" ¿fangoterapia? me suena a algo sucio, como si usaras cosas del pantano donde shrek vive. " arruga el puente de su nariz evidenciando el desagrado que idea provoca. " ah, si si. " reacciona al notar que tema no venía al caso. " espera, no te muevas. " se acerca ligeramente a rostro masculino, la ayuda de sus yemas es más que suficiente para deshacerse de la suciedad que fue plantada antes. " bien, creo que ahora luces una piel diez veces más joven. " bromea. sacude sus manos entre sí y después en su pijama para deshacerse de cualquier residuo. " aunque... tal vez debas lavar tu rostro en cuanto tengas oportunidad. "
el comentario le hace reír y asiente con su cabeza. "sí, algo así es" afirma con una divertida sonrisa, a él tampoco le parecía fascinante dicha práctica. "de acuerdo" y como niño obediente se queda inmóvil esperando que se retire, al menos, un poco de la suciedad que él mismo se echó en el rostro. "¿sí tu crees? entonces deberíamos de considerar eso de la fangoterapia" bromea de vuelta porque definitivamente jamás lo optaría como una opción para el cuidado de su piel. "muchas gracias" se apresura a decir. "¿quieres– uhm– ahora tus dedos están sucios" lamenta chasqueando la lengua. "sin duda me voy a lavar la cara mínimo dos veces para asegurarme que no quedaron bacterias o algo así"












