Reflexión final
Este semestre ha estado extraño.
Me mudé desde Querétaro a Puebla, y aunque son solo tres horas de distancia en carro (en camión son como 40 mil horas), fue un cambio muy grande. Pasar de vivir con mi mamá, a vivir con mis abuelos, un shock todavía más grande. Pasar de una escuela como el Tec a la UDLAP fue muy brusco.
Entré a la carrera de Idiomas sin saber qué esperar, pero fue una bonita sorpresa lo que me llevé. En especial, las dos materias de mi carrera: Estudio del Lenguaje e Historia y Estudio de la Lengua Española, a.k.a las únicas que me gustaron, las de tronco común me aburren.
La verdad es que cuando vi ‘Historia y Estudio de la Lengua Española’, me dio mucha flojera. El español nunca ha sido mi fuerte, la gramática es algo a lo que le he sufrido desde siempre y como que nunca me he tomado este idioma como algo muy serio.
Pero lo es, lol.
En clase, aprendí muchísimo. Me di cuenta de que el español es mucho más que un idioma con el que nací y fui obligada a aprender. Tiene muchísima historia. No sé si porque el español ya me da tan igual (ya no, ya cambié, I promise), que siempre lo he visto como menos importante en mi vida, no en un mal sentido, me siento muy afortunada de hablar un lenguaje que se habla en casi todo el mindo. Pero siempre he preferido leer, ver películas, escuchar música, tener mi teléfono y casi todo en inglés.
Ya me siento mal, aunque de todos modos el inglés sigue siendo mi idioma favorito, ahora veo al español con otros ojos.
No sé si cambió la manera en la que escribo. Cambié de una manera más cursi y sentimental, el español se fundió más en mí. Pero no sé que tanto desempeño tuve en el sentido físico. Encontré que no soy tan mala escribiendo poemas y que haciendo apuntes soy una persona aburrida. ¿Y qué digo? Me gusta que vayan al punto.
En el primer parcial, el blog, fue la cosa más difícil que hice. No manches, casi lloro. Me encontraba muy perdida y tuve que ir con el profe (hola profe) como ocho mil veces porque no encontraba la manera de editar sin que me dijeran exactamente qué hacer. Descubrí que no soy muy buena leyéndome de una manera crítica. Me esmeré mucho en el blog, porque había visto otros blogs muy forzados, algo que no eran y yo no quería eso para el mío. Entonces nada más soltaba lo que me venía a la mente, esperando que no se volviera grosero o naco.
A veces no sé medirme con mi sarcasmo y no todos me entienden, oopsss. Me he encontrado en muchas situaciones incómodas aquí en la uni.
El segundo parcial, también casi me hace llorar, pero por una razón diferente. Los poemas. ESTUVO HORRIBLE. Me sentía muy atacada, pero al final, encontré la manera. Solo ponía música triste y pensaba en Inglaterra, y me inspiraba muchísimo. Fue raro, porque sentía que las cosas que escribía eran muy forzadas, pero pues creo que lo hice bien. Excepto por el Romance, ese me salió muy mal y luego ya ni sabía qué hacer, me trabé como tres horas, me rendí y pues ni modo.
No sé que sucedió en el tercer parcial, no me acuerdo de nada. Fue muy corto, no me dio tiempo, todo fue muy rápido. Tuve que presentar dos veces. La primera me fue bien, creo, no soy una persona muy agradable al momento de presentar, me cierro mucho, entonces para mí ese 9.1 fue un win. La segunda vez, cuando tuve que presenté el poema casi lloro, ahí sí estuve a punto. Respiré y acepté que era mi destino y lo hice. Luego… me trabé, me dio pena el final de mi soneto y me distraje, me dieron más ganas de llorar y llegué a la conclusión de que un 7.5 sería un milagro.
Y le quiero agradecer profe. Me gustó mucho la clase, me llevé una bonita sorpresa porque la verdad no esperaba mucho. Me ayudó a abrirme escribiendo, entendió lo que le decía sin juzgarme (gracias por eso, lol) y no me obligó a participar porque la ansiedad que sentía al hablar en frente de todos era mucha.
Y gracias por atenderme las ocho mil veces que fui a su oficina y por darme más guía, por ser abierto e intentar entender lo que yo estaba sintiendo, sin cuestionar y aceptando que a veces, la gente se siente así. No solo conmigo, si no con todos los que hicieron poemas muy personales, que dieron un cachito de ellos. Gracias por ser un amigo sin nunca perder el respeto de maestro, eso es muy importante y casi ningún maestro lo logra.
Creo que de lo único que me arrepiento en esa clase es no dar mi opinión más. A veces decían cosas con las que no estaba de acuerdo, pero me quedaba callada. Todavía me imagino mis speechs en las clases, jajaja, que oso. También le daría más oportunidad a mi habilidad para los poemas, nunca me he considerado buena en ese sentido, entonces cómo que yo sola me cerré las puertas.
Me gustó la evaluación porque saqué 94 en los primeros dos parciales, pero me agüito porque los que no le echaron en algún parcial pues ya la hicieron. Yo le eché ganas a los dos. Pero siendo más objetiva, los términos para calificar y las ponderaciones se me hicieron justas, eran claras las rúbricas y me ayudaron a forjar mejor mis ejercicios.
Para finalizar, creo que aprendí mucho. Muchas cosas de la historia, de la literatura y de la gramática del español, lo más seguro es que se me van a olvidar, pero aprendí otras cosas. Como organizarme, ser más tolerante y no juzgar los poemas y pensamientos de los otros (esto es algo que ya sabía, pero lo tuve que poner más en práctica). Aprendí a no ser tan dura conmigo misma, aunque siento que no lo sea, llegué a enojarme mucho por un 9.1.
Fue una muy bonita experiencia, aunque hubo varias veces que quería que me tragara la tierra, me sentí bien. No me llevé mucho con el grupo, pero no me molesta, me sentía bien en la clase. La voy a recordar bien, una muy buena introducción a mi carrera. Gracias.














