Nunca supiste quererme
Me hicieron falta más de seiscientos días a tu lado para darme cuenta.
Nunca supiste quererme.
Realmente creo que nunca me quisiste de verdad.
Desde el principio todo olía mal pero, a veces, nos dejamos llevar por los sentimientos y las emociones, por la fe y la esperanza, olvidando las malas vibraciones y presentimientos que rodean a una situación o persona.
No suelo equivocarme con las personas que elijo tener a mi lado, pero tú fuiste mi peor elección.
Nunca supiste quererme.
Pero ¿que se puede esperar de una persona que ni siquiera es capaz de hacer bien el amor?
Todo en ti estaba tan roto y vacío que decir mentiras se había convertido en tu verdad.
Tenías el poder de convertir todo lo bueno en malo, de odiar hasta a tu propia sombra, de creer que todos estaban en tu contra cuando eras tú el que estaba contra todos.
Me equivoqué demasiado. Perdí tiempo (y vida) en alguien que me dio más días malos que buenos, más noches en vela llorando que follando, más tristeza que alegría, más odio que amor.
Luché por algo imposible, porque tú nunca supiste quererme.
Y yo te quise como no he querido nunca a nadie.










