Mis pequeños alborotadores...
Cómo les voy a extrañar. Quería hacerles saber que ha sido gratificante tenerles como mis alumnos, aunque hayan sido, en ocasiones, algo problemáticos e impertinentes. Obviamente, queda destacar que han sido una promoción...curiosa. Muy curiosa. Aquí termina una etapa en sus vidas, pero no es el fin. Otra comienza, y quién sabe si volveremos a vernos las caras. Saben ustedes que no soy una gran admiradora de las muestras de afecto, pero deseaba que tuvieran en mente, que su directora les ha tomado mucho cariño.
Les deseo todo lo mejor.











