A raven typing his own name of on the typewriter, 1939

Product Placement
2025 on Tumblr: Trends That Defined the Year
Today's Document
cherry valley forever

Andulka
Three Goblin Art
Sade Olutola

if i look back, i am lost
tumblr dot com

Kiana Khansmith
hello vonnie
Mike Driver
Claire Keane
YOU ARE THE REASON
No title available
he wasn't even looking at me and he found me

pixel skylines
d e v o n
Not today Justin
Cosmic Funnies

seen from Malaysia
seen from New Zealand
seen from Saudi Arabia

seen from Germany
seen from India

seen from United States
seen from Philippines
seen from United States
seen from Pakistan

seen from Italy

seen from United States
seen from United States
seen from Venezuela

seen from United States

seen from Ireland
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Malaysia
seen from United States

seen from Malaysia
@dialogosinconexos
A raven typing his own name of on the typewriter, 1939
Gabriela Mistral. Caricia. Casi escolares. [08]
La Mistral.
“Nunca creí que el amor que te fuera a tener me atormentara tanto. Ahora me conformo con tus cartas, con esos pedacitos de tu pensamiento, y beso tu nombre y las palabras allí escritas con tus manos tan dulcemente queridas”
— Juan Rulfo, Cartas a Clara
“Cuando en polvo esté esparcida
mi carne ya no vibrante,
y este cerebro enervante
deje de inventar la vida;
ahí en la tierra, perdida,
encontraré polvo amigo,
de alguien que lloró conmigo
hasta consumir sus ojos.
¡Qué alivio que sus despojos
le den a mi polvo abrigo!”
Guadalupe Amor. (1956). “Polvo” en Antología poética, estrofa XI, Ed. Espasa-calpe, Buenos Aires (pág. 54).
En una alacena escondida estaba una antología. Mi madre guarda o esconde libros curiosos. Cuando me habla de ellos suele ser breve, una bala es su palabra y no trata de convencerme.
Esta noche, las palabras de Pita esclarecen mi mente y concuerdan con varias ideas. Se ve que la chica gozaba a Quevedo. No escribiré ahora más. Tengo una pijamada lésbica espacial.
Fernando Pessoa. Álvaro de Campos. Apunte. Libro de versos. [140]
Tomás Segovia, Sonetos Votivos.
“Si te busco y te sueño y te persigo, y deseo tu cuerpo de tal suerte que tan sólo aborrezco ya la muerte porque no me podré acostar contigo; si tantos sueños lúbricos abrigo; si ardiente, y sin pudor, y en celo, y fuerte te quiero ver, dejándome morderte el pecho, el muslo, el sensitivo ombligo; si quiero que conmigo, enloquecida goces tanto que estés avergonzada, no es sólo por codicia de tus prendas: es para que conmigo, en esta vida, compartas la impureza, y que manchada, pero conmovedora, al fin me entiendas.”
— Si te busco y te sueño y te persigo. Tomas Segovia.
Lo que hay
Un leve suspiro en el cuello me gritó tu deseo, mientras tu brazo no quiere dejarme ir, tu mirada elige la mía, sin embargo, tu aliento me aleja. Admito que una vez soñé con tus caricias, que explotaras mis sentidos, pero no es suficiente. No me bastan las miradas furtivas en el camino, ni las de complicidad ante los desconocidos, tampoco que ahora quieras estar conmigo, no estás aquí.
Si las declaraciones frente a frente me cuestan descifrarlas ¿Qué esperas de las indirectas?, jamás llegan. Admito que algunas señales han sido evidentes, y no me las creo. La culpa no te pertenece, sólo me le recuerdas. Aún no ocurre, pero no le resta importancia. No te quiero, tampoco me gustaría estar lejos de ti, lo que pasa es nada, lo que hay menos.
El privilegio de leer
Como sociedad y personas, solemos aferrarnos frecuentemente a las contradicciones, la moral e identidad. Defendemos con garra nuestros ideales, lo que nos apasiona no puede ser pisoteado, menos por alguien que osa cuestionar lo que a nuestro parecer es más solido que la misma ley que nos rige.
El alardear de ello y demostrar las múltiples cualidades cuando surge el reto de desacreditar la opinión contraria termina convirtiéndose en un duelo, dónde el único muerto será tu orgullo.
Respecto al ejercicio de la lectura; los lectores solemos defender la importancia de tal ejercicio, al encontrarse con un ajeno al acto le reprochamos su ignorancia e iniciamos la letanía de los beneficios, al adular esta actividad nos salpicamos de la gloria que aventamos a nuestros favoritos, se adquiere cierta categoría y ya no pisamos el mismo suelo querido.
Pero, al encontrarnos con otro lector e indagamos en sus preferencias, nacen múltiples desacuerdos, tal vez es el género, autor, edición, la portada del libro, la versión original, traducciones, pasta dura o pasta blanda.
La guerra nos encanta, fascinante e intranquila.
La eterna contradicción; si leo o no, y lo que se supone que debe de leerse porque lo otro no merece mi atención, ¡¿Cómo te atreves a decidir sobre lo que me conviene o no?!
Si Borges es digno de mi atención, me encargaré de decidir eso, no tu análisis puñetas que formulaste en cinco minutos sólo para impresionar a la mesa, en la cual el único que esta dominando la conversación eres tú, no significa que tengas razón, es porque la mayoría a decidido darte el avión, o están checando instagram.
Es agradable que alguien comparta sus ideales, pero sin intentar humillar las demás opiniones que no concuerdan con la suya.
Octavio Paz. Palpar. Salamandra. [01]
Por @rosavictoriamoreno
Síguelo en @vdeandre <3
“… when you’re buying books, you’re optimistically thinking you’re buying the time to read them.”
— Arthur Schopenhauer (b. 22 February 1788)
“A veces la proximidad con la muerte te llena de una extraña, casi visionaria serenidad.”
— La ridícula idea de no volver a verte, Rosa Montero.
READY PLAYER ONE, ERNEST CLINE
Nos adelantamos al año del 2044, en donde las crisis energéticas, el cambio climático, la hambruna mundial y la explosión demográfica nos han orillado a vivir asinados y huir a un mundo virtual que se ha expandido más allá de nuestros horizontes: OASIS. Una interfaz no solo capaz de albergar mundos para jugar, sino negocios, escuelas y mucho más, este fue creado hace décadas por el ingenioso James Halliday, quien murió hace varios años, pero no sin antes dejar un último legado, una emocionante- y difícil- búsqueda del tesoro.
Ahí es cuando nos encontramos con Wade Watts, quien al igual que muchos otros, busca el huevo de pascua escondido por Halliday para hacerse merecedor de la fortuna que muchos – incluso empresas maquiavélicas- codician. Un día, Wade logra resolver el primero de los rompecabezas, volviéndolo todo un fenómeno después de años de búsqueda interminable.
Ahora, junto con otros competidores, amigos, alianzas y enemigos, pasará por pruebas para intentar reclamar dicho trofeo.
(ahora sí viene lo bueno… o tal vez no .-.)
Mi opinión personal:
Honestamente, este libro me ha gustado mucho, me ha encantado la idea de OASIS y el cómo funciona en el terrible mundo futurista. En general, desde mi punto de vista, el libro en la mayoría de los capítulos va al punto y no retrasa bastante - a excepción de unos cuantos capítulos –, lo que siempre ayuda al avanza de la trama. Además de todo, incluye bastantes elementos de la cultura de los ochenta, y aunque parezca que uno no podría entender mucho, conforme se lee es comprensible la referencia que se realiza.
Si eres un geek o amante del sci-fi relacionado a los videojuegos seguro que te va a interesar.
Es un libro que se lee rápido, está lleno de muchos enigmas, y vale la pena leerlo. Si tuviese que darle una valoración, sería un 4.5/5 estrellas.
Y no podemos olvidar que muy pronto – en algunos meses, obvio- se estrenará en la gran pantalla. Así que, a leerlo pero ya.
-Brandy Vivar
[@vdeandre ; vdeandre.tumblr.com]