Diagnóstico del desarrollismo urbanístico
Mas personas, mas envejecidas, viviendo en mayor proporción en ciudades, compitiendo por la utilización del agua con las necesidades agrícolas, generando, por las necesidades de calefacción, refrigeración y transporte, la mayor demanda de energía y emitiendo el mayor porcentaje de gases de efecto invernadero, ¿cómo pueden ubicarse en las ciudades futuras consiguiendo a la vez calidad de vida y estabilidad ecológica del planeta?
Escenarios generales para la ciudad del futuro
1. Crecimiento y Envejecimiento de la población La población mundial será de 9.300 Millones de personas en 2050 y de 10.100 Millones de personas en 2100. Los países desarrollados adoptaron políticas de control de la natalidad que sumadas a la evolución de la longevidad exigirán de las administraciones públicas partidas presupuestarias cada vez más importantes para el abono de pensiones que deberán ser detraídas de otras partidas. ¿Cuales serán nuestras prioridades en la asignación de recursos públicos en los sitios con más población y más envejecida? 2. Necesidades de superficie cultivable y de agua La FAO prevé que la demanda de alimentos se incremente en un 70% hasta el año 2050 aunque la población “solo” aumente un 30%. El incremento de superficie cultivable puede ser (por limitaciones físicas del planeta) un 12% superior a la actual y la demanda de agua para los agricultores podría ser de un 45% superior a la que utilizan ahora, para el año 2035. Las ciudades, máximo competidor en el consumo de agua, representan hoy algo más del 50% de la población mundial y se estima un crecimiento desalentador de esta cifra en las próximas décadas como veremos mas adelante. ¿Cómo repartiremos el bien escaso agua para las necesidades de superficie cultivable y de consumo humano?
3. Incremento de la población urbana Se está produciendo una concentración de la población mundial en las ciudades. En 2005, la población urbana mundial ya era superior a la población rural. La previsión es que en 2050 la población urbana sea más del 70% de la población mundial (que habrá pasado a 9.300 M de habitantes). La previsión de superficie construida mundial para estas cifras desde 2010 a 2025 es de 82.000 Km2, aproximadamente la superficie de Austria (62.000 Km2 en países emergentes y 20.000 Km2 en países industrializados). ¿Dónde y cómo ubicaremos a esta nueva población urbana?
4. Necesidades energéticas Es previsible un crecimiento del mundo al 3% anual durante los próximos 50 años lo que significa que el PIB mundial será 4,4 veces el actual y la demanda energética 2,9 veces la actual. La energía es la principal fuente de emisiones de Gases de Efecto Invernadero GEI por la quema de combustibles fósiles (66% de las emisiones mundiales). Gran parte de los expertos y de los Organismos Internacionales opinan que las emisiones de GEI deben reducirse en el mundo entero en un 50% en 2050 (85% para los países desarrollados) y del 90% en 2100. De igual forma existe ya un consenso científico en que los GEI incrementan la temperatura de la superficie terrestre y que un incremento de 1,5ºC provocaría desastres climatológicos que afectarían sustancialmente a la población de menores recursos en el mundo. ¿Cuales deben ser las fuentes de suministro para satisfacer la demanda energética reduciendo al tiempo las emisiones de GEI y como debe estructurarse esta demanda?
5. El peso de la edificación y el transporte en el consumo de energía y en la emisión de GEI en la UE En la Unión Europea el peso de la construcción en el consumo de energía y en la emisión de GEI es de 40% de la energía final consumida y el 36% de las emisiones de GEI. (No se incluyen en estos datos el consumo de energía ni las emisiones de GEI necesarios para la fabricación de materiales de construcción).
En la Unión Europea el transporte urbano e interurbano supone el 35% de la energía final consumida. En su conjunto, en la UE 27, edificación y transporte representan el 75% del consumo de energía final total. Por lo tanto, no es posible abordar ninguna política de reducción energética de la economía o de reducción de las emisiones si no se abordan los objetivos de reducir la intensidad de los transportes urbanos, la concentración urbana y la reducción de energía en la construcción y mantenimiento de las nuevas edificaciones y en la mejora de la eficiencia energética de las viviendas existentes.
Fuente: Paisaje transversal















