Gracias a esta cuarentena nos podemos dar cuenta de lo poco necesarios que somos para el mundo y así mismo de lo insignificantes y malvados que somos. La contaminación bajo... Algunos animales retomaron sus lugares... Los incendios se redujeron un poco... La casa de animales también... y esto es solo el comienzo.
¿Sera que el verdadero virus somos nosotros?











