Elphaba y Glinda llegaron a ciudad esmeralda para conocer al mago de Oz, que estaba fascinado con los poderes de Elphaba. Pero todo se torció cuando el mago le pidió que le pusiera alas a unos monos, tarea que ella aceptó sin saber que él los usaría como espías. Ella, dándose cuenta de que estaba siendo usada, sale corriendo. Esa misma noche se anuncia un comunicado por parte del mago de Oz: "Alertamos a todos los ciudadanos del peligro de una bruja malvada de piel verde, se impone una orden de busca y captura por el bien de nuestra ciudad"















