Angustia utópica/futuro distópico
El Cosmos
Agosto, 2020
El presente trabajo fue realizado para la 2da Bienal de Arquitectura “Utopía” organizado por Design Week México en 2020, evento celebrado para generar diálogo sobre el futuro utópico de las ciudades y los asentamientos humanos, mismos temas que decidimos abordar desde una perspectiva filosófica con el ensayo que podrá leer a continuación, un proyecto conceptual de edificación realizado por @evarquitectonica y tres collages autoría de @elartb, que fueron posibles gracias a las fotografías tomadas por @haappyymess todxs ellxs estimadxs amigxs e integrantes.
A través del presente cuestionamos el papel del arquitecto en la revoluciones tecnológicas y sus consecuencias. Con nuestras llamadas -Colmenas Humanas- buscamos la posibilidad de habitar el universo entero asistidos por tecnología anteriormente considerada ficticia. De esta manera la utopía consistirá entonces, como decia Buckminster Fuller, en “recolectar información local para solucionar problemas universales en pos de mantener la integridad de nuestro eternamente cíclico universo”.
A continuación presentamos la transcripción íntegra del ensayo presentado.
Al honorable jurado, participantes, amigos, compatriotas y colegas,
Siendo la presente exposición un encuentro de distintas concepciones sobre un futuro utópico, quisiéramos poner algunas preguntas sobre la mesa para abrir un diálogo que creemos necesario tomando en cuenta el periodo histórico sobre el cual estamos parados. Es necesario también advertir que algunas de las preguntas aquí desarrolladas serán notorias -aporías-; ellas podrían permitirnos abrir el abanico de opciones que tiene nuestra labor en los procesos constructivos de la humanidad como especie; que aunque el día de hoy comparte un mismo planeta, más pronto que tarde y citando textualmente a la NASA en su artículo sobre la colonización espacial (1)
"Los colonizadores podrían comenzar con explotaciones mineras en la luna y los planetas menores; y construir satélites que complementen o incluso sustituyan las plantas generadoras de energía del planeta tierra. Los colonizadores también podrían aprovechar el abundante material bruto, energía solar ilimitada, el vacío y la microgravedad de otras maneras para crear productos que no son posibles dentro del capullo que representan la atmósfera y la gravedad del planeta tierra".
Es con esta cita que usted podría comenzar a reflexionar sobre los avances tecnológicos actuales, los recientes descubrimientos en Marte, el esperado y explorado turismo espacial; y es aquí donde plantearemos nuestra primer pregunta: ¿De verdad estamos tan lejos de otra (dada la naturaleza cíclica de la historia) revolución espacial? y consecuentemente, ¿Dónde quedará la utopía de la vida en el espacio cuando aquella se nos estrelle como un tren a todo vapor? a saber, ¿Cómo se aprende a usar un material cuya existencia desconocíamos? ¿Cómo diseñamos edificios y ciudades en emplazamientos que no responden a las leyes físicas del planeta tierra?.
Deberá concedernos, estimado lector, que a lo largo de nuestra linea del tiempo como homo sapiens el concepto de -utópico- y -perfección- ha sido también, absurdamente, víctima de la evolución. Aquello que creíamos "ciencia ficción" se vuelve realidad y, como aprendimos ya, nuevas tecnologías traen consigo nuevas responsabilidades (como los descubrimientos del tipo bélico); pensemos para ejemplificar nuestro punto en el trabajo de Buckminster Fuller y su "Spaceship Earth"(2) de 1979, donde se planteaba que la obtención del conocimiento humano sólo puede ser posible en medida que sigamos descubriendo el diseño de nuestro propio universo para tratar de imitar su naturaleza aunque esto resulte en un sempiterno prueba y error, dado que la -naturaleza del universo- posee por sí misma capacidades regenerativas mientras economiza al máximo los recursos. Quisiéramos traer a memoria también el cortometraje de Superstudio "Supersurface"(3) realizado para el MOMA en 1972; es necesario hacer estrés en este último puesto que dicho corto trata sobre una "red" o "superficie" que uniría a la humanidad a través de nodos o puntos de salida donde estaríamos conectados en tiempo real; si puede acompañarnos en la comparación de aquella llamada -Super Superficie- con el internet de nuestros días entonces comenzará a entrever que aquello que Superstudio proponía como una utopía el día de hoy es una realidad, y es aquí donde comienza la consecuente catársis de haber alcanzado la, hasta ese entonces, utopía misma.
Habiendo hecho la aclaración anterior, creemos también necesario recordar que las revoluciones tecnológicas traen consigo, citando de nuevo a Bucky Fuller, "una evolución del pensamiento humano"; por lo que nos atrevemos a proponer que así como evoluciona el pensamiento, evolucionan también, los -canones estéticos- y la propia -naturaleza humana-, lo que trae como corolario nuevas interpretaciones del -espíritu humano- que complementa aquella naturaleza; es decir, creemos imposible (esperemos) que en el futuro llegásemos a construir pirámides con relieves que simbolicen nuestra creencia religiosa en los Estados Unidos de Marte puesto que hoy en día se considera "natural" la economización de recursos y la razón sobre el corazón. Lejos está aquella naturaleza tan perseguida por arquitectos como el maestro Senosiain, y aun más lejos todavía, aquella de nuestros antepasados que encontraban su -sección áurea- en la Crotalus Durissus. Sin embargo, y sin dejarnos caer en los siempre reconfortantes brazos de la nostalgia, es nuestro deber reconocer que una nueva -revolución espacial- se aproxima mientras los arquitectos estamos más preocupados por la cantidad de seguidores en nuestras redes sociales, queremos decir, ¿Delegaremos nuestras responsabilidades como arquitectos en el espacio a unos cuantos especialistas como lo hemos hecho ya con las ciudades y su desarrollo?. La utopía de habitar el espacio está tan cerca que no logramos enfocar bien nuestros ojos y como sabemos que la falta de planificación es la patología principal de la arquitectura debemos comenzar a preguntarnos como gremio; ¿Estamos preparados? ¿Contemplamos todo lo que implica una revolución tecnológica para nuestros conocimientos constructivos?
En medida que lo imposible es alcanzado de manera cotidiana, hemos visto en los últimos años crecer el interés por el -turismo espacial- y aunque esto implicaría el nacimiento de una -nueva arquitectura-, no olvidemos que el nacimiento es uno de los momentos más frágiles de la vida misma; por lo que nuestra propuesta aquí presente de -Colmenas Humanas- pretende ser únicamente una primera exploración de las posibilidades que la revolución tecnológica traería consigo. Encontrará usted, amable lector, razón en la idea de que no podemos mudarnos de planeta sin antes haber metido, como se dice coloquialmente, un pie en el agua, por lo que verá usted razón también en la idea de comenzar la colonización a través de -hoteles espaciales-, o puesto de otra manera, -miradores espaciales- que permitan estadías cortas para probar los efectos de la microgravedad en los humanos no-astronautas, de tal manera que según se vayan haciendo más largas dichas estadías comenzaríamos con la anteriormente mencionada explotación de recursos nuevos no posibles dentro de nuestra actual atmósfera. Si brincáramos todavía más en el futuro, podríamos comenzar a vislumbrar la desafortunadamente necesaria especulación inmobiliaria y con ella, la infraestructura para poder dar vuelta nuevamente al ciclo de la ciudad-estado, fundando así las primeras colonias espaciales como tal. Es aquí donde surge otra pregunta un tanto complicada de resolver: ¿Como diseñamos pues un edificio (si es que en realidad sigue siendo eso) que permita todo lo que acabamos de describir? ¿Recuerda aquel volado de 100 metros sin apoyo que en nuestros días consideramos imposible? ¿Habremos llegado a aquella utopía también? ¿Cómo se diseña un edificio que va hacia dentro y hacia afuera al mismo tiempo, cuya gravedad se pueda aprovechar para eficientar el espacio en tres dimensiones? es decir; ¿Qué pasará cuando podamos diseñar hacia todos lados al mismo tiempo de manera concéntrica y excéntrica, cuando se pueda modificar la gravedad de una habitación para darle distintos usos? Si bien es cierto que resulta imposible separar la naturaleza de un orden totalmente geométrico, creemos que ese mismo orden puede ser utilizado a nuestro favor en un sentido orgánico genuinamente, es decir, que imite a la naturaleza desde todos los ángulos, los racionales y los estéticos. Recurriendo nuevamente a la evidencia histórica recordemos ahora al Ing. Heberto Castillo y su tridilosa o los domos geodésicos de Bucky, quien proponía que el -tetraedro- era una imitación de la estructura que conforma a la naturaleza en sí misma ya que es, al mismo tiempo, la estructura más resistente en todas las direcciones y la que mejor aprovecha el universo sobre el cual se desarrolla, optimizándolo de manera omni-dimensional. (Pregunta bonus: ¿Tendrá algo que ver con el "canamayte" mesomericano?)
Es con esta misma sensación de asombro que debemos abordar la parte distópica de dichos avances, es decir, las responsabilidades que adquirimos y los cambios que serán necesarios en, por ejemplo; planes de estudio, libros de biología, ergonomía, cálculo estructural, aeronáutica, etc. Dicha -distopía- nos resulta igual o más fascinante que la utopía misma en tanto que la primera nos bombardea con más preguntas que derivan de todas las anteriores en pos de las verdades que aún desconocemos, al más puro estilo socrático. ¿Quiénes serán los primeros humanos allá en la colmena? Valdría preguntar, o ¿Si solamente los países económicamente más poderosos pueden llegar al espacio, que pasará con nosotros como nación que se quedó en el planeta Tierra debido a su atraso tecnológico? ¿Será ahora la segregación, no solamente social si no, planetaria? ¿Escribiremos una especie de Neufert intergaláctico? ¿Habrá centros comerciales y hoteles de tablarroca también para los turistas espaciales de clase alta? ¿Comenzaremos nuevamente el círculo vicioso que ha gestado todas las revoluciones sociales a lo largo de la historia? Claramente muchas de estas preguntas pueden resultar escatológicas a estas alturas, sin embargo, es importante comenzar a generar la discusión entre los profesionistas relacionados con el -habitar- antes de que el futuro nos tome por sorpresa; es por eso que a través del presente texto buscamos abrir un diálogo con aquellos humanos que vean los cambios inminentes y entonces, empujemos conjuntamente las fronteras del conocimiento relativo a la arquitectura en el espacio de la cual, irónicamente, apenas estamos teorizando.
Para cerrar nuestra exposición quisiéramos agradecer la atención de usted, amable lector (si ha llegado hasta aquí), y citar al Dr. Robert H. Goddard, pionero de la exploración espacial, en una carta a H.G. Wells en 1932:
"No puede pensarse en terminar, porque apuntar a las estrellas, tanto en el sentido literal como en el figurado, es un problema que ocupará varias generaciones; y así, por mucho que se avance, siempre se sentirá la emoción de estar apenas comenzando".
Seguramente el universo nos tiene reservadas una infinita cantidad de sorpresas e interrogantes para las cuales habremos de buscar respuesta y entonces descubrir nuevas preguntas, continuando así el ciclo por los siglos de los siglos de una manera tan agraciada que Sísifo moriría de envidia.
Sinceramente,
ESTA VIDA ABSURDA
Referencias:
-1 "Space colonization" NASA:
https://www.nasa.gov/centers/hq/library/find/bibliographies/space_colonization
-2 Spaceship Earth 1969, Buckminster Fuller;
https://www.youtube.com/watch?v=3ZB2La-oCVI
-3 "Supersurface: An alternative model for life on Earth" 1972 Superstudio;
https://www.youtube.com/watch?v=1KkTewCUKT8&t=351s
-4 "What is microgravity?" NASA;
https://www.nasa.gov/audience/forstudents/5-8/features/nasa-knows/what-is-microgravity-58.html










