$LAYYYTER
One Nice Bug Per Day

oozey mess
Jules of Nature
h
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
Lint Roller? I Barely Know Her

⁂
Three Goblin Art

No title available

blake kathryn
KIROKAZE
Sweet Seals For You, Always
Game of Thrones Daily
he wasn't even looking at me and he found me
🪼

Kaledo Art
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Cosimo Galluzzi
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

seen from United Kingdom

seen from Switzerland

seen from United States
seen from France
seen from United Kingdom
seen from Switzerland

seen from United States

seen from United States

seen from Malaysia
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from France

seen from United States
seen from Ukraine

seen from United States

seen from United States
seen from Spain
seen from Brazil

seen from Australia
seen from Czechia
@harrystylesgh
Cinco minutos.
—Solo me preocupo por los que me importan, pensó. Aún así, se mantuvo seria, a la defensiva. Sabía que se estaba dejando llevar por sus sentimientos, y por eso ahora actuaba así de estúpida; él no podía, no debía saberlo. Sonrió con cierta ironía, ignorando el comienzo de su frase interrumpida. Estaba mas que segura que él había pensado en hacerle la misma broma— ¿Debo agradecer por el halago? Suspiró, mirando hacia el techo. Ambas manos se posaron en su estómago, quedándose en silencio por unos segundos, los cuales le parecieron una eternidad. Apenas lo escuchó hablar, cerró sus ojos, disimulando así el asombro por las palabras del ruloso. ¿Estaba hablando en serio? Se mantuvo indiferente, encogiéndose de hombros—. No te preocupes, no tienes por qué disculparte. Estoy acostumbrada a que me respondan así. —se recargó en la cama, ahora mirándolo fijamente. Aún tenía la hipótesis de que estaba bromeando— Se que soy una tonta que siempre se cree las mentiras de los demás, pero es mejor si no me lo recuerdas.
—La observó fijamente, analizando cada una de sus palabras y movimientos. Desde que la conoció siempre había pensado que ella exteriorizaba bastante todo lo que sentía o pensaba, así que intuía que había algo distinto esta vez, algo ocultaba. Se le pasó por la cabeza el preguntar pero en seguida cayó en la cuenta de que sería una pérdida de tiempo hacerlo, la chica era bastante cabezota y orgullosa, sabía que por más que él quisiera sonsacar algo de ella, esta jamás daría su brazo a torcer tan fácilmente, así que ahora tendría que sacar sus propias conclusiones...nada fácil tratándose de Gomez—. Bueno, quizás no. Y no me extraña, te puedo asegurar que sabes muy bien como sacar de quicio a la gente —respondió rodando los ojos, cansado de la situación—. Pues fíjate tú que hasta te hago un favor y todo, quizás así hasta abres un poco los ojos y dejas de ser tan sumamente ingenua.
—Desbloqueó su iPhone para releer varias menciones de Twitter, en las que, obviamente no le decían lo mucho que la querían, más bien todo lo contrario. Tensó la mandíbula aguantando sus ganas de llorar y al instante dió un respingo al escuchar a Harry— No te oí llegar…— murmuró bloqueando el teléfono y forzando una sonrisa—. Sí, todo bien, no te preocupes. — Desvió su mirada de él ya que mentir era algo que odiaba pero también odiaba sentirse frágil y mucho más que la viesen fuera de su coraza de malhumorada .
Lo siento, no quise asustarte...—murmuró dibujando una media sonrisa en su cara y se sentó a su lado. Frunció los labios alzando una ceja e intentó profundizar en su mirada, sentía como si algo no fuese del todo bien—. ¿Seguro...? —preguntó sin querer agregar mucho más, era consciente de que aquello era algo que a él no le incumbía saber pero se propuso insistir un poco, más porque la chica le preocupaba—. Vamos, si algo que te preocupa puedes contármelo...—dijo atrapando su labio inferior con sus dientes y suspiró—. Aunque la verdad es que no soy muy bueno consolando a las chicas, más bien soy yo el que normalmente las deja así pero prometo hacer un esfuerzo —bromeó con cierta arrogancia tratando de al menos animarla un poco y rió leve mirando hacia el frente, manteniéndose en silencio por unos minutos—. ¿Me vas a decir que es eso que te tiene mal? —preguntó luego con algo de presión en un tono más serio.
Bff...
—resopló con fuerza abrazada a sus rodillas, sin saber que hacer. En los últimos días se sentía sola y destrozada,mayormente por todo lo que Jai había dicho, falsas teorías las cuales no imaginaba que saldrían de la persona de la que tan enamorada había estado durante meses —.
—Después de una ligera ducha y ponerse algo cómodo, optó por ir hacia el patio trasero de la casa en busca de poder relajarse un poco. Dejó escapar un suspiro de cansancio de entre sus labios y se dispuso a entrar al lugar, cuando nada más hacerlo, sus ojos captaron una figura conocida sentada en las escaleras. Una leve mueca se formó en su rostro cuando percató de que aquella figura se trataba de Ariana y se acercó con cautela hasta la misma—. ¿Pelirroja? ¿Qué ocurre? ¿estás bien? —preguntó varias veces con algo de preocupación en su tono de voz mientras la miraba detenidamente.
Cinco minutos.
¡No! ¡Arriba, he dicho! —volvió a gritar un poco más fuerte y tomó un cojín de su cama para arrojarlo al chico— Levántese ahora si no quiere que le aviente agua helada, muchachito.
Jodeeeer —soltó una especie de gruñido y suspiró pesadamente—. Está bien Sykes, tú ganas —se reincorporó frotándose los ojos y soltó luego un bostezo, arrojándole el cojín de nuevo hacia él—. Tan temprano y tan energético... ¿Eres una especie de búho o algo así?
Cinco minutos.
De hecho, sí me incumbe. Siempre me gusta estar al corriente de los últimos cotilleos. —sonrió con sarcasmo, recostándose para así ya no mirarlo— La verdad es que vine a verte a tí, porque te extraño y no pude dejar de pensar en tí desde la última vez que hablamos —suspiró, ocultando su asombro. ¿Eso acababa de decir? Inmediatamente soltó una carcajada algo forzada— Soy buena con las bromas, ¿no lo crees?
No deberías meterte en la vida de los demás —Enarcó una ceja e hizo luego una mueca mientras escuchaba atentamente. Sus palabras le cogieron por sorpresa pero inconscientemente, esbozó una pequeña sonrisa. Esperó a la chica terminase de hablar y ladeó un poco la cabeza hasta ella, buscando su mirada aunque ella ya se había recostado sobre la cama—. Yo también te he…—dejó la frase a medias cuando repentinamente la oyó decir aquello acompañado de una carcajada más bien forzada y suspiró algo contrariado—. pffft...¿Y tú eres actriz? —preguntó en un tono burlón y se acercó al borde de la cama para sentarse de frente. Tomó una pequeña bocanada de aire, estaba apunto de tragarse su orgullo con lo que estaba apunto de decir, pero sentía que hacía lo correcto—. Escucha, Selena...me he pasado toda la noche reflexionando sobre lo que pasó ayer y he de reconocer que no tomé las mejores de las actitudes contigo, fue una descortesía de mi parte hablarte así y lo siento por eso.
Cinco minutos.
Ni un minuto más, ni un minuto menos. ¡Arriba! ¡Arriba, arriba, arriba! —gritó engrosando su voz, para luego reír—.
—Se tapó lo más que pudo entre la sábanas intentando ignorarle pero suspiró resignado y asomó luego la cabeza, medio riendo—. ¿Pero es que nadie en esta casa deja dormir a uno tranquilo o...?
Cinco minutos.
No, de hecho pensaba que tu estabas ocupado con la zorrita del lugar. Ya sabes, ambos son igual de idiotas y se complementan. —suspiró, en respuesta. A pesar de la rabia que sentía dentro, mostró una simple sonrisa— ¿Dormir? ¿A estas horas? Vaya, y yo pensaba que eras divertido. Me decepcionas.
—Apretó con fuerza la mandíbula y resopló con fuerza—. De Bieber podrás decir lo que quieras pero en cuánto a mí, no te incumbe mi vida personal y tampoco lo que haga con ella aquí ¿estamos? —respondió algo tosco y se reincorporó en la cama, sobando su nuca—. No pasé una buena noche y ... oh, ni te imaginas cuánto lamento el haberte decepcionado —dijo sarcástico a la vez que viraba los ojos—. ¿Qué es lo que quieres, hm? dudo mucho que hayas venido por Bieber.
Cinco minutos.
Pues… comparten habitación y todo eso. —se encogió de hombros, sin embargo no salió de la habitación. Sino todo lo contrario. Caminó hacia la cama de Justin, y ahí se sentó— ¿Como estás, chico sin sentimientos?
Eso no significa nada. Dime, ¿seguro que no has mirado bien en tu habitación? a lo mejor está en la cama de Barbara —comentó en un impulso con la ligera intención de hacerla enojar. Ladeó la cabeza hacia el lado contrario para seguirla con la mirada, y rodó un poco los ojos cuando percató que la morena no tenía intenciones de salir de la habitación—. Intentando dormir, ¿y tú no tienes nada mejor que hacer? ah sí, ¿no tenías que ir detrás de Bieber? entonces no pierdas el tiempo aquí.
Cinco minutos.
Le arrojó un cojín, acostada en la cama de Zayn, y rió cuando acertó en la nuca del chico.
—se sobresaltó un poco y se reincorporó luego, lanzándole una mirada a la chica—. No tiene gracia —refunfuñó arrojándole el cojín a la cara de la misma, haciendo un gesto burlesco cuando le da—.
Cinco minutos.
uhm… Harry. ¿Sabes donde está Justin?
—frunció el entrecejo aunque ella no pudiese verlo—. ¿Y por qué crees que iba yo a saberlo? ni lo sé, ni me importa lo más mínimo.
Cinco minutos.
Sólo...cinco minutos más.
El día está hermoso...
Es cuestión de tiempo, no te preocupes —repuso, con una sonrisa, y no pudo evitar rodar los ojos al oírlo—. Bien, lo que digas, solo creo que todos se han tragado el papel de ‘chico malo’ y no se dan cuenta que es incapaz de hacerle daño a nada ni nade. Pero supongo que aprecio la intención —respondió, encogiéndose de hombros. En el fondo le agradaba que Harry fuera tan protector con ella, aunque no le gustaba que estuviera hablando mal de su novio todo el tiempo—. ¿Lou? Ya, claro. A ver que opina Lou de que te tiña de rubio para que seas mi hermanita —dijo, intentando ponerse seria sin mucho éxito.
¿Por qué estás tan segura? no la conoces, y yo tampoco mucho a decir verdad, pero me parece una chica bastante dulce y con carácter. ¿En serio crees que sea de ese tipo de chicas? —preguntó mirándola, y arrugó un poco la frente—. Si se ha ganado esa fama por algo será. Y no te equivoques, todos terminamos haciendo daño a alguien queriéndolo o no —murmuró, alzando la vista hacia ella—. Sólo quiero asegurarme —comentó luego, queriendo zanjar de una vez el asunto. Quizás sí era un tanto protector con ella, pero no podía evitarlo. Ella se había convertido en una especie de hermana para él—. Que ni se te cruce por la mente hacerlo, Lou te mataría si le haces algo a mi precioso cabello. Te aviso de antemano —le dijo en modo de exageración, frunciendo los labios para reprimir la risa—. Me niego rotundamente, si tanto quieres tener a una hermanita, díselo a Niall. Seguro que él lo acepta encantado —soltó finalmente una carcajada—.
No entiendo porque me muero de sueño
No entiendo que te ha hecho pero , no sé, no te puedo decir que pienses de otra manera solo que Justin no es malo…ni desagradable, ni nada. —masculló mirándole con curiosidad—. Porque no se cerrar la boca cuando debo y acabo fastidiando todo, por eso.
Simplemente, él no me agrada lo más mínimo —añadió, encogiéndose indiferente de hombros—. Vaya, rojita....comienzo a creer seriamente en que eres mi versión femenina —bromeó echando una carcajada y negó luego—. Lo cierto es que te comprendo, en ocasiones suelo ser una persona bastante impulsiva. De todas formas, me tomo el estar aquí como un especie de reto, uno en el que voy ponerme a prueba a mí mismo. Quizás deberías hacer lo mismo, relájate y haz en todo momento lo que sientas, como has dicho, limítate a ser tú misma y no tengas miedo por el qué dirán o los errores que puedas cometer luego, de hecho, de ellos se aprenden ¿no? —dijo y esbozó una pequeña sonrisa, mirándola—.
Me gusta este lugar, tiene buena música
—De un momento a otro, el chico se mostró diferente. Se sentía culpable, habían sido sus tontas palabras. ¿Cuando aprendería a quedarse callada? Se alejó un poco de él, dándole su espacio— ¿Seguro que estás bien? —Lo miró atentamente, preocupada. Genial, Selena, antes de comenzar ya lo has arruinado. Bufó, enfadada consigo misma— ¿A qué te refieres? —Frunció el ceño antes de hacer una mueca al escuchar lo último. Desvió su mirada ahora sí. Tal vez era una tonta por seguir confiando en las personas, ¿aun esperaba a su príncipe azul? Si, como cuando tenía cinco años— Que tu no lo sientas, no significa que no existe —murmuró—.
—Pasó dos de sus dedos por su sien, frustrado. Se maldijo interiormente a sí mismo al percatar que la chica tomó distancia, cuando en realidad, quería todo lo contrario. Sabía que un intento por acercarse de nuevo a ella sería inútil, seguramente, ahora estaría tan confundida como él y no quería que aquello se volviese más incómodo y tenso de lo que ya estaba, por lo tanto, optó por quedarse inmóvil en su sitio—. Estoy perfectamente —respondió luego de unos minutos, casi con indiferencia. No lograba comprender porqué el rechazo de Selena hacia él lo ponía tan...así—. Tú deberías saberlo, ¿o tengo que volver a recordarte lo que te hizo Bieber? —Masculló. No tenía ni idea de porqué había soltado aquello, no quería hacerla daño, pero una parte de él no quería reconocer que estaba celoso y le chocaba la posibilidad de que aún sintiese algo por su ex—. ¿Tú qué sabrás lo que yo siento? no sabes nada de mí —Soltó una especie de gruñido al oír sus palabras. Aquella situación lo hacía irritar, y mucho. Lo peor de todo era que conseguiría ponerse él de más mal humor y acabaría pagándolo con ella—.
Tengo hambre.
—Caminó despreocupadamente hasta llegar a la sala y se frenó en seco nada más hacer contacto visual con el chico—. ...—sin decir nada, hace una ligera mueca de desagrado, y continua caminando hasta pasar por su lado, ignorándole completamente—.