Hiciste mucho más que solo hacerme sentir triste, pero lo decepciónante aquí no fue el que hicieras lo que siempre haces, lo peor es que yo no lo esperaba, ni siquiera lo vi venir.
Lo decepcionante aquí fue que me dejé caer de nuevo, que volví a creerte, que dejé que me vieras vulnerable de nuevo.
Lo peor fue esa caída, que de nuevo, fue en picada y volví a caer sola, como de costumbre.
Y no me malinterpretes, se bien que fui yo quien tomó la decisión, y no es que me arrepienta, tampoco te quiero de vuelta, pero oye, no pasó ni una semana cariño, ¿ cómo olvidas tan rápido?
¿Cómo sientes tan deprisa sino hacías más que intentar estar conmigo?
¿Cómo esas palabras que tu mismo pronuncias se terminan contradiciendo con tus actos?
Cómo degustas otras pieles, otros labios si decías no quererlo, si ya había alguien.
Que rápido olvidas las promesas, que rápido dejas de sentir ese inmenso amor que predicabas.
Pero que al final, jamás pudiste demostrar.
Y joder, que rápido perdono, que rápido olvido, y que idiota soy.