-El corazón… ¿no?- estaba casi segura que era esa debido a que sus mamas siempre le contaban adivinanzas de pequeña, le sonrió al chico en forma de victoria, y luego empezó a reír.
-Bueno, al parecer hay dos opciones, o tú eres buena en esto, o yo soy malo. -dije riendo a la par que ella. Al menos ahora ya no estaba llorando y eso me hacía sentir mucho mejor.











