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{ Fogata para ver las estrellas }
¡Todo aquello era increíble! Casi mágico. Disfrutar del cielo estrellado, la luz de la fogata… Y faltaban un par de minutos para elevar las linternas. Seguro que el momento en que las soltaran todas se vería precioso. Había visto aquella imagen en películas más de una vez… Y por fin lo vería en directo, sintiéndose impaciente por ello. Amy había comprado una allí mismo, para así aportar una pequeña parte más de beneficio para el evento. Que todo aquello también pudiera servir de ayuda a otros, lo hacía aún mejor.
La pelirroja estaba distraída observando ilusionada su linterna, dudando en si escribir algún deseo dentro o no, cuando reparó en alguien que pasaba cerca que no llevaba ninguna.- ¡Hey, vamos! ¡Anímate a comprar una! -le propuso con una gran sonrisa a la par que señalaba la pequeño stand de venta.
Buscaba a Avery o a Ethan con la mirada, los había perdido debido a sus distracciones. Pero es que aquellas linternas eran tan hermosas... No había podido apartar la vista de ellas. El problema es que al haber tanta gente era incapaz de reencontrarlos de vuelta. Suspiró y se dio por vencida, disfrutaría igualmente de aquel maravilloso evento. Y lo primero que tenía que hacer era conseguir una de aquellas linternas...
Buscó el stand con la mirada... Pero una persona se le adelantó. Una sonrisa nació de inmediato de los labios de Zoe y se acercó a dónde se encontraba su madre. -Lo cierto es que eso me proponía. Mientras buscaba el monedero miró de reojo la linterna de Amy. ¿Tendría un deseo escrito? ¿Algo acerca de su padre? -Tú... ¿Ya has decidido el deseo...?
manifestación anti-evo
—Esto es el inicio de una crisis, ciudadanos de Boston— la voz de la morena se podía oír desde el pequeño escenario que se armó para que diversas voces anti-evo pudiesen hacer sus descargos o exponer sus ideales. Claramente Felipa Morales iba a estar presente. —Y para eso me han elegido como su congresista… Yo les prometo que pararemos esto de raíz— agregó con énfasis. Las voces del público se agitaban, los aplausos no se hicieron esperar y con ello la seguridad de cada día ir ganando más y más apoyo en su carrera en ascenso al poder.
Felipa tenía más de su discurso preparado, pero entonces fue que notó su mano. Luego de secar un poco de sudor de su frente, la morena notó como la contextura y color de piel cambiaban. La escondió rápidamente. ¿Qué diablos le estaba pasando? Hace unos días que se sentía fatal y ahora esto. No era la primera vez que le pasó, de hecho anoche, en una reunión de negocios, la mujer tuvo que abandonar a escondidas uno de sus propios hoteles al verse sin poder controlar bien su habilidad evo. —Joder, no, ahora no— murmuró antes de dirigirse a su asistente y darle indicaciones para que la excusara por una emergencia familiar.
La morena salió como pudo del lugar buscando un espacio seguro. No podía dejar que alguien la viera transformarse y con ello arruinar su carrera y prestigio. Debía mantener el rostro de otra persona, pero no podía, su poder no era estable ahora mismo, sin contar que se sentía bastante débil para intentar controlarlo. —¿Qué demonios está pasándome?— musitó asustada antes de apoyarse en un muro y luego sentarse en un murete que sobresalía. Tendría que refugiarse en un callejón oscuro hasta que no hubiese peligro de ser descubierta.
No podía ser... Pero lo era, estaba convencida. Había visto aquella mano que no le pertenecía a la congresista. Y... Y todos los síntomas que presentaba. Aquel virus era un dolor de cabeza en el futuro... No solo tenían que lidiar con las leyes anti-EVOs sino también con el Shanti Virus. ¿Habría empezado la pandemia...? ¿La infección se propagaba? ¡Maldita sea...! ¿Habían llegado tarde a detener la propagación?
Fuera como fuera, al ver bajar a la congresista... Zoe la siguió hacia el callejón oscuro. Le sorprendía más que fuera una EVO a verla infectada por el virus. Si era uno de ellos, cómo podía ir en contra... Tristemente, no era la primera vez que veía renegar a un evolucionado de su propia naturaleza. -Felipa. La llamó mientras se acercaba, para supiera que era ella y que no resultaba una amenaza.
-Sé lo que te ocurre... Estaba segura al cien por cien, no se equivocaba, había visto tantos casos del virus en el futuro... Acortó la distancia hasta llegar a dónde se encontraba sentada. Quería que confiara en ella, no serviría de nada que se cerrara en banda y no cooperase. La tomó de las manos, sobretodo para comprobar su temperatura y si tenía fiebre. -Pero antes tienes que ser sincera conmigo... ¿Eres un EVO?
Manifestación anti-EVO
¿Qué hacía Cohen entre las filas de gente manifestándose en contra de seres como ella…? Buscaba entenderlos. Comprender porqué les tenían tanto miedo, tanto odio, tanto despecho que los querían bien lejos de la ciudad. Siempre habían habido evolucionados, seres capaces de lograr extraordinarias cosas, ¿por qué precisamente ahora era cuando más crispada estaba la gente…? No tenía respuestas. Poco a poco lo que había empezado como algo pacífico, una marcha de protesta, empezó a convertirse en gritos cargados de odio, en empujones, golpes y hasta podía ver a lo lejos dos contenedores de basura arder con varios maniquís que simbolizaban EVOs como ella.
Una punzada en el pecho la dobló por la mitad, llevándose una mano al torso mientras se inclinaba para apoyarse contra la pared más cercana de un edificio. No ahora, no ahora, no ahora… Suplicaba para sus adentros, últimamente no se estaba encontrando muy bien… Pero lo peor era que su poder, la absorción vital, se descontrolaba (y sabía bien que con eso podía acabar matando a alguien). -¡Estoy bien! Alzó la voz, con dolor, contrariando sus palabras… Pero se había puesto nerviosa al ver que alguien se acercaba a dónde se encontraba. -¡No me toques…!
La Quill atendió a sus palabras y no dio un paso más en su dirección, aunque se mantuvo cerca. Sabía del poder de la Roberst, quién había sido compañera de su madre en la agencia, pero no estaba segura de a qué distancia empezaba a ser peligrosa. Fuera como fuera, ahora mismo en aquella gran manifestación anti-evolucionados... Resultaba una amenaza.
Veía los síntomas claros, ese virus les estaba causando muchos dolores de cabeza en el futuro... Habían querido advertir a la gente del pasado acerca de éste, pero al parecer llegaban un poco tarde. Cohen estaba infectada, no tenía la menor duda.
-Está bien... No te tocaré. Le aseguró para tranquilizarla, mirándola muy seriamente para que supiera que sabía lo que estaba sucediendo. -Pero tengo que sacarte de aquí. No solo puedes poner en peligro a la gente... Sino que estás en peligro si te descubren.
Manifestación anti-EVO
No lo soportaba más… Es como volver de nuevo al futuro y a la caza de brujas que está acabando con todos los de su especie. La hace abrir los ojos. La ansiedad crece y crece… Se encuentran en ese tiempo para impedir que el odio a los evolucionados se propague, pero ahora al ver a tanta gente reunida alzando la voz y los puños como protesta la hacen sentir inútil. La situación la sobrepasa y debe de abandonar las filas de la manifestación… Se había infiltrado para conocer más sus motivos y así frenarlos, pero ha sido una mala idea.
-No lo soporto más… ¿Por qué…? ¿Por qué tienen que odiar tanto?
-¡Av! En cuanto la distinguió en la manifestación, Zoe se acercó a ella dando grandes zancadas. Incluso a esa distancia podía ver su expresión... Y le rompía el corazón. Se adelantó para abrazarla, para rodearla con sus brazos en su instinto de consolarla. Entendía qué podía estar pasando por su cabeza... Al ver esa gente despreciarlos tanto, atacándoles de ese modo... Era el inicio, la chispa que prendía la hoguera para la caza de brujas.
Se separó de ella para poder verle la cara.
-Lo detendremos. Le aseguró con toda convicción y esperanza. -Lo lograremos... De verdad podemos hacerlo.
Chris recorría el sótano de Primatech molesto al ver tantasceldas vacías, el había considerado que los recientes atentados cometidos porlos mutados aumentarían los prisioneros pero era notorio que sus empleados eranmás que deficientes ni siquiera los que sus mejores agentes (Lapointe) habíanlogrado otra cosa que gastar recursos y disculparse tras fallar, el ya noaguantaba el saber que esos fenómenos andaban libres era tiempo de visitar a suvieja amiga.
A diferencia de la compañía, Ona había construido su edén enel centro de la ciudad si se le permitía ser sincero la agencia podría habercambiado el mundo si hubieran visto lo la realidad. El tiempo no fue nada para él,se quedó quieto mientras observaba el edificio solo giro la mirada cuando vio aalguien acercase “Ten cuidado con tusiguiente movimiento, no estoy de humor para parloteo sin sentido”
¿Qué hacía Bennet allí...? Estaba muy cerca de la agencia, y por ende de su madre, y eso a la Quill no le gustaba ni un pelo. Lo prefería lejos, bien lejos, todo lo lejos que pudiera estar. Cogió aire y se atrevió a detenerlo, agarrándolo de un brazo para llamar su atención... Pero entonces, cuando la tuvo, no supo como reaccionar. Se le secó la garganta. Estaba temblando por dentro... Ahí tenía a Christopher Bennet, el que había encarcelado a tantos de los suyos.
-Yo... Balbuceó, nerviosa, ¿cómo iba a salir ahora de ésta...? Cogió aire y se obligó a tranquilizarse. Él no tenía manera de saber que era una EVO, por lo que podía estar un poco más relajada. -Disculpe... ¿Es usted Christopher Bennet? ¿El dueño de empresas Primatech?
—Oh por favor, quien crees que eres— comentó la morena burlona. —¿En serio piensas que creerán tu historia? ¿Intentas hacerle creer al mundo que la congresista de Boston es una acosadora o algo?— le preguntó a la persona que estaba frente a ella. —Puedo destruirte en un parpadear, cariño, así que te recomiendo que no me provoques… pero— sonrió maliciosa nuevamente. —…Si eres inteligente, podemos seguir esta conversación en algún lugar más privado— le guiñó. Definitivamente, Felipa no era una persona muy sutil para flirtear, menos cuando estaba de humor y con algo de polvo blanco en el cuerpo.
La castaña había observado la escena de reojo... Sabía que la congresista podía ser desinhibida con su carácter y hacerse un poco “acosadora”, entendía porqué la otra chica se mostraba incómoda con sus acciones... Hubiera actuado, pero era meterse dónde no la llamaban. Sin embargo, al darse cuenta de que las intenciones de la acosada era llamar a los de seguridad... Decidió intervenir aunque resultara entrometida. -¡Felipa Morales! Al fin la encuentro, congresista. Dijo animada, colgándose de su brazo para así poder tirar de ella de ser necesario. -¿Nos disculpa un momento, señorita?
La apartó de la otra joven, que aliviada se dio cuenta de que no hacía falta llamar a seguridad. Suspiró y soltó a la morena del brazo. -La estabas molestando... ¿No te dabas cuenta?
Deja que el ladrón haga su oficio. Es cerca de la madrugada y hay poca afluencia de civiles en los alrededores de una tienda 24 horas, un hombre ha entrado con intenciones poco honorables dentro del comercio. Claude lo ha observado todo desde fuera sin moverse. El ladrón recoge el dinero, golpea al dueño y sale corriendo por la puerta creyendo que ha triunfado.
Lo cree pero no va a ser así.
Utiliza su poder y deja que éste envuelva al ladrón que al instante chilla, cae al suelo y se retuerce de un dolor insoportable. No deja de gritar y eso atrae a más gente que acude creyendo que un hombre necesita ayuda… Pero no es así (o puede que sí). -Es el karma. Murmura y se cree juez y verdugo en este veredicto.
Lo ha presenciado todo... Y no puede creer lo que ha visto. Es un compañero de su madre, es Claude Simmons... Lo había tenido en su lista de posibles padres pero ahora borraba su nombre para protegerse mentalmente. Lo que hacía no estaba bien... Y más cuando en su rostro no hay ningún rastro de arrepentimiento. Ni siquiera se acerca al hombre que chilla de dolor. Ha robado, sí, y eso está muy mal... Pero no es su deber el usar sus dones de aquel modo. Habían otros de darle un escarmiento, como llevarlo hasta la policía.
-No, no es el karma... Usó sus habilidades, telekinesia, para hacerlo retroceder de manera sutil y así que perdiera alcance. No le importa que vea que es un EVO, la prioridad es que detenga sus poderes de inmediato. Un hombre está sufriendo y eso es impensable. -Lo que has hecho no está bien.
Nombre completo: Zoe Quill
Edad: 20 años
Lugar de origen: Boston
Orientación sexual: Demisexual
Ocupación: En su futuro trabajaba como florista
Faceclaim: Merritt Patterson
HISTORIA.
Aunque su familia era bastante reducida, siendo su madre (Amy Quill) y ella, Zoe nunca sintió que le faltara de nada. Es más, estaba muy orgullosa y admiraba a su madre por haberla criado prácticamente sola. Aún así, no se podía decir que de pequeña había sentido una gran curiosidad por quién debía de ser su padre… ¿Seguiría por la ciudad? ¿Se parecería más a él que a su madre? ¿Por qué ahora ya no estaba en sus vidas?
Cuando la pequeña salía con alguna de esas dudas a su madre, ésta solía inventarse historias acerca de tres hombres bien distintos: Gustav, Peter y Vincent. Obviamente no eran sus nombres reales, pero a Zoe le encantaba saber de ellos… Hasta disfrutaba divirtiéndose con su madre con ese juego. ¿Era Gustav un adicto al chocolate? ¿A Peter le gustaba la pintura? ¿Vincent era más alto o más bajo que el promedio? Al final aquella curiosidad se acabó convirtiendo en un modo más de unirse a su madre.
Cuando las cosas empezaron a complicarse en el futuro y el plan de viajar al pasado se planteó… Zoe no se unió de inmediato. ¿Y si cambiaban algo…? No dudaba de que la caza de brujas contra los EVOS debía de detenerse… Pero no cambiaría nada de su relación con su madre, de su vida y sus recuerdos. Le dolía pensar que todo aquello podía desaparecer en un abrir y cerrar de ojos…
Sin embargo cuando su mejor amiga se unió a la causa… Zoe sintió la imperiosa necesidad de protegerla. Tenía que asegurarse de que todo salía bien… Que Avery iba a estar bien junto al resto. Debía de apartar el egoísmo y centrarse en un futuro mejor para todos.
Ahora que se encuentra en el pasado, no puede negar que la curiosidad por su padre ha crecido un poco… ¿Y si ya se encuentra en la vida de su madre? ¿O si está por venir y ella tuviera la oportunidad de conocerlo? Hay muchas incógnitas en la vida de Zoe que espera resolver de un momento a otro.
PERSONALIDAD.
✔ … Optimista, alegre y dulce. ✘ … Impulsiva, introvertida y sobreprotectora.
CURIOSIDADES.
Desde bien pequeña que ha sentido fascinación por la botánica, desde usar las flores como un arte decorativo, a un medio para dar un mensaje a un persona, e incluso desde una vertiente médica. No solo las ha estudiado para venderlas a enamorados o a empresas, sino que estudia en sus ratos libres todas las propiedades de las plantas, sobre todo si pueden aportar una ayuda para la sociedad.
Otra de las cosas que más le gusta es dibujar las flores, aunque cree que a su madre se le daba mucho mejor que a ella.
Su mejor amiga es Avery Brandon, es su total opuesto y le gusta porque la ayuda a abrirse, además de que le suele ofrecer apoyo para no mostrarse tan cohibida con los desconocidos.
INFORMACIÓN ESPECÍFICA DEL CUPO (VIAJERO DEL TIEMPO)
Poder principal: Telekinesis
¿Por qué ha viajado en el tiempo y que espera de ello?: Zoe está comprometida con la causa, no quiere que se desate una caza de brujas con los suyos, con los EVOS. Considera que no es la manera de equilibrar la balanza, sabe que en el pasado las cosas también están complicadas pero tiene la esperanza que si se aborda desde un buen inicio el futuro no será tan dañino ni complicado. Aunque por otro lado… Siempre ha sentido curiosidad acerca de quién debía de ser su padre, no puede evitar ahora que estará en el pasado de curiosear un poco en la vida de su madre.
¿Tiene alguna conexión (familiar, amigos, etc) en el pasado?: Con Amy Quill, es su madre.
Happy Birthday Merritt Patterson! (September 2, 1990)
going to Aprilfest!
- ¿El que? -murmuró un tanto confundida ante aquel recordatorio, aunque por suerte cayó rápido a lo que se refería. Ya casi había olvidado su promesa…- Oh, no. No, no… Aún no tengo ninguna historia romántica para contarte. -le aclaró entre risas.Amy seguía sin estar convencida de que fuera a poder cumplir con aquella petición, pero quien sabía las vueltas que podía dar la vida (ya que le resultaba imposible imaginar que precisamente aquella chica que tenía delante era su hija).- Pero sí, una es amiga mía. -Aquello sí que era algo que podía confirmar para la propia suerte de la pelirroja. No solo consideraba a Layla como su compañera de equipo, sino como una de las amistades que tenía.
Zoe había parecido mostrar interés en aquel tema… Pero la pelirroja no creía que tuviera mucho más que decirle.- Una amiga y un conocido, para decirlo de algún modo. -resumió a la vez que se encogía de hombros, dejando escapar una ligera carcajada ante su broma.- Siempre cumplo mis promesas. -le aseguró del modo más solemne que pudo y no tardó en cambiar su expresión por una sonrisa al oír su propuesta.- Me parece fantástico.
Arqueó una ceja al notarla nerviosa. ¿Habría metido la pata en preguntarle aquello? Pensar en esa posibilidad le hizo sentirse mal, pero optó por esperar a escuchar su respuesta. Era el único modo de saberlo… Y la pregunta que tenía la contraria para ella le hizo alzar las cejas sorprendida.- No, no estoy enfadada. Es solo que quería comprender la razón, porque me pareció un poco extraño… -respondió con amabilidad, recuperando una sonrisa amistosa.- Aunque Zoe me parece un nombre muy bonito, la verdad.
Al principio sintió ese bombeo de impaciencia en el corazón cuando no aclaró la identidad de esa otra persona. La amiga debía de referirse a Layla Volk, sin duda... ¿Pero y la otra persona? Instintivamente se acercó a ella como si esperara el final del cuento y no se quisiera perder detalle alguno... Ignoraba que le había negado que tuviera una historia romántica detrás para contarle, prefería refugiarse en su propia imaginación y sus ganas de escuchar finalmente algo acerca de su padre...
La decepción llegó pronto sin embargo ante las palabras de su madre, ‘un conocido’... Resopló y tuvo que esforzarse en sonreírle de nuevo. No era culpa de su madre, sino de sus esperanzas por saber algo más de su progenitor -y entender finalmente porque no había estado con ellas durante este tiempo. -Entonces esperaré para esa historia... No le quedaba otra.
Había aceptado a dar una vuelta por el recinto, por lo que Zoe ya estaba de pie esperando elegir una dirección para encaminarse. Señaló hacia las atracciones dónde la imponente noria se alzaba por encima del resto. -¿Podemos empezar por ahí? Preguntó con aire un tanto infantil pero es que ese momento le recordaba a cuando paseaba con su madre por las ferias del futuro. Se relajó un poco al escuchar que no estaba enfadada... Y no dio más explicaciones acerca de lo que había hecho, no quería hacer más extraña la situación de lo que era. Sin embargo no pudo evitar decir algo con respecto a su nombre. -¿Te gusta Zoe? No tenía ni idea de si era ella o su padre -o si este no había ni siquiera sabido que era niña...- habían escogido el nombre.
going to Aprilfest!
Diversión no significa lo mismo para las dos amigas. Son visiones opuestas una contra la otra y parece que sea imposible que compartan ese profundo vínculo. Pero no hay nadie en quién más confíe que en Zoe (a parte de su hermano gemelo, que encabezaría la lista). -Ojalá pudiera espiarte por un agujerito para ver si eso es cierto o no. Bromea convencida de que le parecería muy aburrido a la Brandon lo que la otra consideraba ‘diversión’. -Espero que sepas que nada que incluya óleos es sinónimo de divertido.
Mientras su mejor amiga postula el poco agrado que le tiene la cerveza, Avery ha ido bebiendo tranquilamente y sin pausa. El alcohol se ha convertido en un mejor amigo para la castaña cuando el dolor se hizo presente en el pasado. -Si sigues bebiendo te irá gustando. Es hábito y acabará cediendo por mucho que ahora proteste. La Brandon la mira muy interesada, las palabras llaman su atención y es como una niña pequeña. Más le dice que no debe de hacer algo, más le llama la atención. -¿Hay algo interesante que deba de saber? ¿Has conocido a alguien mientras no estaba mirando? Cuéntamelo, prometo no ponerme celosa.
Avery tenía mucha confianza en sí misma, era extrovertida y lanzada... Cualidades que Zoe no poseía en cantidades, de ahí que en parte la admirara a su mejor amiga. Pero, por otro lado, era demasiado pretenciosa por atacar a su concepto de diversión. Podía ser divertida, podía contraatacar a sus palabras sin pensarlo demasiado. -¿No ves los óleos como algo divertido? Preguntó con tono ofendida y la miró con una sonrisa ladina en el rostro. -¿Qué me dices del body painting? ¿No te parece algo sumamente divertido?
Zoe retiró de enfrente suyo la cerveza, por mucho que Avery insistiera no imaginaba que pudiera gustarle a base de ir probando y probando. Se encogió de hombros y ladeó la cabeza. -No me vas a convencer, no me ha gustado y no me lo voy a beber. Es todo tuyo si lo quieres. Pero si lo hacía tendría los ojos de la Quill sobre ella para vigilarla, no se fiaba de su comportamiento bajo los efectos del alcohol. Se encogió de hombros, siempre sonriente. -Se conoce mucha gente interesante en esta ciudad. Eso es todo lo que voy a decir en mi defensa.
going to Aprilfest!
No tuvo que hacer mucha memoria para poder responder a su pregunta. No es que conociera a muchos alemanes precisamente… Layla, Hans… Y ya esta, ahí terminaba su lista. Aunque antes de poder responder, la chica parecía querer cambiar de tema. Amy parpadeó confundida al no habérselo esperado y se quedó callada durante unos segundos, pensando en como romper el hielo.- ¿Te preocupa que vaya a chivarme? -preguntó de broma con un deje de diversión, mostrando la palma de su mano como si estuviera haciendo un juramento.- Conozco a un par de alemanes y te prometo que no les confesaré que no te gusta su cerveza.
La pelirroja sonrió más animada al escucharla y se removió en su sitio para acomodarse mejor.- La verdad es que no. También es la primera vez que vengo a uno… Y aún estoy un poco perdida. -le contó al contestar a su pregunta. Tampoco es que hubiera tenido mucha oportunidad de asistir a un evento como aquel… El trabajo ocupaba parte de su tiempo y ahora con sus obligaciones en la Agencia, le costaba más lograr distraerse.
Amy se quedó de nuevo en silencio. La contraria no le había causado en ningún momento ningún tipo de mala sensación, de hecho siempre había sido amable con ella… Pero era verdad que había un detalle al que no podía parar de darle vueltas.- ¿Puedo hacerte una pregunta? -quiso saber, hablando con suavidad. No pretendía echarle nada en cara al formular su siguiente pregunta, solamente encontrar una respuesta a su curiosidad.- ¿Por qué me dijiste que te llamabas Clau?
Asintió despacio hasta que logró interiorizar sus palabras. -¿A un par? Preguntó confundida y aturdida, tuvo que hacer memoria para ver si se había dejado a algún otro miembro de la agencia que fuera alemán... Pero no, solo estaba Layla actualmente y de eso estaba completamente segura. Dio un brinco. Cómo era tan boba... Su madre podía conocer más gente fuera de la agencia. Como por ejemplo... ¡su padre! Trató de no dejarse llevar por la emoción, podía estar equivocado y tratarse de un amigo o una amiga... -¿Amigos tuyos? Preguntó interesada. -Recuerda que me dijiste que me contarías tu historia romántica si se daba... Puntualizó por si acaso se había olvidado y había sucedido algo de lo que no se hubiera enterado.
-Pero por favor, no me delates. Bromeó entre sonrisas y finalmente se decidió a apartar la botella de ella. No iba a darle ningún otro sorbo, estaba demasiado amarga y fuerte para su gusto -a parte de que no era asidua a beber. -¿Te parece que descubramos los encantos de esta feria juntas? Podemos dar una vuelta...
Pero antes de tener una respuesta y justo cuando Zoe se estaba levantando de la mesa la voz de su madre interrumpió con razón. La pascua... Había averiguado su nombre ya que por azares del destino le había tocado ella precisamente. Sintió que su corazón se desbocaba nervioso. ¿Qué podía decirle? Cogió aire para tranquilizarse... -Clau es mi segundo nombre... Me gusta mucho más que Zoe... Hizo una pausa. -¿Te has enfadado conmigo por eso?
going to Aprilfest!
¿A Roman le gustaban las fiestas? Pues no tanto… ¿y lacerveza? Eso mucho más, así que sin importarle que la mayoría de sus aburridoscompañeros de la universidad estarían en aquel evento que se hacía llamarAprilfest; decidió asistir, siempre podía evadirlos y disfrutar de una buenacantidad de cerveza que no sería sana para su cuerpo ¡Pero a quien leimportaba!.
Cerveza en mano, una de las más típicas de Alemania que pudoconseguir y decidió buscar alguna mesa donde sentarse, estaba en esa labor,cuando visualizó a algunos de sus compañeros, así que dio media vuelta, huyendode ellos y se sentó en la primera que encontró libre… pero las palabras de unajoven, le dejaron en claro que la mesa, no estaba precisamente sola… –No quería acercarme, fue un error-explicó Lewis (a veces, solo a veces, se podía sentir incomodo y nervioso) –Tal vez, esa shit de cerveza, no es para ti-opinó Roman ya que si había puestoatención a lo que la joven había dicho.
En un abrir y cerrar de ojos su mesa estaba ocupada por un chico que a primeras no reconoció... Pero eso era fácil, no tenía porqué reconocer a cada ciudadano de Boston a pesar de venir de otro tiempo. Lo observó con atención por si algún detalle de él le revelaba algo más... Pero tuvo que interrumpir su concentración cuando la conversación se dio por iniciada. -¿Un error? ¿No querías sentarte conmigo...? Preguntó confundida por sus palabras, no había visto lo sucedido con sus compañeros así que resultaban incómodas sus palabras.
Zoe jugueteó con la cerveza en la mano... No iba a darle otro sorbo sabiendo lo poco que le había gustado. No era mucho de alcohol, no le gustaban los sabores fuertes y mucho menos los amargados. Suspiró y apartó un poco el vaso de ella. -Supongo que no... No es mi tipo de bebida... Murmuró por lo bajo mientras meneaba la cabeza. -¿A ti sí te gusta la cerveza?
going to Aprilfest!
Cerveza en mano Avery ocupa el lugar frente a su mejor amiga. Pensaría que estuviera soñando sino fuera por la falta de chicos guapos en su entorno, nunca antes había visto a la Quill tan predispuesta a probar el alcohol. Naturalmente no es de su agrado y lo aparta con una mueca. -No a la cerveza, no al alcohol, no a las fiestas… ¿Haces algo divertido alguna vez? Bromea con una sonrisa maliciosa en su rostro angelical.
Acerca el vaso a sus labios y bebe tranquilamente. Adora el sabor amargo de la cerveza, se relame los labios cuando acaba de dar el sorbo. -Aún sigo pensando en buscarte un buen partido para que te sueltes la melena, ¿ya has visto algún candidato por aquí?
Le sacó la lengua de un modo muy maduro a su mejor amiga y movió la cabeza muy ofendida por su comentario. Por supuesto que sabía divertirse... O eso creía. Porque el verbo diversión no implicaba fiestas ni alcohol ni ligar, ella tenía una visión muy distinta y tranquila de lo que era divertirse. Suspiró, pero eso era algo que no podía discutir con Avery porque perdería. -Alguna vez, cuando no me estás vigilando y dando la lata. Eso no era justo, porque ella vigilaba más a Avery que al revés.
Movió la botella mientras observaba como su amiga no tenía ningún reparo en ir bebiendo tranquilamente... Y hasta se relamía los labios con ese amargo sabor. -¿Cómo puede gustarte esto? Resopló y se encogió de hombros, no iba a hablarle a ella de quién le llamaba la atención y quién no. -Deja ese tema... Por favor... No estoy aquí para eso.
going to Aprilfest!
Soltó una breve risa al escuchar a la contraria, y no le tomó más que un breve vistazo a la botella para comprender que probablemente no le habría gustado a casi nadie. “ Quizá si pruebas una menos fuerte cambies de opinión ” propuso. En el lugar habían muchas opciones más. “ Hay unas que inclusive tienen algunos sabores distintos mezclados, o sencillamente son más suaves ” explicó. Podía no haber estado en Alemania en los últimos meses, pero eso podía recordarlo a la perfección.
-Parece que eres una experta. Si mal no recordaba, Layla Volk era alemana por lo que seguramente se encontraba en su salsa en aquella fiesta. La miraba y recordaba su futuro... Aunque por otra parte debía de recordarse que esa Layla no era la misma que la de su tiempo. Le sonrió amistosa y agradecida de su comentario. -¿Me ayudarías a buscar una que me gustara un poco más? Voy un poco perdida con esto de los sabores... Y tú pareces entender un poco más.
going to Aprilfest!
Phill o mejor dicho Felipa no pudo evitar soltar una carcajada al escuchar la pregunta de la contraria, se veía adorable con esa expresión de preocupación, pero quiso tranquilizarla para no terminar solo o peor, denunciado por acoso… al menos no todavía. —No, no… ¿crees que te lo diría si esos fueran mis planes?— cuestionó divertido… “aunque es exactamente lo que pienso hacer”, pensó la congresista. En este momento era el ejemplo perfecto del lobo en piel de oveja.
—No te creo— comentó el hombre, siempre galante y sonriente. —Una chica tan linda como tu no puede estar soltera— agregó sincero. Y si, Felipa realmente lo pensaba. De pronto la curiosidad se tornó hacia él, por lo que el rubio no dudó en responder. —Tampoco… hace un tiempo que rompieron mi corazón y desde entonces prefiero estar solo que mal acompañado— explicó sin ánimos de arruinar la conversación, simplemente lo recitó como suele hacerlo cada vez que intenta ligar con una chica. No hay nada que atraiga más a una mujer que un hombre guapo, fuerte, galante, pero también sensible. —Yo soy Phillip, pero dime Phil— sonrió antes de tomar suavemente la mano libre de la contraria y depositar un suave beso en el dorso. —Un gusto, Zoe— agregó.
Zoe eso ya lo había pensado... Si fueran sus intenciones no las estaría compartiendo tan libremente. De todos modos, no creía que una cerveza fuera suficiente para llegar a ebriagarla hasta perder el control de sus acciones -no era una bebedora asidua, pero confiaba en ello. -De acuerdo, de acuerdo, te creo. Le sonrió tímidamente. Era extraño... Tenía la sensación de que era familiar y se habían visto antes, pero por otra parte podía asegurar al cien por cien que no lo había visto nunca. Recordaría el físico del chico sin dudarlo. Era... Espectacular.
Se sonrojó de pies a cabeza ante el cumplido y río por lo bajo nerviosa. -Pues créeme... No tengo novio y nunca lo he tenido. No se había dado el caso y por otra parte había estado demasiado preocupada con el futuro y su madre... Suspiró, quizás sí que debería de coger el consejo de Avery y aprender a vivir un poco más.
Pero volvió al presente al escuchar su historia, lo que provocó que el rostro de Zoe volviera a una expresión entristecida. -Oh... Phil, lo siento mucho. Sujetó su mano con la suya, apretándola para indicarle que no estaba solo. -Estoy segura de que encontrarás a alguien mejor.