“Por la puerta.” Contestó, como si aquello fuera lo más obvio del mundo. La verdad era que la rubia solo giró el picaporte de la puerta y entró, pues en su defensa, había tocado más de dos veces la puerta.”Tendrías que sentirte alagado de que te vengamos a ver.” Agregó con tono de broma, acompañado de una sonrisa y olvidándose del dolor que sentía en su mejilla. Dejó a Tony en el suelo, sacando de su bolso unos juguetes para que el niño se entretenga y no vea la sangre que la blonda perdía. Siguió con sus zafiros los movimientos que su acompañante realizaba y se encogió un poco de hombros al escuchar la pregunta.”Mi tía.” Respondió, pudiendo detectar el odio con el que había pronunciado aquellas palabras.”Quiere llevarse a Tony a Ámsterdam.” Y decir aquello fue lo suficiente para que unas lágrimas cayeran de sus ojos. Le rompía el corazón el solo imaginar su vida sin su hermano.
Bufó ante su respuesta, sintiéndose totalmente idiota por haber dejado la puerta sin seguro, debía empezar a cerrar con llave antes de fumar. “Oh claro, disfruto mucho de tu visita contigo desangrándote y un pequeño que no llega a los cinco años.” suspiró, finalmente encontrando algo de alcohol y gasa, aquello funcionaría al menos para detener el derramamiento de sangre que salía de su mejilla. El asco lo invadió al saber que su propia familia pudiera hacerle eso, sabiendo que a él podrían hacerle lo mismo si decidiera volver, mas no pensó mucho en eso, verla llorar lo exasperó un poco, hace mucho que no veía a nadie de esa forma y no sabía muy bien como reaccionar ante aquello, solía ser su amiga, sí, pero él ya no era la misma persona de hace dos años. “Eh.. Y-yo.. Ten.” pudo comentar antes de darle los utensilios para curar su herida. “Supongo que recuerdas donde está el baño. Yo, eh, me quedo con Tony, tranquila.” aseguró, dándose la vuelta para volver a donde se encontraba antes de ser despertado.