Ni tanto
La pluma dispersa, en ocasiones me da la dicha de volar a mi. Haciendo despegar prosas que llegarán al cielo y no tan lejos.
Y llueven en el papel blanco los detalles de letras juntas que se aman y que hablan de penas y alegrías, de futuros inciertos y pasados reales, de verdes praderas y de sueños no tan rotos.









