Hoy quiero ser sincera contigo.
Tú siempre me vas a gustar. Así, de forma romántica me refiero. Yo no soy mucho de hablar, ni de contar mis secretos o mis miedos o cualquier cosa personal. Contigo siempre fue fácil abrir mi lado vulnerable, y la última vez que nos vimos, habían pasado años, aún así, sentí la misma confianza de contarte mis pensamientos, de platicar contigo cosas que no había hablado con nadie.
Tenemos un pasado, juntas. Y eso es, lo que lamentablemente, nunca nos va a permitir estar juntas en realidad. Hemos hablado de ello y a pesar de estar puesta sobre la mesa mi disculpa, siento que aún no puedes perdonarme, y sinceramente, lo entiendo. No sabría que hacer si la situación fuera al revés.
Sin embargo, hoy pensé en ti y quise escribir esto, solo para que no olvides que siempre me vas a gustar. No vas a leer esto (aunque espero que algún día lo hagas), pero necesitaba sacarlo de mi cabeza por un momento y plasmarlo en algún lugar.
#C









