Ľuba Lauffová, Akt, 1969.
Me invadió una idea absurda y hermosa a la vez: ¿Y si la mujer que me amó sigue por ahí? ¿Y si no es la que me habló por última vez, ni la del perfil que llegué a ver, ni la que ya no me escribe con afecto?
Tal vez (pensé) esa mujer, la que me amaba de verdad, está en otro cuerpo, en otra piel, en otro tiempo. Y está esperándome.











