido en un príncipe azul para mí, ese caballero perfecto que toda dama desea. Los hombres de las novelas son mejores, y si los crea Victoria aún más. Me he enamorado de todos y cada uno de sus personajes masculinos (incluido de uno del que hablaré en la reseña de su tercera novela). Lord Rosenfield tiene sus secretos, secretos que no desvelaré ya que si lo hago la novela perdería mucho. La historia de Victor y Annabel es tan bonita que hasta yo quiero poder tener el don de Annabel para así vivirla…
A lo largo de la novela nos encontraremos con secretos, peleas y toda clase de aventuras que uno pueda imaginarse en un Londres de finales de la época victoriana, pero también nos encontraremos con un giro completamente inesperado en la historia, algo que, según mi humilde opinión, se ha convertido como en un sello personal de las novelas de Victoria. Tres novelas suyas que me he leído y tres giros que he encontrado. La verdad es que eso hace que la novela sea mucho más interesante.
Ya acabando, no me queda nada más que decir que esta novela es fabulosa. Si os gustan las novelas de época con historias de amor, esta es vuestra novela, al igual que si os gustan las novelas con cosas sobrenaturales. Y si eres como yo te enamorarás completamente del estilo narrativo de Victoria.
Reseña escrita por Elizabeth