Una leve curvatura brillo en lo soberbio de la expresión de la inglesa. Toparse con seres humanos tan comprensivos con las necesidades de Bryanna y gratis, eso si que era un milagro y un ente bien formado en el vientre. Para la inglesa, los inferiores trabajaban para ella, sin importar qué, servicial y educado para Bryanna era lo mismo. Por fin alguien que le caería bien de toda la universidad, sin contar a Christian, obviamente.— Bien — Respondió sin mucho interés — Habla menos y lee más— Presionó a la otra mientras observaba el alrededor con tal de ocupar su atención en otro lado para que pudiera apurarse con el tan aclamado libro. Respiró hondo y pasó una mano por sus cabellos de forma nerviosa e impaciente.
Una parte profunda de mí gritaba, quería hacer que me levantara de ese lugar y le estrellara el libro en la cara, que le gritara unas cuantas verdades y le lanzara miradas venenosas. Que caminara con la confianza del mundo fuera de la biblioteca y azotara la puerta y que me tardara el tiempo del mundo en leer aquel libro, o que simplemente lo terminara y lo guardara en mi habitación hasta que se me pegara la gana. Pero aquello no era más que un eco de lo que había sido, de una persona pasada que estaba enterrada en escombros y no podía encontrar la forma de sacarla de ahí.--C-claro in-intentaré terminarlo e-el día d-d-de hoy-- Mi alegación fue torpe, un susurro que no sabía si quiera si ella lo había escuchado. Centré mi mirada sobre aquellas letras, mientras que aquel grito enterrado en escombros hacía salir de mis ojos lágrimas de furia, pero quité mis lágrimas con discreción, segura totalmente que no lo había notado puesto que me había vuelto una experta en ocultarlas.













