Reseña literaria: Nuestro último verano
Reviviendo mis emociones juveniles.
En diciembre del 2025 llegó a mis manos, después de mucho esperar ──5 años para ser exacta──, el libro de mi booktuber favorito: Sebastián García Mouret (El coleccionista de mundos).
"Nuestro último verano" relata la historia veraniega de 4 amigos, que, tras rendir el examen de selectividad ──evaluación que prácticamente es la semilla que refleja tu futuro académico y profesional en España──, deciden pasar el último verano juntos en La Cabaña de Loli, un camping de playa. En sus planes solo se encuentran unas relajadas y memorables vacaciones; sin embargo, estos se verán modificados, no solo porque les tocará trabajar, sino porque además de sus complejos mundos internos, se encontrarán con un par de chicas (y algunas personas más), convirtiendo su último verano en uno, sino del todo relajado, en uno definitivamente inolvidable e importante.
Este libro fue un enorme soplo fresco después de mis últimos años de lectura. ¿Por qué? A lo mejor porque hace mucho tiempo que no leía una historia juvenil de ese estilo y en ese sentido, significó un regreso a mi temporada adolescente, poco antes de cumplir los 18 e ingresar a la universidad. Hace mucho que no me reía de esa forma sobre las cotidianidades de una adolescente o de un grupo de adolescentes que viven sus enamoramientos (incluso los primeros) veraniegos. Incluso lloré un poco y comprendí las preocupaciones de esa edad, así como traté de empatizar con otros personajes, imaginándome sus circunstancias particulares.
Algo que me encantó de este libro son las relaciones que Sebastián describe, las familiares, amicales y amorosas. Es sencillo empatizar e imaginarlas cuando son realmente realistas. Jacobo y Susana lidian con prejuicios e inseguridades impuestos socialmente pero que los vuelven propios, tanto así que ello afecta la perspectiva con la que ven su futuro. Alberto tiene un conflicto personal que lo aqueja y no se atreve a hablarlo con nadie (menos con sus amigos más cercanos), aunque pasa desapercibido con su personalidad hermética e intelectual. Hannah y Diego tienen una personalidad chispeante y extrovertida, son encantadores, sin embargo ambos tienen problemas para el romance. Y a Marcos le apremian preocupaciones de un adulto joven (el dinero para vivir en una nueva ciudad y mantener sus estudios).
Incluso la historia del tío de Marcos ──dueño de El camping de Loli── es realmente entrañable. Y su relación con su sobrino, aunque algo distanciada es cálida a su manera. Sin entrometecerse en su vida, pero tratando de ser comprensivo en lo posible, con él y sus amigos.
Lo que me queda por decir es, gracias Sebastián. Esperé por mucho tiempo leer tu libro y qué bonito fue leerlo ahora. A mis casi 30.
Y a ustedes, queridos lectores, esta es una excelente recomendación para tu lectura de verano. Se lee en un santiamén. Nada tedioso.
<3
🍁🍁🍁🍁/5
──Fallwitch










