Elevó los hombros un poco, no sabía como no tirar una negativa aludiendo a una soledad de relajación, pero tampoco estaba actuando de manera que le molestara. — Si, Stannis, quiero que te quedes — Rodó los ojos para finalizar con esa conversación, más bien para no buscar respuestas en su fuero interno sobre si quería o no, tenía un laberinto de ideas en su mente como para buscar respuestas concretas en base a la compañía del americano. Experiencia desastrosa y luego tener que lidiar con el espantoso aura de nicotina que se impregnaba a cada partícula posible a su alcance —¿Cómo soportas el olor, Stannis?—Curioseaba porque era la pregunta del millón siempre que se encontraba con fumadores, sus amigos o aquellas personas con las que se reunía tan poco seguido o se comunicaban con ella en busca de favores, eran tan adictos para ser tan jóvenes, incluso sus voces ya rozaban el áspero todo de una lija al modular. Sus ojos destacaron sorprendidos por los planes a futuro de su compañía, definitivamente nunca tomaría drogas, no lo haría ni había hecho, era un completo repudio, un rechazo que yacía firme a su moral tanto como el respeto.— ¡No!— Efusiva negación — ¿Tienes drogas aquí?… N-no voy a delatarte p-pero no lo hagas ¿Podrías?—Pidió humildemente atendiendo a la posibilidad de que le hiciera caso, extraña hipocresía teniendo en cuenta que le había repetido que él era dueño de sus decisiones y su libertad — Digo, hace mal, y bueno…No creo que necesites acudir a eso, hay tantas cosas mejores que hacer — Intentaba rescatar al menos lo que le quedaba de sentido común al hablar, su tono se entré mezclaba con una rigidez latente que entre las suaves palabras murmuradas, se trenzaba en una vocalización tajante tenue. Escapó una mirada de soslayo al escuchar esas palabras, se cohibió suavemente en su interior ¿Cuando hablaba en serio y cuando no? Conocía tan poco del moreno, y tampoco llegaría a conocer demasiado durante la estadía veraniega de vacaciones extremas, para ella por supuesto. — No puedo estar siempre cerca, Stan, sería extraño si lo hiciera—Respondió retomando su semblante serio, habían pasado algo entre ellos, algo que para ella era tomar ventaja de un camino que pocas veces se permitía atravesar y si comenzaban a vincularse podían confundirse las cosas, llegados a la situación de una aclaración innecesaria que Sorcha no estaba dispuesta a realizar. Era lo suficientemente madura como para poder esgrimir esas cosas, y con Stannis era difícil de saber cuando se podía hablar de verdad, más con ella que tomaba todo tan literal todo el tiempo. Respiró hondo mientras sus labios se presionaban entre si, formando una línea, permitiendo a su mente formular la respuesta en orden adecuado — ¿Te gustaba ir al menos, Stan?— Lo miraba con verdadero interés en conocer más allá de esa fachada que presentaba — Algo así, mi padre es de aquellas personas que inscribe a toda la familia en competencias de familias, hemos ganado nuestros premios. Pero al tener dos mujeres, estoy segura que parte de su hombría se ve reducida a mesas de té y tutús — Breve pausa pensativa mientras perdía la mirada en la nada — Por eso nos llevaba a acampar, sólo a Kenzie y a mi, nos enseñaba sobre supervivencia, lo necesario, orientación, comida, refugio, caza…— Respiró hondo y exhaló bajando la mirada — Mi hermana es muy parecida a él, igual ya no acampamos juntos, y no, no vamos a la iglesia, ni siquiera estamos bautizadas, no somos muy creyentes— Explicó con palabras aterciopeladas la situación actual de su familia ¿Valía la pena destacar la irradiante y chocante relación con su hermana? No, ese era un dato privado que aún necesitaba analizar para poder solucionarlo. Se retrajo sutilmente con la ayuda brindada y tragó saliva con fuerza buscando enfocar su atención nuevamente lejos de él. Cuando la voz contraria vivió a tomar presencia no esperaba aquello y pudo sentir como cierto rubor aparecía en sus pómulos, agradeciendo la poca nitidez que presentaba la luz lunar. Sorcha sabía que en un plano superficial de su rostro, pocos notaban aquel punto sobre su labio superior, hasta tardaban en notarlo por más de verla a diario. Titubeó buscando alguna respuesta pero no encontraba palabras en su diccionario porque tampoco podía encajar en oraciones lo que le pasaba. — S-si miras un poco más allá — Volvió al cielo y señaló las tres estrellases cercanas— Esta el cinturón de Orión.