Juno Kavafis tiene 29 años, es originaria de Volos (Grecia), es pastelera en la ciudad y forma parte del grupo de los Swing Bastards.
Juno nació en una ciudad de tamaño mediano del centro de Grecia, Volos, donde su padre era un humilde maestro de escuela y su madre una ama de casa cariñosa y tranquila. La familia vivía de forma humilde: tanto era así, que cuando Juno contaba con apenas dos años su padre decidió embarcarse en un viaje a América, donde esperaba encontrar un futuro más próspero para sus hijos. De aquella forma, los Kavafis acabaron saliendo de Volos para llegar a la bulliciosa ciudad de Nueva York con solo un par de maletas y la vieja máquina de escribir de su padre.
Sin embargo, al llegar a la ciudad de Nueva York todo se les presentaría como mil veces más complicado: su padre, acostumbrado al cómodo oficio de profesor, tuvo que comenzar a trabajar en una fábrica, y su madre, muy a su pesar, se vio obligada a dejar las labores domésticas a sus hijas para ponerse a trabajar como limpiadora. Juno y sus hermanas se dedicaban a cuidar de la casa antes y después de las clases en una escuela donde no cursaron nada más que sus estudios más básicos, aprendiendo a escribir el abecedario latino (esto les supuso más de un problema, ya que los cuatro niños estaban acostumbrados al alfabeto griego). Sin embargo, Juno acabó convirtiéndose en una pieza más de la sociedad neoyorquina: dejó el griego para conversaciones reservadas a sus padres, adoptando el idioma y la mentalidad de las chicas de clase trabajadora de la ciudad. Por otro lado, sus padres seguían destilando aquel conservadurismo de la vieja Europa: cada vez que Juno intentaba hacer algo acorde a lo que hacían las chicas de su edad en Nueva York, se veía obstaculizada por la voluntad de sus padres. Por ello mismo, creció siendo una niña y posteriormente una joven más bien retraída, aprendiendo mecanografía en sus ratos libres para poder conseguir un trabajo cuanto antes.
Y así fue. A los trece años tuvo que dejar la escuela, y decidió buscar trabajo como mecanógrafa, ya que era lo que mejor se le daba. Sin embargo, nadie buscaba una mecanógrafa tan joven, por lo que tuvo que optar por trabajos más arriesgados: por ejemplo, trabajó repartiendo periódicos en el metro, ayudando en una panadería o incluso, temporal y afortunadamente, en una librería. Sin embargo, al cerrarse la librería con la muerte de dueño, Juno se vio obligada a buscar una vez más trabajo, y encontró este en una pequeña pastelería del norte de Manhattan: en ella, con la ayuda del dueño, aprendió a elaborar toda clase de dulces y pasteles. Después de todas las vueltas que había dado su vida desde niña, agradeció en cierto modo la estabilidad que le otorgó aquel trabajo, por lo que desde entonces ha preferido no cambiar su forma de vida y sigue trabajando en dicha pastelería.
— Tiene un hermano mayor, Yanis, quien siempre ha sido su mayor confidente. Sin embargo, ahora está casado y vive con su mujer y sus dos hijos en otra zona de la ciudad, por lo que Juno lo ve bastante menos. Respecto a sus hermanas, tiene dos: Irene y Sophia. Irene, cuatro años menor que Juno, siempre ha sido bastante recelosa con su hermana mayor, mientras que Sophia, de dieciséis años, es extremadamente cariñosa con ambas.
— Aunque en su casa habla griego, ya que su madre no sabe nada de inglés y su padre apenas lo justo para entenderse en la fábrica, el inglés es su primer idioma.
— Trabajó un tiempo en el metro de Nueva York vendiendo periódicos, por lo que conoce la red subterránea a la perfección.
— Sabe mucho de mecanografía y, aunque le gusta trabajar de pastelera, su trabajo ideal sería ser mecanógrafa en alguna revista.
— En ocasiones traduce libros en griego para sacar algo de dinero, por lo que ha desarrollado un interés enorme en la cultura clásica en general. .