El término correcto es “Viaje Etérico”, ya que los planos etérico y astral son muy distintos entre sí, el plano etérico se refiere a una dimensión de muy alta vibración y de mucha luz, mientras que el plano astral se refiere a lo contrario, y por lo tanto los seres que ahí existen son de la misma clase.
El viaje etérico se da cuando el cuerpo etérico se “desprende” del cuerpo físico y sólo así se puede acceder a planos y dimensiones que no tienen nada qué ver con el plano material. Dependiendo del estado vibracional de la persona, se accederá ya sea al plano etrérico o al plano astral.
Todos realizamos estos cambios dimensionales al dormir, pero también los podemos hacer estando despiertos, todo depende de qué tan apegada o no esté la persona al mundo físico Entre menos apegada se esté a la dimensión física, las probabilidades de realizar los viajes etéricos aumentan muchísimo.
Por lo regular los viajes o cambios de dimensión se realizan mientras la persona duerme, la mayoría de lo que se consideran sueños en realidad fueron viajes etéricos o astrales, según sea el caso.
¿Quieres hacer un viaje etérico?
La verdad es que es mucho más simple de lo que nos cuentan, de hecho tan simple que ni siquiera tienes que hacer algo en especial para realizarlos, el cuerpo etérico ya está programado para realizarlos cuantas veces le de la gana y a donde se le ocurre, dependiendo del estado vibracional en el que se encuentre. Como la mayoría de las personas no saben o no les interesa que existe un cuerpo etérico y que este siempre va de aquí para allá, este cuerpo realiza los viajes a su entender.
Pero es hora de tomar el mando de manera consciente y ordenarle al cuerpo etérico a dónde ir y cuántas veces ir. Diario por las noches al disponerse a dormir, conscientemente hay que repetir mental o verbal algo como por ejemplo: “esta noche haré exclusivamente viajes etéricos, a mundos de luz y con seres de alta vibración”, o “yo viajo de manera consciente al plano etérico para encontrarme con mis guías y maestros de luz”.
Lo mejor es que los decretos sean naturales, personales, lo que tu propia mente y corazón sientan. Por supuesto que esto hay que hacerlo a diario, literalmente todas las noches, una vez no basta, ni unas cuantas veces. Es necesario realizar este proceso a diario hasta que funcione, y de ahí en adelante el viaje etérico será cada vez más consciente y más lúcido.
Recuerda, el cuerpo etércio hará los cambios dimensionales y entre diferentes planos, con o sin tu permiso, quieras o no, estos cambios los da porque ya está predeterminado para ello, lo único que nos queda es dirigirlo hacia donde queramos y él lo hará porque es muy obediente, si quieres levantar la mano simplemente la levantas y la mano se eleva, así es el cuerpo etérico, es nuestro propio cuerpo, sólo resta aprender a usarlo tal cual aprendimos a usar el cuerpo físico.
-Psicología de Alta Consciencia