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sms » lulu f.
Jongdae: I'm so glad you are still here.
Jongdae: Renata would be so unhappy without you
Jongdae: And Renata's happiness is one of the most important things for me today.
Jongdae: Thank you for existing Luna Francesini.
Jongdae: And don't give up, because we love you.
Jongdae: And I'm your friend and I will be always by your side.
Había una misconcepción acerca de la depresión que siempre le había molestado a Luna… no todos los días eran malos, pero la colección de días malos, o los momentos de días malos se sumaban para suspender completamente los días buenos, como si nunca hubieran existido. A veces ella misma se preguntaba si en realidad había visto reír a Renata, o bailar a Chen, o escuchar a Chanyeol tocar el piano ese día en su casa. Lo que era real era que no podía parar de llorar hacía un mes y medio y ni siquiera la terapia podía sacarla del pozo en el que estaba. Los días buenos eran los días en Corea, en incluso a veces cuando estaba sola, los pensamientos de que ella nunca sería buena volvían. A veces se sentía que no merecía sentirse contenta, sobre todo cuando pensaba que el ex amor de su vida le había hecho eso… a veces sentía que jamás volvería a sentir lo que era ser feliz por aquella causa. Luna miró las píldoras que le habían recetado para dormir y el día de hoy, se veían más tentadoras que ayer. Luna miró su valija Louis Vuitton y buscó lo que quería, la remera que se había llevado de la casa de Chanyeol la última vez que estuvo con el y se la puso, junto con unos yeezys que Renata y Chen le habían regalado para que estuviera a conjunto con ellos y no pudo evitar llorar. Sabía que no podía cargar a los demás con su tristeza, pero también sabía que no podía salir adelante. El psicólogo le había dicho que ya volvería a ver la luz cuando ella le dijo que solo veía oscuridad. Pero la oscuridad estaba ahí y no la dejaba salir de ella… la atrapaba cada vez más, y por eso estaba allí con una botella de vodka y unas pastillas, mientras escribía una carta final en su cuaderno.
Luna siempre había sido una chica bastante depresiva y con tendencia a tener pensamientos suicidas, pero nunca había considerado la posibilidad hasta que un día estaba en la terraza de un edificio y miró hacia abajo y pensó en lanzarse. Sin embargo, luego pensó en las consecuencias de eso saliendo mal y sonaba a un mal pasar para su familia. Había estado hablando con el terapeuta y explicándole acerca de sus recientes ganas de morirse, y el simplemente le había recetado unas estúpidas pastillas y le dijo que todo estaría bien. Ella quería que todo estuviera bien sin la necesidad de tomar pastillas. Su vida era buena, tenía una buena familia, buenos amigos… y un chico que oh, merecía mucho más que lo que ella podía llegar a darle. Luna había llegado a la conclusión de que en dos semanas lo amaba, y porque lo amaba ella no podía hacerle eso, no podía hacerlo infeliz, ya lo había hecho con suficientes personas como para seguir arruinando más. El suicidio le parecía una opción buena… iban a extrañarla un poco al principio, pero luego la olvidarían. Las heridas cerraban, y con el tiempo iban a volver a reír y todo iba a estar bien. Menos ella, que parecía que nunca podía estar contenta con nada.
Luna miró la botella y las píldoras, tomó su celular, envió mensajes y luego de eso, puso música para poder tranquilizarse tras apagar la luz. Caminó hacia la cama con la botella y las píldoras y al fin se las tragó, acostandose en la cama. Todo se terminaría. Todo lo malo al fin se iría. Y entonces, su cerebro comenzó a recordarle, que también lo bueno se iría. La sonrisa de Renata, los comentarios sarcásticos de Alain, la dulce voz de Amethyst, los chicos de EXO siendo simplemente ellos, el dulce calor de los abrazos de Chanyeol. Su familia. Su padre. Su madre. Su hermanita. Y por un momento de debilidad y de puro egoísmo, decidió que estaba cometiendo un error y que quizás, si quería vivir. Los brazos le pesaban pero intentó meter sus dedos dentro de su garganta para vomitar, pero ya era demasiado tarde. Sus ojos se estaban cerrando y las lágrimas aún salían de sus ojos, le costaba respirar pero sería mejor así. El mundo estaba mejor sin ella, y ella estaba mejor sin el mundo. Aún escuchaba su teléfono sonar. No había dejado de hacerlo en la última hora. Lo hacía por ellos, ellos merecían algo mejor.
Renata estaba siendo feliz caminando semi en pelotas por su suite mientras buscaba qué ponerse para ir a pelotudear por ahí con Kai, que le había prometido que le iba a enseñar todas las coreografías de sus canciones si le ayudaba a elegir un regalo lindo para Alain, ya que todo lo que sugería Amethyst eran cosas de índole sexual o con doble sentido y él estaba buscando ser lindo con su jagi. Sin embargo, antes de que pudiera terminar de vestirse le llegó un mensaje de Luna diciendo que lo sentía. No sabía por qué pero lo primero que hizo fue asociar eso con que había hecho algo que tuviese que ver con el pedorro de Michael, y juraba que si era eso… no, nada, no sabía qué podía llegar a pasar, así que no podía decir mucho aparte de que de todas maneras ya quería matarlo. “La puta madre.” Bufó rodando los ojos y tirando su teléfono sobre su cama porque ella no le contestaba ni los mensajes ni las llamadas. ¿Qué mierda estaría pasando? Un buen rato más tarde Nate volvió a insistir, y una vez más obtuvo respuesta del contestador. “LA PUTA QUE TE PARIÓ, LUNA.” Gritó mientras le pegaba un manotazo a todas las almohadas encima de su cama y se cubría la cara con las manos por la frustración de no saber qué estaba pasando con su mejor amiga. Todavía no estaba acostumbrada a pasar tanto tiempo sin ella, ya que nunca se había terminado de acostumbrar ni cuando estaban con los mogólicos, pero desde el incidente Luna y Renata habían sido el principal apoyo de la otra; y conociendo a su mejor amiga como lo hacía, Renata tenía la impresión de que esto podía ser serio. Si hubiese sido una pelotudez, o incluso un nuevo garche, ella ya la hubiera llamado para poder cagarse de risa juntas de lo puta que era. “Conchuda de mierda, ¿en dónde verga…? En QUÉ verga andarás, mejor dicho.” Rió volviendo a pararse de la cama y se puso el buzo de Chen que Kris y Tao le habían regalado hacía unos días atrás antes de agarrar su celular para mandarle un sms a Kai preguntándole si ya estaba llegando — hasta que sonó el teléfono de la suite y Nate pegó un salto, con la esperanza de que esa fuera Luna llamando. “¿Luna?” Dijo, pero nadie habló por unos segundos y de repente escuchó un sollozo que totalmente sonaba similar al de su mejor amiga. “Luna, ¿sos vos? Amiga, ¿qué pasó? Luna por favor decime algo, no me…”
En cuanto Renata volvió a escuchar otro sollozo de puro dolor, primero reconoció que esta no era su mejor amiga, y segundo, su corazón empezó a latir demasiado fuerte por los nervios y la incertidumbre que terminó en lo peor cuando oyó las palabras que acababa de decir Andrea, la madre de Luna. Mi hijita se quiso matar. Renata no podía explicar con palabras lo que estaba sintiendo. No había palabras para explicar el excruciante dolor que estaba sintiendo al darse cuenta del significado de lo que estaban diciéndole. “No. No, no, no. No puede ser, no. Ella no haría esto. Luna no me haría esto.” Susurró mientras Andrea, en su dolor, intentaba calmarla diciéndole que la habían encontrado casi justo a tiempo y que los médicos iban a hacer todo para salvarla. “No puede ser verdad.” Repitió y siguió escribiendo y enviándole mensajes de texto al teléfono de su mejor amiga porque no quería creer que esto fuera verdad. Renata se moría si le pasaba algo a Luna, no era una joda, y en adición a eso ya estaba sintiendo el inevitable ataque de pánico que estaba viniendo por la manera en que le empezó a costar respirar y por como no sentía que pudiese mantenerse de pie. De repente alguien la estaba sosteniendo —Jongdae— y Renata se aferró a él con fuerza, pero eso no era ningún consuelo en absoluto, y nada lo iba a ser nunca si… no, no podía ni pensarlo porque la sola idea la hacía sentir como si le estuvieran arrancando el corazón del pecho. Y entonces, Renata gritó. Gritó de tristeza, de rabia, de impotencia, de odio hacia las razones que habían llevado a una de las personas más importantes de su vida hasta ese punto, de odio hacia Michael que la había destrozado de la manera en que lo había hecho, de disgusto consigo misma por no haber leído todas las señales que Luna había dado… Renata gritó como si fuera la última vez que lo haría y lloró como nunca antes lo había hecho. “Me muero si le pasa algo, ¿entiendes? Es mi hermana. No me pueden quitar a mi hermanita. No puedo perderla.” Sollozó, cerrando sus manos en puños y abrazándose con más fuerza a Jongdae, que jamás la había soltado y seguía asegurándole que Luna iba a estar bien.
“Tengo que irme. Lo siento, de veras lo siento pero no puedo quedarme ni un segundo más aquí.” Dijo, sacando esas fuerzas de quién sabía dónde para ponerse de pie y empezar a moverse por la habitación, juntando cosas y lanzándolas adentro de la maleta. Por más horrible que sonara, no le importaba nada de lo que fuera que estuviera diciendo Jongdae porque Renata sentía la necesidad de correr una vez más. No de él, claro que no — sino hacia su mejor amiga, que difícilmente alguna vez dejaría de ser su prioridad número uno. Sí, él estaba empezando a gustarle más de lo que podía ser considerado normal, pero ciertas cosas eran más importantes: ella era la pelotuda que había dicho la frase bows before bros en uno de sus videos antes de que se hiciera popular —o en el caso de Renata real, hoes before bros— y ésta no iba a ser una excepción. “No ere…” Antes de que pudiera terminar de decir alguna estupidez que posiblemente le iba a arruinar toda la relación que podía llegar a tener con este maravilloso chico, Amethyst se hizo presente y le gritó que no se atreviera en ruso antes de encajarle alto sopapo y luego anunciar que se iban a Argentina en cuarenta minutos. Acto seguido, la abrazó y lloró junto a ella mientras le decía que lo sentía mucho. Una vez más, Renata no necesitaba que le dijeran que lo sentían — Renata necesitaba estar junto a su hermana, y le importaba todo un carajo y no iba a dejar de llorar hasta que viese que ella estaba bien con sus propios ojos. ¿Pero a quién quería engañar? Luna no estaba bien, y saber eso la destrozaba, porque mientras más lo pensaba y más leía y releía todos sus últimos mensajes de texto, Renata no podía creer cómo no se había dado cuenta de todas las banderas rojas sacudiéndose frente a su cara. “Tengo mucho miedo. Mucho.” Susurró apoyando su cabeza en el hombro de Chen, que incluso en el jet privado de Alain todavía estaba a su lado, y entrelazó sus dedos con los de él cuando él le tomó la mano. Nada podía consolarla lo suficiente como para que dejara de tener ataques de llanto cada aproximadamente quince minutos, pero al mismo tiempo no podía negar que tener a este chico constantemente con ella sosteniéndola de manera firme todo el tiempo y intentando hacerla sentir mejor era un enorme plus. Y no era el momento de pensar en ello, en absoluto, pero Renata estaba empezando a convencerse de que estaba empezando a desarrollar sentimientos bastante fuertes por él.
Jongdae aún no podía creer lo que acababa de ocurrir, después de todo para el Luna parecía una chica, normal y feliz, una chica que siempre trataba de animarte y que cuando parecía que algo la preocupaba te aseguraba que todo estaría bien, por eso la noticia le había caído como un balde de agua fría sobre todo por Chanyeol y Renata, pero el no podía hacer nada más que lo que estaba haciendo que era abrazar a Renata y asegurarle que todo estaría bien, que Luna estaría bien, aunque no supiera con certeza que así fuera, y lo peor de todo le partía el alma ver a Renata, a su hermosa Renata, llorar como si le hubieran arrancado una parte de su alma aunque de hecho, eso le habían hecho. Ahora que lo pensaba, tenía tanto sentido... hacía una semana atrás, coincidiendo con la época en que Luna dejó de responderle a Chanyeol, estaban hablando acerca de comprarle un regalo a Renata y ella le pidió que le prometiera que no la abandonaría a Renata, incluso si ella quería irse ‘porque a veces le agarraban esos ataques’, Jongdae un poco extrañado le dijo que no la abandonaría nunca y Luna le preguntó si ‘¿Incluso en los malos momentos?’ y el le respondió que especialmente en los malos momentos. Luna sonrió y luego continuó hablando acerca de una película que estaba mirando y no respondió más. Jongdae quería llorar por Luna, por Renata y por Chanyeol, el cual estaba haciendo su mejor esfuerzo para verse fuerte, por Renata seguramente pero el conocía a Park Chan yeol como a la palma de su mano, y sabía que estaba destrozado. El viaje en avión era largo, y más largo se hacía porque nadie estaba hablando y lo único que se escuchaban eran sollozos de vez en cuando, hasta que aterrizaron en China y subieron a Tao, Kris y Luhan, el último considerablemente molesto (con Michael, según tenía entendido).
Nunca había estado en Argentina, y venir bajo estas circunstancias no era bueno para nadie y desde los cuatro días que estaba en el país, Jongdae se había negado a alejarse del lado de Renata por razones obvias. Aún recordaba cuando llegaron al hospital y ella le estaba rogando en lágrimas al doctor que la dejara pasar a ver a su amiga, pero el tipo le había dicho que no... y luego, su padre le entregó la carta que había dejado como nota de suicidio y la ropa que estaba llevando en el momento que la encontró: una remera de Chanyeol, y las zapatillas que ellos dos le habían regalado hacía un tiempo atrás para que los tres tuvieran yeezys combinados. Cabía destacar que hasta el tuvo un episodio y se largó a llorar junto a Renata porque aún no podía creer lo que estaba ocurriendo. Eran las diez de la noche del cuarto día, en el hospital se encontraban todos, a veces tomaban turnos para ir a dormir al hotel y regresar pero particularmente Baekhyun, Kai, Alain, Amethyst, ellos dos y Chanyeol (a parte de los amigos americanos de Renata y Luna) no se movían de ahí, esperando que Luna por fin despertara de su coma farmacológico. Jongdae le tomó la mano a Renata y se la besó, intentando hacerla sentir mejor “¿Quieres recostarte en mi falda?” le preguntó, y ella simplemente negó con la cabeza porque quería estar despierta para cuando Luna despertara. Y en ese momento, las máquinas de la habitación de Luna comenzaron a volverse locas, los doctores comenzaron a entrar y por primera vez en un largo tiempo, escuchó lo que creyó que era la voz de Luna, gritando ‘Lo siento’ primero en inglés, y luego cambió a español. Haciendo que Renata soltara un sollozo y luego saliera corriendo a la puerta a golpearla a exigirle que la dejaran entrar. “Despertó” dijo en shock completo mirando a Chanyeol para luego suspirar de alivio “De verdad despertó”.
sms » lulu f.
Luna: I'm sorry.
Jongdae: why!!??? You didn't buy me dulce de leche??
Jongdae: anyway I miss you Luna, hope your mom is OK bc as you know we miss you and also, Chanyeol misses you (and he is concerned bc you don't text him back)
Jongdae: no don't this
Jongdae : do do this to me, don't do this to Chanyeol and most importantly don't do this to Nate, you are her sister.
Jongdae: i wished I could've help you.
Jongdae : I'm so sorry you didn't find another way out.
Jongdae: please be okay.
Entre ayer y hoy, Jongdae estaba hecho un manojo de nervios; entre Renata saliendo al club, Chanyeol teniendo un mini-ataquecito de ‘Oppaness’ porque Luna no le contestaba los mensajes y las noticias de que 5SOS estaba en el país nada ayudaba a calmarlo, pero al final del día, todo valía la pena por ver la sonrisa de Renata. Y en eso pensó en todo el día hasta en el momento que la tuvo al lado de el, mientras le ponía su chaqueta porque ella tenía frío y luego entraron al restaurante, donde el apartó la silla de ella para que se sentara y luego la acercó a la mesa “Te ves hermosa esta noche” le susurró, pero ella no parecía estar prestándole atención, por lo que miró hacia donde ella estaba observando y… “Malditos sean” dijo en coreano. El ex novio de Luna y Renata con sus otros dos miembros de la banda que nadie sabía como se llamaban estaban ahí en toda su mugrosa precencia, y obviamente los comentarios no se hicieron esperar, acerca de su apariencia, estado físico, etc, etc… todo valía en esta guerra, y parecía que Kris y Tao habían captado el mensaje enseguida porque no solo fueron los primeros en decir comentarios bastante maliciosos acerca de ellos, sino que habían decidido enviarles un “pequeño regalo” a su mesa “Ustedes son terribles” rió. Jongdae a veces extrañaba a Luhan, Kris y Tao porque como el, habían sido parte de la subunidad de EXO, EXO-M, pero sabía era para mejor y si ellos estaban felices, el también lo estaba. Luego, lo que pasó fue todo demasiado extraño y rápido, Jongdae poniéndo en su lugar al ex de Renata, el ex de Luna haciéndose el malo, Luna besando a Chanyeol para darle una lección (cosa que muchos en la mesa aplaudieron porque bueno, el gordo traga kimchi se lo merecía), G-Dragon riéndose de Michael y apareciendo desde la mismísima nada y luego… “¿Alguien puede decirle que está haciendo un espectáculo lamentable?” murmuró justo antes que Renata suspirara del shock porque el tipito gordo acababa de golpear al tipito rubio detestable que acababa de tratar a Luna de puta. Y justo antes de que Chanyeol pudiera pararse, Kwon Ji Yong, a.k.a G-Dragon con una sonrisa un tanto sarcástica ayudó al rubio a pararse, para luego decirle de una manera demasiado tranquila que iba a pedirle perdón a Luna por su comportamiento inmaduro e irrespetuoso e iba a abandonar el lugar más rápido posible, o el los iba a hacer escoltar por seguridad, no sin antes avisarle a los paparazzis para que tuvieran una historia que escribir. El rubiecito rápidamente asintió, se recompuso y se acercó a la mesa donde estaban todos para pedirle perdón, y luego se retiró con todos. G-Dragon, que lucía más que conforme con la situación, sonrió para luego abrir los brazos diciendo que el invitaba la cena de todos, para luego continuar caminando hacia una mesa alejada de donde estaban.
“Bueno, cabe destacar que esto ha estado más raro que Xiumin de tacos diciendo que es Kris” bromeó para luego recibir un grisín en la cabeza “¡EY!” Xiumin rió y luego le dijo que le iba a seguir tirando grisines, porque tenía medio kilo al lado de el. “¡Enano del mal, basta!” lo señaló haciendo que el riera. Luego de que la mesera al fin les tomara el pedido el se acercó a Renata, y luego de tomarle la mano y besársela la miró directamente a los ojos “¿Estás bien, princesa?” le preguntó porque seguramente no estaba pasando por un buen momento; ver a su ex, la escenita que hizo el gordo, la rubia llorona… todo era demasiado, para cualquiera en realidad “Si te sientes mal, te acompaño afuera por algunos momentos, digo… solo quiero saber si estás bien” sonrió mirándola a sus hermosos ojos castaños. Renata siendo el ángel que era obviamente no iba a querer molestarlo diciendo que estaba mal, así que lo negó completamente y dijo que estaba bien, pero que gracias por preocuparse “No te preocupes, princesa” dijo con una sonrisa, al mismo tiempo que la mesera interrumpía entregándole a Luna un ramo de flores ‘Juliet Rose’, una caja de chocolates que parecía carísima y luego la mesera le puso una corona en la cabeza diciendo que era la reina del restaurante y que pidiera todo lo que quisiera que el señor Kwon Ji Yong pagaría. Kris automáticamente saltó diciendo que pidiera un auto para el y Tao añadió que una nueva mochila Gucci le vendría genial. Luna por su parte, se sacó la corona diciendo que ‘por favor pararan’ mientras Jongdae reía y Renata le daba una mirada un tanto cómplice. Luego, sus ojos fueron hacia Chanyeol, el cual estaba pasando la mirada de G-Dragon a Luna, la corona y así sucesivamente. Luna sonrió hacia abajo y dijo que lo único que quería una noche tranquila. “Aww, smol Luna” dijo con una voz tierna, para luego levantar su copa, que ya había llenado de vino “Vamos a brindar por nuestros éxitos y nuestra falta de grasa corporal”.
Sí, habían pasado sólo dos semanas, ¿pero qué importaba el tiempo real cuando sus sentimientos por Luna eran tan intensos? Tal vez estaba siendo un maricota, sí, ¿por qué no? El tema era que no conseguía sacarse a esa chica de la cabeza en ningún momento mientras estaban separados, y cuando estaban juntos era todavía peor porque ahí no había nada que lo detuviera. Es decir, ni el tarado escandaloso de su ex novio había podido con él — más allá de que el beso hubiese sido iniciativa de Luna. Sin embargo no tenía idea de que haber superado ese obstáculo sin dificultad significaba que iba a tener que enfrentarse a algo más complicado unos minutos después. G-fucking-Dragon de BIGBANG parecía interesado en ella también, y no tenía ningún tipo de reparos en demostrarlo delante de todos. Chanyeol no lograba decidir qué era peor: si no poder hacer nada porque por más que él estuviera completamente inmerso en lo que fuera que tenían ella no estaba al tanto en el mismo nivel que él al menos, o si no poder hacer nada porque lo que tenía en mente era pararse y decirle a Jiyong que si Luna tenía un oppa, ése sería él. “No, no es necesario. Es sólo un regalo, después de todo.” Le respondió a Luna con una sonrisa tranquila —aunque estuviese retorciéndose por dentro, para ser honesto— cuando ella le preguntó si quería que le devolviera los regalos a G-Dragon. Claro que no quería que lo hiciera, si era él quien moría de ganas de hacerlo revoleándoselo por la cabeza. Pero bueno, modales eran modales y Chanyeol se lo tenía que aguantar — lo que no quería decir que Luna no fuera a sufrir ciertas consecuencias de esto en cuanto estuvieran solos en la privacidad de su casa.
Aproximadamente una hora más tarde Chanyeol estaba parado junto a la baranda del vip del club donde Suho había cometido el peor error de su vida cuando organizó esta infame ‘noche latina’, y si bien al principio había sido divertido y sobre todo excitante ver a Luna moviéndose de esa manera tan sexy junto a sus amigas, en cuanto empezaron a ganar cada vez más y más admiradores —incluyendo a varios de sus compañeros—, a Chanyeol menos le gustaba todo esto. “Jongdae, ¿quieres ir a tomar un poco de aire así no matamos a nadie?” Preguntó sonriendo de manera forzada y siguió a su amigo, que obviamente estaba de acuerdo con él y sus ideas de asesinato. Ya tenía planeadas tantas maneras para darle una lección a Luna que había perdido la cuenta, aparte de que no podía contar correctamente cuando su mirada constantemente se iba a ella bailando de esa manera y destruía toda su concentración. “No se tú pero yo estoy empezando a convencerme a mí mismo de que ir a buscarla y llevármela a casa es la mejor idea del mundo.” Bromeó y soltó una risa cuando Jongdae dijo que él pensaba igual, y que de hecho iba a hacer eso con su jagi antes de darse media vuelta y salir del baño — sí, se habían escondido ahí, muy masculino, totalmente no algo que LuHan haría. Lo que vieron cuando llegaron, sin embargo, los sorprendió a ambos tanto que intercambiaron miradas que decían ‘si no me mato yo, mato a alguien más’ y sólo pudieron observar desde el costado como la mayoría de sus amigos estaban todos alrededor de la pequeña tarima en donde las cuatro chicas aún no habían dejado de bailar de manera extremadamente provocativa. La cereza del postre sin lugar a dudas fue Suho apareciendo de entre la multitud con un fajo de billetes que luego empezó a lanzar uno por uno a las chicas, pasándola excelente. “¿Qué diablos?” Murmuró frunciendo el ceño y estuvo a punto de acercarse todavía más para bajarla de ahí cuando alguien más pronunció el nombre de Luna y una vez más… “GD.” Gruñó por lo bajo, cerrando sus manos en puños. “Luna, creo que es hora de ir…nos.” Dijo pero ella no lo oyó porque la canción había cambiado y todas ya estaban cantando a los gritos mientras bajaban tanto que casi más rozaban el piso. “Carajo.” Soltó con sus ojos puestos en el hermoso trasero de Luna.
Jongdae en teoría no era demasiado celoso... en teoría, pero en práctica, todo lo contrario. En estos momentos estaba pensando en todos los idiomas que conocía para poder maldecir a Kim Jun-Myeon por planear esta noche latina a.k.a el día de su muerte por ver a Renata mover su trasero de esa manera. “ME ESTÁ DANDO UN ATAQUE LUHAN TOMAME LA PRESIÓN” dijo en voz alta y el chino del mal de Luhan le pegó un zape diciendo que se calmara de una buena vez que parecía un australiano desesperado “Oye, tranquilo viejo” Jongdae acababa de tener una pequeña charla con Chanyeol acerca de llevarse a las chicas de aquí, pero al mismo tiempo, el culo de Renata tenía un efecto hipnótico. “No sé que dice esta canción, pero quiero hacerle un monumento al tipo que la compuso” bromeó para luego ver a Luna y Renata caminar hacia la cabina del DJ, cambiando la música por una muy diferente, haciendo una ronda y metiendo adentro a Luna la cual estaba bailando muy compenetrada en si misma... sin embargo, sus ojos no podían apartarse de Renata “Necesito un trago” comentó mientras Xiumin le pasaba una Jägger bomb “A la salud de mi pobre corazón” Jongdae pasó la mirada a Chanyeol el cual estaba muy ocupado clavandole la mirada a Luna, hasta que sus ojos pasaron a otra persona, la cual se estaba abriendo paso a la ronda de las chicas bailando de la misma manera que ellas, haciendo reír a todos para luego hacer su movimiento y sacar a bailar a Luna, sin salir de la ronda en la que estaban. “G-Dragon no conoce el significado de calmarse” le dijo a Chanyeol el cual no estaba contento. Lo peor de todo, es que parecía que la música solo las hacía ponerse más en estado de fiesta, y que G-Dragon les estuviera regalando alcohol no ayudaba para nada. “Eso es todo, nos vamos” le sonrió a los chicos para luego ir hacia donde estaba Renata para ir a llevarla, al mismo tiempo que G-Dragon lo tomaba de los hombros mientras la canción cambiaba nuevamente y le decía que bajara con el. Y obviamente, Chen no pudo resistir su genio y comenzó a moverse hacia abajo mientras las chicas los miraban a ambos y reían. Renata comenzó a aplaudir y alentarlo, para luego comenzar a bajar con el y obviamente tentarlo. “Ah, no no sabés en la que te metiste” le susurró al oído, para luego tomarla de la mano. Renata le preguntó a donde iban y el abrió la puerta del baño de hombres “Adentro...” dijo señalando y Renata frunció un poco el seño “Dije, adentro”.
La cuestión es que Jongdae no se lo pensó ni medio cuarto de segundo, la metió a Renata adentro de uno de los baños, trabó la puerta y comenzó a besarla, primero en los labios y luego en el cuello, mientras buscaba con su mano su parte, y cuando lo hizo comenzó a hacer movimientos circulares haciendo que ella soltara gemidos “Alguien se va a arrepentir por las cosas que le hizo a oppa hoy” susurró en su oído, para luego desabrocharse el cinturón y bajarse el pantalón. “Vamos” dijo mirando hacia su miembro, Renata no lo dudó ni un segundo y comenzó a hacer una de las mejores cosas que sabía hacer, y cuando Jongdae estuvo en el punto que quiso, le levantó el vestido a Renata, la levantó y la apoyó contra la pared del baño y comenzó a darle todo lo que tenía mientras apretaba su trasero y succionaba su cuello dándole pequeñas mordidas de vez en cuando. “¿Que ocurre, preciosa?” preguntó “Si, di el nombre de tu oppa” gruñó. Cuando terminaron, se arreglaron antes de salir del baño como si nada y volvían al lugar donde estaban todos, ahora bailando en pareja entre todos una canción con ritmo diferente, Jongdae sin embargo se acercó a Chanyeol el cual ya estaba pasado de copas junto con Luhan, Kris, Tao y Minseok. “¿Que pasa Chanyeol, que ocurre que todavía no le enseñaste quién manda a Kwon Ji-Yong?” preguntó, para luego reír cuando LuHan le contestaba en un tono muy ebrio y mezclando palabras en chino y coreano que ‘Con suerte podía mantenerse en pie’ de lo borracho que estaba. Haciéndolo bastante evidente en el momento que su cabeza zafó su codo y se golpeó contra la mesada. Luna, que casualmente estaba mirando para donde estaban ellos, salió de la ronda y se acercó hacia el, bastante preocupada. Para luego fruncir el ceño diciendo que se iban, arrastrándolo mientras lo tomaba de la mano. Chanyeol, sin que ella lo viera, se dio vuelta un poco y sonrió con complicidad, haciendo un ‘Peace out’. “El hijo de puta lo fingió todo” aclaró lo evidente mientras se reía más fuerte de lo que debería.
im group » EXO
Kyungsoo: USTEDES SE DAN CUENTA DE QUE SUHO ORGANIZÓ UNA NOCHE LATINA
Kyungsoo: Fuck you Suho, why are you doing this to us?
Kyungsoo: QUE TE HICIMOS PARA MERECER ESTA TORTURA
Kyungsoo: hijo de un tsunami japonés lleno de putas.
Suho: AH NO ENCIMA QUE SU $UGAR DADDY PIENSA EN USTEDES ASÍ ME PAGAN.
Suho: Esto es ser millonario y la puta madre que me lo merezco.
Sehun: ME DI CUENTA
Sehun: ES NOCHE LATINA Y MI SEXI CUERPO ASIÁTICO LO SABE
Jongdae: *it's not amused in korean*
Jongdae: Podemos mejor ir a tomar un heladito al barrio chino mientras cantamos las canciones de Luhan?
Ashton Irwin no estaba pasando por un buen momento: desde el momento en el que Renata se había enterado de sus engaños todo había ido en picada, no solo había perdido a Renata, sino que sus fanáticas dejaban de seguirlo día a día, la prensa solamente lo mencionaba para decir cosas malas y ¡Al carajo con el término de que toda publicidad era buena! Porque definitivamente los 250K de seguidores que había perdido tanto en Twitter como en Instagram eran muy reales… al menos lo había tenido mejor que Luke, que aún no podía recuperar su cuenta de Twitter y ya se estaba resignando a la idea de tener que empezar de cero con una nueva. “El management dijo que nos arregló una cena hoy en un restaurante” comentó mientras se tiraba en la cama de la habitación que compartía con Luke. Había llegado a Corea hacía algunas horas, sin embargo era más que obvio que el management no los iba a dejar descansar porque tenían una imagen que salvar, porque ahora no era la mejor: Michael se metía en más quilombos de los que podía contar debido a su pequeño problema de abuso de sustancias, Luke era odiado en Twitter por intentar tener una guerra de ‘sass’ con Luna y Renata y el, bueno digamos que los artículos de revistas online con el título ‘10 veces que nos vimos venir el engaño de Ashton Irwin a Renata Grimaldi’ y ‘13 chicas con las que Ashton Irwin ha estado’ no ayudaba a su eterna reputación de manwhore.
El no quería ir a Corea para ser sincero, quería evitar ese país lo más posible, pero Ashton sabía que eso significaría significativas pérdidas tanto en dinero como en fanáticos y en estos momentos, la banda no se lo podía permitir. El suspiró y le dijo a Luke que estaría bañándose que le avisara a Michael y Calum que en media hora tenían que estar en el lobby.
Al llegar al restaurant, caminaron sin dudarlo a la parte VIP de éste, y Ashton juraba que podía reconocer a Renata Grimaldi en donde fuera a la distancia que fuese. “Luke, rápido finge decir algo gracioso” Luke lo miró extrañado y contó el chiste malísimo de los pingüinos y aunt arctica a lo que el rió de manera sonora intentando a llamar la atención de Renata, la cual estaba sentada al lado de un tipo demasiado cómoda con su cercanía. Luego observó a la mesa. 12 tipos y las cuatro chicas, uno clavandole la mirada directamente a Michael debido a que obviamente él estaba mirando hacia allá, porque era la primera vez que veía a Luna en persona en meses. “Vamos a sentarnos” sugirió tomando de los hombros a Michael, antes de que le diera un mental breakdown. Y cuando tomaron asiento, Calum sugirió que se fueran “No, no, no” lo paró antes de que pudiera terminar su frase “Nosotros no nos vamos a ir a ningún lado” añadió poniéndose la servilleta en la falda “Que se vayan ellos, pueden salir a comer cuando quieran y…” la risa de Renata lo distrajo, aparentemente se estaba riendo de algo gracioso que estaba diciendo el tipo que estaba a su costado. ¿Por qué demonios le molestaba tanto ver a Renata feliz con otro tipo? Se preguntaba a si mismo, pero no encontraba la respuesta. Lo peor de todo, es que no paraban de reírse a cada rato como si todo fuera lo más gracioso del mundo todo. “Ugh, no interesa, que se jodan”.
Cuando vino la mesera, les tomó el pedido, no sin antes dejarle una botella de una bebida coreana extraña ‘de parte de la casa’. “Ven chicos, a nosotros nos regalan cosas gratis de tan famosos que somos, a ellos nada” dijo, muy satisfecho de su persona, entonces decidió servirle de la botella a todos sus compañeros para proponer un brindis “Por un mundo sin zorras” brindó, y tras golpear su copa suavemente con todos le dio un trago… para escupirlo automáticamente al igual que todos porque eso sabía horrible, haciendo que todos los de la mesa de Renata estallaran en risas, dejando bastante en claro que la botella no era un regalo de la casa, sino un regalo de ellos. “¿Que demonios les pasa a ustedes, idiotas?” preguntó en voz alta dejando su servilleta en la mesa y parándose haciendo que automáticamente todos los hombres de la otra mesa hicieran lo mismo rápidamente. Demonios, esto no iba a terminar bien.
“¿Por qué no vamos caminando? Está a una cuadra, chicos. ¡Hasta tal vez tengo suerte y hoy sí me pisa un auto!” Dijo riéndose porque le parecía ridículo tener que usar una maldita van para transportarse hasta un estúpido restaurante coreano. No tenía nada en contra de este estúpido país, pero en realidad lo odiaba y estaba rogando que llegara la noche del concierto para tocar, empacar sus pocas mierdas, e irse de ahí. ¿Por qué? Pues porque sabía que Luna estaba ahí, en algún lugar, seguramente siendo feliz haciendo su vida lejos de él — y lo detestaba. No más de lo que se odiaba a sí mismo cuando estaba medianamente sobrio, claro, pero en fin. Ésa era sólo otra noche sin ella, todo por lo imbécil que había sido. Por no saber cómo cuidar de lo único que había hecho bien en su vida. Ni siquiera sabía qué era lo que lo había llevado a hacerlo, porque no cabía duda de que amaba a Luna Francesini más que a cualquier otra persona o cosa en el mundo, aunque… “Claro, que gil.” Bufó metiendo la mano adentro de su campera y sacando justo lo que necesitaba para sentirse un poquito mejor. “¿Alguien quiere?” Preguntó después de encender el cigarrillo y se lo pasó a Luke tras darle una pitada. Sin embargo, ni bien la zorra de su amigo lo agarró, abrió la ventana y lo tiró. “¡¿Qué carajo te pasa, imbécil?!” Exclamó mientras le pegaba con fuerza en el pecho, razón por la cual Dave lo tuvo que empujar hacia atrás en su asiento y sostenerlo hasta que se calmara. “No me voy a calmar una mierda, le voy a arrancar la cabeza a este maldito pendejo.” Gruñó antes de amenazarlo con que no se le acercara en toda la noche o le iba a partir el culo a patadas.
Al entrar al restaurante, Michael lo hizo con su peor cara y no mantuvo contacto visual con absolutamente nadie hasta que de la nada sintió algo extraño en su pecho y tuvo que levantar la mirada. A pocos metros de él, ahí estaba ella en todo su esplendor, riéndose rodeada de sus amigas inseparables y un montón de tipos. “No puede ser.” Susurró y se adelantó ignorando absolutamente todo a su alrededor hasta que la expresión sonriente del amor de su vida cambió por una de confusión y luego lo miró. Y cuando lo hizo… oh, mierda, era como volver a la vida por un mero instante — lo mismo que duró ella sosteniéndole la mirada antes de girarse hacia Renata y luego hacia un tipo con orejas enormes que le puso un brazo por encima de los hombros y le sonrió, quizás para hacerla sentir mejor. ¿Sería él el bastardo de ese maldito snapchat de hacía unas semanas? ¿Por qué ella no parecía sentirse incómoda con el contacto con ese estúpido? Es más, ¿por qué parecía…? Feliz. Luna parecía feliz. Seguramente lo era, y no había nada que él pudiese hacer — lo cual lo enfurecía. “Respira.” Se dijo a sí mismo entre dientes y dejó que Ashton le indicara por donde ir porque en ningún momento dejó de mirar a Luna. Su Luna, su sol y sus estrellas… su todo. ¿Por qué mierda había escuchado a Luke cuando le dijo que una sola groupie para coger en vez de usar su mano no le hacía daño a nadie, sobre todo si Luna nunca se enteraba? ¿Por qué se había dejado convencer por el ejemplo de Ashton, de todas las personas en el mundo, que estaba todos los días con una chica diferente? “Ojalá esto tenga algo extraño y me de un shock anafiláctico así me muero. ¿Quién sabe? Quizás tengo suerte y Luna sea lo último que vea.” Bromeó llevándose esa bebida de color y olor bastante extraño a los labios, la cual escupió toda encima de Luke ni bien la probó. “¿Qué carajo?” Inquirió frunciendo el ceño. Y así como su ira se había calmado con todas las emociones que le había traído ver a Luna de nuevo, ésta había vuelto junto al efecto de euforia y agresividad causado por alguna de todas las cosas que podía haber tomado antes de salir del hotel. Michael no estaba contento, en absoluto, y le importaba un carajo que Ashton se hubiese sentado en cuanto el chino que estaba junto a Renata dijera que tenían suerte de estar en público y en presencia de las señoritas. “Bueno, que pena que, con todo respeto a las damas,” dijo en un aire bastante sarcástico. “Me importa una mierda. Jódanse todos ustedes.” Espetó mientras les mostraba el dedo mayor, especialmente al putito que ahora estaba aún más cerca de Luna, pero ninguno reaccionó por unos segundos hasta que uno bastante bajito empezó a gritarle groserías en chino. Y luego, antes de que pudiese decir algo más, Michael fue apuñalado en medio del corazón. Desgraciadamente no de manera literal, no: fue apuñalado en forma de Luna encogiéndose de hombros y, en un movimiento rápido, dándole un beso en los labios al orejón que a su vez no perdió tiempo en sonreír y levantar su mano en dirección a él para saludarlo y luego mostrarle el dedo del medio.
Sin siquiera pensarlo mucho —y ya que venía al caso hacía demasiado que Michael no podía pensar con claridad—, le pegó un manotazo a las botellas en la mesa frente a él y se quitó sus amigos de encima cuando ellos intentaron agarrarlo, seguramente para que no hiciera ninguna otra cosa estúpida. “¡Te vas a arrepentir, quien quiera que seas!” Gritó, y acto seguido escuchó una risa viniendo desde la entrada, de alguien que estaba preguntando si habían puesto espectáculos en vivo en el vip. De todas maneras, a Michael no le importaba. “¡SUÉLTAME, CALUM! ¡LE VOY A BAJAR TODOS LOS DIENTES! ¡¿CÓMO SE ATREVE ESTE ANONYMOUS A BURLARSE DE MÍ EN MI PROPIA CARA?!” Exclamó cuando pudo empujar a Luke, que estaba diciéndole que se calmara porque no quería causar un escándalo. “Te llamo cuando me importe.” Le dijo sarcásticamente y siguió luchando contra sus amigos mientras Renata, Amethyst y Alain lo miraban con una mezcla de vergüenza y asco — el mismo que pudo notar en la voz de Luna cuando le dijo que cerrara el orto. Eso sí fue suficiente no sólo para calmarlo, sino para hacer que se le llenaran los ojos de lágrimas. “¿Por qué me haces esto?” Musitó, y entonces decidió que no podía soportarlo más y dejó de intentar soltarse, sintiéndose derrotado. No tenía derecho a preguntarle eso y lo sabía, pero no podía cambiar lo que había hecho, por más que quisiera. “Te amo, Luna. Te amo y lo sabes. ¿Por qué me haces esto?” Insistió, ignorando a Luke que estaba diciéndole en tono exasperado que no hiciera esto, que se estaba poniendo en ridículo por una puta. Y bastó con eso para que la ira regresara y tomara forma en el puñetazo que le dio a su mejor amigo por haber dicho eso. Seh, estaba muy jodido, ¿pero cuál era la novedad?
Entre ayer y hoy, Jongdae estaba hecho un manojo de nervios; entre Renata saliendo al club, Chanyeol teniendo un mini-ataquecito de ‘Oppaness’ porque Luna no le contestaba los mensajes y las noticias de que 5SOS estaba en el país nada ayudaba a calmarlo, pero al final del día, todo valía la pena por ver la sonrisa de Renata. Y en eso pensó en todo el día hasta en el momento que la tuvo al lado de el, mientras le ponía su chaqueta porque ella tenía frío y luego entraron al restaurante, donde el apartó la silla de ella para que se sentara y luego la acercó a la mesa “Te ves hermosa esta noche” le susurró, pero ella no parecía estar prestándole atención, por lo que miró hacia donde ella estaba observando y... “Malditos sean” dijo en coreano. El ex novio de Luna y Renata con sus otros dos miembros de la banda que nadie sabía como se llamaban estaban ahí en toda su mugrosa precencia, y obviamente los comentarios no se hicieron esperar, acerca de su apariencia, estado físico, etc, etc... todo valía en esta guerra, y parecía que Kris y Tao habían captado el mensaje enseguida porque no solo fueron los primeros en decir comentarios bastante maliciosos acerca de ellos, sino que habían decidido enviarles un “pequeño regalo” a su mesa “Ustedes son terribles” rió. Jongdae a veces extrañaba a Luhan, Kris y Tao porque como el, habían sido parte de la subunidad de EXO, EXO-M, pero sabía era para mejor y si ellos estaban felices, el también lo estaba. Luego, lo que pasó fue todo demasiado extraño y rápido, Jongdae poniéndo en su lugar al ex de Renata, el ex de Luna haciéndose el malo, Luna besando a Chanyeol para darle una lección (cosa que muchos en la mesa aplaudieron porque bueno, el gordo traga kimchi se lo merecía), G-Dragon riéndose de Michael y apareciendo desde la mismísima nada y luego... “¿Alguien puede decirle que está haciendo un espectáculo lamentable?” murmuró justo antes que Renata suspirara del shock porque el tipito gordo acababa de golpear al tipito rubio detestable que acababa de tratar a Luna de puta. Y justo antes de que Chanyeol pudiera pararse, Kwon Ji Yong, a.k.a G-Dragon con una sonrisa un tanto sarcástica ayudó al rubio a pararse, para luego decirle de una manera demasiado tranquila que iba a pedirle perdón a Luna por su comportamiento inmaduro e irrespetuoso e iba a abandonar el lugar más rápido posible, o el los iba a hacer escoltar por seguridad, no sin antes avisarle a los paparazzis para que tuvieran una historia que escribir. El rubiecito rápidamente asintió, se recompuso y se acercó a la mesa donde estaban todos para pedirle perdón, y luego se retiró con todos. G-Dragon, que lucía más que conforme con la situación, sonrió para luego abrir los brazos diciendo que el invitaba la cena de todos, para luego continuar caminando hacia una mesa alejada de donde estaban.
“Bueno, cabe destacar que esto ha estado más raro que Xiumin de tacos diciendo que es Kris” bromeó para luego recibir un grisín en la cabeza “¡EY!” Xiumin rió y luego le dijo que le iba a seguir tirando grisines, porque tenía medio kilo al lado de el. “¡Enano del mal, basta!” lo señaló haciendo que el riera. Luego de que la mesera al fin les tomara el pedido el se acercó a Renata, y luego de tomarle la mano y besársela la miró directamente a los ojos “¿Estás bien, princesa?” le preguntó porque seguramente no estaba pasando por un buen momento; ver a su ex, la escenita que hizo el gordo, la rubia llorona... todo era demasiado, para cualquiera en realidad “Si te sientes mal, te acompaño afuera por algunos momentos, digo... solo quiero saber si estás bien” sonrió mirándola a sus hermosos ojos castaños. Renata siendo el ángel que era obviamente no iba a querer molestarlo diciendo que estaba mal, así que lo negó completamente y dijo que estaba bien, pero que gracias por preocuparse “No te preocupes, princesa” dijo con una sonrisa, al mismo tiempo que la mesera interrumpía entregándole a Luna un ramo de flores ‘Juliet Rose’, una caja de chocolates que parecía carísima y luego la mesera le puso una corona en la cabeza diciendo que era la reina del restaurante y que pidiera todo lo que quisiera que el señor Kwon Ji Yong pagaría. Kris automáticamente saltó diciendo que pidiera un auto para el y Tao añadió que una nueva mochila Gucci le vendría genial. Luna por su parte, se sacó la corona diciendo que ‘por favor pararan’ mientras Jongdae reía y Renata le daba una mirada un tanto cómplice. Luego, sus ojos fueron hacia Chanyeol, el cual estaba pasando la mirada de G-Dragon a Luna, la corona y así sucesivamente. Luna sonrió hacia abajo y dijo que lo único que quería una noche tranquila. “Aww, smol Luna” dijo con una voz tierna, para luego levantar su copa, que ya había llenado de vino “Vamos a brindar por nuestros éxitos y nuestra falta de grasa corporal”.
La noche había sido… extraña, si. Pero después de todo, divertida, sobre todo por la presencia de Renata que hacía incluso un ataque del maldito enano stalker de LuHan divertido. Al fin, cuando la película terminó y ambas “parejas” —si, Chen estaba completamente a bordo del barco en el que el ya podía proyectar a los cuatro como parejas— se despidierone y Chen llevó a Renata a la enorme habitación de huéspedes principal que tenía Chanyeol en su casa y pudo notar como Renata se encontraba un poco incómoda con la situación “Ey” llamó su atención con una sonrisa “Tengo una remera para ti, así te cambias y eso” dijo con una sonrisa para luego tomarle la mano y acariciarla. Jongdae se sentía en la mismísima nube nueve, así que en cuanto Renata le dio el visto bueno, fue hacia uno de los cajones y buscó entre todas las remeras que habían dejado los demás chicos de la banda en la habitación (la casa tenía otras cuatro habitaciones de huéspedes más, pero esta era la favorita de todos) y encontró la remera finalmente para luego entregársela. “Hashtag shameless self-promotion” bromeó mientras veía a Renata entrar al baño, probablemente para hacer sus cosas de mujer, el por lo pronto comenzó a desvestirse, quedándose solo en boxers y en remera. Cuando Renata volvió el se metió en la cama y el hizo lo mismo acortando la distancia entre ellos. “Eres preciosa Renata” dijo con una sonrisa mientras le acomodaba un mechón de cabello detrás de la oreja “¿Me permitirías hacer algo que tengo ganas de hacer desde que te vi?” preguntó y Renata asintió. Chen se acercó, y la besó dulcemente en sus labios de manera romántica, poniendo una de sus manos en su mejilla para acariciarla con el pulgar. Y luego de unos segundos se apartó para darle un beso en la frente. “Que descanses, princesa” dijo con una sonrisa aplaudiendo para de esa manera apagar la luz, para luego acercarse a Renata y abrazarla. Ella se merecía alguien que la protegiera todo el tiempo y el iba a darle eso.
A la mañana siguiente, Jongdae despertó con la hermosa Renata Grimaldi aún al lado de el, con sus cuerpos entrelazados con sus brazos y supo que la vida seguía siendo buena. “Buenos días, jagi” dijo en voz baja sabiendo que Renata aún estaba durmiendo, por lo que luego de cambiarse y hacer su ritual matutino, tuvo la iniciativa de ir a la cocina y comenzar a preparar el desayuno para los dos, donde se encontró a Chanyeol cantando una canción de John Legend mientras cocinaba. “Park Chan Yeol” llamó su atención sobresaltandolo un poco “¿A que se debe tanta felicidad?” bromeó mientras tomaba una bandeja debajo de la mesada y comenzaba a preparar tazas y platitos. Chanyeol, simplemente le respondió con una sonrisa: Luna Francesini. Tras unos minutos, Chanyeol se retiró con su bandeja de desayuno y Jongdae, luego de treinta minutos hizo lo mismo con su bandeja llena de té, café, jugo y hotcakes… el no era demasiado experimentado cocinando desayunos, pero siempre trataría de hacer lo mejor por ella. No perdía nada con hacerlo, después de todo. “¡Buenos días!” dijo con una sonrisa mientras debaja el desayuno en la mesita de luz al lado de Renata “Despierta, Princesa” dijo con una sonrisa mientras le llenaba la cara de besos, intentando que la chica reaccionara. “Te hice el desayuno, espero que lo disfrutes” dijo tomando una taza de té sentándose a los pies de ella, capturando cada detalle de la castaña con la mirada.
Renata no estaba muy segura de en qué carajo estaba pensando cuando dejó que Chen la besara, aunque sí sabía que una gran parte de ella no se arrepentía porque bueno… era ella. Luego, cuando él la abrazó, simplemente no pudo no ceder y se acercó a él en busca de la cercanía que tanto le hacía falta. Hacía demasiado que no se sentía así de protegida, puntualmente desde la última noche que había pasado con Ashton antes de que él se fuera de tour — antes de que toda su vida se le fuera a la mierda y hubiese terminado siendo un desastre emocional que si bien estaba controlado, seguía estando ahí oculto esperando el momento menos indicado para salir a la luz. Pero nada de eso importaba porque bueno, Ashton no la amaba, y ella tampoco lo amaba a él así que debía preocuparse por asuntos más relevantes, como por ejemplo dormirse junto a este chico tan genial sin roncar o babear y ponerse en ridículo. “Buenas noches, príncipe.” Susurró con una sonrisita y cerró los ojos para luego dormirse plácidamente porque sentía que no tenía nada de qué temer.
Cuando despertó la mañana siguiente, Renata lo hizo con una sonrisa enorme porque si había algo que a toda mina le gustaba era que un flaco hermoso la despertara de la manera en que acababan de despertarla a ella: con besos, un desayuno en bandeja, y una vista preciosa como la que era él sentado a los pies de la cama. “¿Y tú decías que no eras un ángel?” Inquirió enarcando una ceja mientras se sentaba y se quitaba el cabello de la cara, riendo cuando él le recordó que era Yeezus. “Cierto, my bad. Yo… damn, esto se ve fabuloso. ¿Lo hiciste tú? Es un muy lindo gesto. De verdad, yo… eh… estoy hablando mucho, lo siento.” Soltó antes de tomar un vaso de jugo para ocupar su boca en algo más que decir tantas pelotudeces juntas. Tras conversar un rato con él mientras terminaban de desayunar, Renata decidió ir a cambiarse —dejándose la remera que le había dado él la noche anterior porque hacía bastante calorcito para quedarse con camisa manga larga— y estando en el baño empezó a recibir mensaje tras mensaje de sus amigos siendo… bueno, sus amigos, así que salió intentando no reírse muy fuerte de las pelotudeces que estaban diciendo todos porque no quería quedar como una maleducada con Chen, que justo le preguntó si quería tomar el poco de jugo que le quedaba en su vaso, lo que Renata cometió el grandísimo error de aceptar porque en cuanto se llevó el vaso a la boca llegó un mensaje de Skate burlándose de las orejas de Chanyeol y se ahogó por soltar una risa en el momento menos indicado, quedando como una completa estúpida frente a Chen que se rió con ella y luego le preguntó de qué era que se estaban riendo. “Mis amigos están siendo unos estúpidos, eso.” Respondió sentándose junto a él en la cama mientras él le decía que sus amigos ya le caían bien porque la hacían reír y eso era su cosa favorita. ¿Qué tan más lindo podía ser? Onda, calmate que me muero. Ya iba a gritar más tarde, pero de momento sonrió y contestó por última vez antes de tirarse hacia atrás aún riendo más que nunca cuando Amethyst le mandó otro mensaje para contarle sobre el subtweet de Luke a Luna. “Parece que otro australiano necesita una lección.” Susurró mirando a Chen por un segundo antes de twittear algo rápido.
Ahora, Renata sabía que Luke iba a contestarle porque bueno, era Luke y era un pendejo mogólico, pero sinceramente no se esperaba que él le respondiera con lo que lo había hecho. Primero que nada, porque no se suponía que él supiera eso. Segundo, porque era un golpe demasiado bajo, hasta para él. Y tercero y último, porque ese asunto más o menos todavía le dolía como la puta madre. Tal vez por eso en menos de un segundo se le llenaron los ojos de lágrimas y tiró su celular en la cama antes de ponerse de pie sin mirar a Chen a la cara porque se sentía tan avergonzada que le era imposible actuar bien. “Lo lamento, necesito un segundo. Yo no… Estoy bien, lo juro. Sólo un segundo.“ Murmuró y se encerró en el baño antes de que él pudiera hacer algo para detenerla. Sin embargo, Nate no lloró. Sólo se apoyó contra la puerta y suspiró mientras observaba su reflejo en el enorme espejo del lujoso baño, preguntándose a sí misma cómo era que había terminado ahí y por qué se sentía tan mal. Ashton seguramente estaría por ahí pasándola bien con alguna putita, finalmente libre de ser él mismo una vez más, ¿por qué ella no podía hacer lo mismo? Sí, sí podía — la diferencia estaba en que no quería. Y juraba que no sabía de dónde estaban saliendo todos estos pensamientos, pero Chen no le parecía el tipo de chabón al que ella le haría algo que sí le había hecho a Ashton. “La puta que me parió.” Susurró golpeando suavemente su cabeza contra la puerta y se dijo a sí misma que no podía dejar al pobre chico solo, no sólo porque iba a quedar como el orto sino porque quería estar en su compañía.
Y tal como creyó, ni bien abrió la puerta ahí estaba él mirándola preocupado y ofreciéndole un abrazo que ella obviamente aceptó. “Lo siento. Supongo que me tomó por sorpresa que uno de mis supuestos amigos cercanos me volviese a apuñalar por la espalda de esta manera.” Musitó mientras él le daba un beso en la sien y se separaba por unos segundos para preguntarle si quería que él se encargara. Ay, fuera de joda, ¿no se cansaba de ser tan perfecto? “No hace falta, pero gra… ¿por qué estás sonriendo así?” Preguntó entrecerrando los ojos, intentando no sonreír también y fallando miserablemente, todo mientras él decía que ya era demasiado tarde y le pasaba su teléfono y le decía que entrara al perfil de esta persona en Twitter, así que Nate escribió ‘Luke5SOS’ en el buscador y… “No hay nada.” Dijo frunciendo el entrecejo por unos segundos, antes de darse cuenta. “No.” Soltó quedándose boquiabierta. ¿En serio? ¿De verdad había hecho que le suspendieran la cuenta a Luke fucking Hemmings en menos de cinco minutos? “No, chau, vos sos Yeezus.” Rió y le pasó los brazos por alrededor del cuello para poder abrazarlo. “Eso es lo más lindo que alguien alguna vez hizo por mí, en serio.” Fingió secarse una lágrima de mentirita y se separó un poco para poder mirarlo a los ojos. Lo próximo que supo fue que ya había cedido ante sus impulsos —Zorrie McZorrie strikes back, at last— y se inclinó hacia adelante para besarlo. En las sabias palabras de Gilinsky: ya re foe.
Podría decirse que en el ranking de cosas que a Jongdae le encantaban, todas y cada una habían sido desplazadas de lugar por su nueva cosa favorita en el mundo: Renata Grimaldi sonriendo. Cual fuese la causa no importaba, lo importante es que esa chica sonriera, bonus points si el era el que la hacía reír; por eso cuando ciertas mierditas australianas decidieron joder con su cosa favorita en el mundo y cambiar la hermosa sonrisa de Renata por un ceño fruncido y lágrimas, Chen se molestó. Y si, podían acusarlo de invadir la privacidad de Renata pero quería saber que era lo que ocurría con su jagi, y cuando leyó esas palabras, no entendió demasiado, quizás su inglés no era tan bueno o estaban usando un slang que no comprendía... o estaban hablando de obviamente algo que el no tenía conocimiento, pero eso no interesaba, porque en el mismísimo momento que el bajó el celular de Renata tomó el suyo y le escribió a Suho diciéndole si podía hacer algo para bajar la cuenta de Twitter de Luke, gracias a todos los astros Kim Jun Money todavía no había entado a jugar sus benditos partidos de golf matutinos. Vio su mensaje en Kakao Talk, no le respondió y luego le escribió un simple “Listo” con una carita feliz al lado “Dios te lo pague, Kim Jun Myeon” sonrió, para luego escuchar la puerta del baño abrirse, Renata salió de ella y obviamente el no esperó ni un segundo para abrazarla. “Nate ¿Quieres que yo me encargue de este asunto?” le preguntó, obviamente ella contestó que no hacía hacía falta, pero aparentemente la sonrisa que el tenía en la cara lo delató “Demasiado tarde... velo por ti misma” dijo con una sonrisa.
Ahora, que Renata lo estuviera abrazando, era un plus para su esfuerzo ¿Y que lo estuviera besando? Aún más. Chen quería ser un caballero y esperar que Renata tomara la iniciativa para “ser íntimos” pero bueno, los chicos serían chicos, decía un lema de por ahí. Chen puso una de sus manos en el rostro de Renata con una sonrisa y le devolvió el beso de manera suave, para luego comenzar a llevarla lentamente hacia la cama, dandole el espacio y el tiempo si ella decidía arrepentirse. Jongdae se lamió los labios recorriéndola con la mirada “¿Desayunamos?” dijo enarcándo una ceja claramente no refiriéndose al desayuno que el había preparado si no a otra cosa. Renata lo tomó de la remera, y comenzó a besarlo con más intensidad, para luego cambiar sus manos de lugar y comenzar a juguetear con su miembro y bueno, obviamente Jongdae no pudo aguantarlo más. “I ssibal” murmuró en coreano “Desvistete” dijo mientras se mordía el labio pero con un tono firme para saber que el no se andaba con rodeos. Así que mientras ella lo hacía, sin dejar de observarla ni un segundo, el hizo lo mismo para luego tomarla entre los muslos y ordenarle que saltara encima de el. Chen la sostuvo con sus brazos para luego llevarla contra la pared y comenzar a besarle el cuello y luego, la verdadera diversión. Comenzó lento y suave, y luego cada vez que Renata gemía el aumentaba más su velocidad hasta que terminó sintiendo las uñas de Renata contra su piel. “¿Te gusta?” le preguntó llevando sus labios al cuello de la castaña nuevamente y sonriendo con satisfacción cuando ella le contestó positivamente. Un tiempo largo más tarde, cuando ambos sucumbieron ante el placer del orgasmo, se recostaron en la cama intentando volver a respirar con normalidad. Chen le tomó la mano a Renata y se la besó con una sonrisa. “Te ves tan hermosa” sonrió. “En fin... me voy a bañar ¿Me acompañas?” preguntó y Renata asintió siguiéndolo al baño, donde obviamente luego de esperar unos minutos debajo del agua caliente, no pudieron aguantar más y volvieron a la actividad anterior.
Cuando al fin lograron bajar ya más que la hora del desayuno era la hora del almuerzo, cuando llegaron a la cocina vieron a Luna y Chanyeol en una escena muy tierna, mientras ella cocinaba el la miraba desde la mesa con la cara más de enamorado posible, aunque cuando hicieron ruido el salió del trance en el que estaba y les preguntó si les parecía bien levantarse a estas horas que esto era una casa de familia. “Park Chan-yeol, cálmate de una buena vez” suspiró mientras le golpeaba la cabeza con el diario. Chanyeol rodó los ojos y le anunció que los otros miembros de EXO vendrían en cualquier momento porque los iban a invitar a comer comida argentina cocinada por ‘lil Luna’ “Awww, están jugando a la casita” bromeó ahora siendo el el golpeado por un diario. Definitivamente, la vida de Chen parecía solo mejorar.
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Jongdae: Just to let you know.
Jongdae: That was fucking low.
Jongdae: And also, enjoy having your Twitter account being take down!
Jongdae: Much love, EXO.
Aunque había tenido el pequeño inconveniente de no saber qué carajo ponerse para la cita doble antes de decidirse por algo no muy elaborado pero tampoco demasiado sencillo, Renata estaba de buen humor esa noche porque sabía que la iba a pasar bien de todas maneras, y cuando llegó y lo primero que hizo Chen fue abrazarla supo que así sería. Tenía momentos donde no podía dejar de pensar en que Ashton también había sido amable con ella desde el primer momento cuando se conocieron — y luego recordaba que lo único que quería su ex era cogérsela, mucho antes de ‘enamorarse’ de ella y se le pasaba. Además, no era muy difícil olvidarse de un mogólico cuando se tenía a un príncipe tratándola de la manera en que Chen la trataba a ella, para ser honesta. “Antes de que empiece la película sólo quiero advertirte que vi la versión americana hace un tiempo y terminé llorando en el hombro de mi mejor amigo por aproximadamente veinte minutos, así que si vuelve a suceder, no me hago responsable.” Bromeó recordando esa vez que había apostado con Skate y Sammy que no podrían ver The Ring sin llorar como putitas mariconas, lo cual le había ganado cien dólares de cada uno porque se habían cagado en las patas mientras ella lloraba, sí — de la risa. Nadie nunca quería ver películas de terror con ella porque siempre terminaba riéndose por lo malas y predecibles que las encontraba, así que bueno… estaba eso. Sin embargo, lo que no se esperaba era que esta mierda japonesa fuera bastante turbia y llegó un momento en que parte de ella empezó a sentir miedito al punto de que tal vez, sólo tal vez, quería que la sostuvieran para hacerla sentir protegida de nuevo. Ésa era una de las cosas que más extrañaba de tener un novio, para ser sincera.
Justo cuando estaba por hacerse la pelotuda e inclinarse hacia Chen, a LuHan se le ocurrió aparecer a hacer un numerito dramático que los puso a gritar a todos y le ganó un golpe en la cabeza con una latita de gaseosa vacía que ella le revoleó en su susto, que hizo que ahí sí se acurrucara contra Chen por unos segundos hasta que Chanyeol lo descubrió y entró a pegarle con un almohadón. “NO VES QUE SOS UN ENANO SORETE, LUHAN, LA PUTA MADRE. ¡VOS NO TENÉS CÓDIGOS DE UN CARAJO, FLACO!” Gritó furiosa antes de empezar a reírse con él y Luna, porque en realidad era gracioso verlo ahí tirado intentando dejar de reír con toda la peluca en la cara. Un rato más tarde, después de que se deshicieran de él y Chanyeol le dijera que no se le ocurriera volver —a lo que él respondió con algo en su idioma de asiáticos antes de irse—, volvieron a ver la película y esta vez Renata sí se apoyó contra Chen pero intentando no ser muy invasiva de su espacio personal porque a nadie le gustaba eso. “La próxima vez no hay que decirle en dónde estamos.” Sugirió levantando la mirada y quedando más cerca de él de lo que pretendía, por lo que volvió su vista a la pantalla y se obligó a ignorar el hecho de que seguro se había puesto roja como tomate, aparte de que ya estaba implicando que quería que hubiese una próxima vez. Hashtag cositas de Renata.
Hacía dos días que hablaba con él, no podía gustarle tanto, y no entendía por qué cuando él sugirió que se quedaran a dormir su cerebro automáticamente eliminó todo filtro y, con una sonrisa, dijo lo más estúpido que podría haber dicho. “Bueno, ustedes me hicieron mirar esa película horrenda así que si yo no seré capaz de dormir sola, ustedes tampoco.” Se encogió de hombros y los chicos rieron, especialmente Chanyeol que le dijo que no se preocupara, que Jongdae la iba a proteger con su vida si era necesario. Tras eso, Luna le dijo un par de cosas a las que ella respondió con otro par de cosas que hicieron que su amiga se le riera en la cara porque, obviamente, no le creía un carajo eso de que no tenía intenciones de zorrear. “No sé qué onda, en serio.” Hizo una mueca y le guiñó el ojo cuando ella se fue con Chanyeol, dejándola sola con Chen. Y sorprendentemente, no se sentía incómoda ni en lo más mínimo. “Espero que estés listo para pasar horas despierto, porque literalmente no voy a dormir después de haber visto a LuHan con esa peluca horrorosa.” Bromeó entrando en la hermosísima habitación de huéspedes, que tenía una cama doble gigante. Ah, era como si hasta la vida misma estuviera incitándola a trolear. Luna seguro ya estaba siendo Luna de vuelta, y ella estaba ahí sentada como una boluda porque le daba vergüenza el que tenía puesta una pollera, y no tenía tantas ganas de andar mostrando la ropa interior y quedando como una puta fácil si se acostaba en su conjunto de Victoria’s Secret. Ugh, era tan difícil no ser una zorra.
La noche había sido... extraña, si. Pero después de todo, divertida, sobre todo por la presencia de Renata que hacía incluso un ataque del maldito enano stalker de LuHan divertido. Al fin, cuando la película terminó y ambas “parejas” —si, Chen estaba completamente a bordo del barco en el que el ya podía proyectar a los cuatro como parejas— se despidierone y Chen llevó a Renata a la enorme habitación de huéspedes principal que tenía Chanyeol en su casa y pudo notar como Renata se encontraba un poco incómoda con la situación “Ey” llamó su atención con una sonrisa “Tengo una remera para ti, así te cambias y eso” dijo con una sonrisa para luego tomarle la mano y acariciarla. Jongdae se sentía en la mismísima nube nueve, así que en cuanto Renata le dio el visto bueno, fue hacia uno de los cajones y buscó entre todas las remeras que habían dejado los demás chicos de la banda en la habitación (la casa tenía otras cuatro habitaciones de huéspedes más, pero esta era la favorita de todos) y encontró la remera finalmente para luego entregársela. “Hashtag shameless self-promotion” bromeó mientras veía a Renata entrar al baño, probablemente para hacer sus cosas de mujer, el por lo pronto comenzó a desvestirse, quedándose solo en boxers y en remera. Cuando Renata volvió el se metió en la cama y el hizo lo mismo acortando la distancia entre ellos. “Eres preciosa Renata” dijo con una sonrisa mientras le acomodaba un mechón de cabello detrás de la oreja “¿Me permitirías hacer algo que tengo ganas de hacer desde que te vi?” preguntó y Renata asintió. Chen se acercó, y la besó dulcemente en sus labios de manera romántica, poniendo una de sus manos en su mejilla para acariciarla con el pulgar. Y luego de unos segundos se apartó para darle un beso en la frente. “Que descanses, princesa” dijo con una sonrisa aplaudiendo para de esa manera apagar la luz, para luego acercarse a Renata y abrazarla. Ella se merecía alguien que la protegiera todo el tiempo y el iba a darle eso.
A la mañana siguiente, Jongdae despertó con la hermosa Renata Grimaldi aún al lado de el, con sus cuerpos entrelazados con sus brazos y supo que la vida seguía siendo buena. “Buenos días, jagi” dijo en voz baja sabiendo que Renata aún estaba durmiendo, por lo que luego de cambiarse y hacer su ritual matutino, tuvo la iniciativa de ir a la cocina y comenzar a preparar el desayuno para los dos, donde se encontró a Chanyeol cantando una canción de John Legend mientras cocinaba. “Park Chan Yeol” llamó su atención sobresaltandolo un poco “¿A que se debe tanta felicidad?” bromeó mientras tomaba una bandeja debajo de la mesada y comenzaba a preparar tazas y platitos. Chanyeol, simplemente le respondió con una sonrisa: Luna Francesini. Tras unos minutos, Chanyeol se retiró con su bandeja de desayuno y Jongdae, luego de treinta minutos hizo lo mismo con su bandeja llena de té, café, jugo y hotcakes... el no era demasiado experimentado cocinando desayunos, pero siempre trataría de hacer lo mejor por ella. No perdía nada con hacerlo, después de todo. “¡Buenos días!” dijo con una sonrisa mientras debaja el desayuno en la mesita de luz al lado de Renata “Despierta, Princesa” dijo con una sonrisa mientras le llenaba la cara de besos, intentando que la chica reaccionara. “Te hice el desayuno, espero que lo disfrutes” dijo tomando una taza de té sentándose a los pies de ella, capturando cada detalle de la castaña con la mirada.
Chen no podía precisar cuando había sido el momento en que se había quedado perdido en la hermosura de Renata Grimaldi, pero lo que si sabia era que por primera vez en años, tenía una verdadera oportunidad con la argentina. “Soltá mis yeezys en este mismo instante OH Sehun porque juro por todo lo bueno en el mundo que te golpearé” se quejó mientras Sehun le devolvía las zapatillas que le había regalado Nate ese mismo día. Además de bonita, graciosa y muy inteligente la chica era muy buena persona y eso se notaba a leguas… Por eso no podía entender como el asqueroso de su ex podía haber sido tan mala persona de engañarla. Chen no lograba entender a algunas personas y definitivamente ese chico entraba en esa lista, además de que ya estaba en la lista de personas que se merecían una buena paliza… Pero eso era otra cosa. El día de hoy tenían una entrevista para una revista, la cual Suho tan amablemente había organizado para que ellos pudieran ver a Luna y Nate “¿Nervioso, amigo?“ le preguntó a Chanyeol el cual no paraba de mirar a su celular desde que se había puesto a hablar con Luna. Chanyeol río dejando el celular de lado de una buena vez, debido a que Suho ya le había llamado la atención varias veces, entro a tener cara de trauma, mientras decía que no, para nada. “Me alegro porque yo me estoy muriendo” Rio mientras jugueteaba con sus dedos. Luego de una entrevista un tanto larga era hora al fin de conocer a las chicas de una buena vez y por cada segundo que pasaba los nervios más invadían a Chen. Tenía un poco de miedo de no gustarle a Renata o quizás generarle una mala primera impresión… Pero seguro eran sus nervios jugandole una mala pasada, después de todo le habían gustado las rosas y ellos macaroons… Eso era una buena señal. Minseok los llamó al ascensor porque lo habían llamado desde el piso de las chicas… Y cuando las puertas se abrieron allí estaban las cuatro, pero más importante, ahí estaba Renata Grimaldi, la chica que le quitaba el sueño… Por ponerlo en otras palabras su ‘WCW’ desde siempre. “¡Hallie! “ extendió sus brazos para abrazarla… No sólo era más bonita en persona sino que el aroma que desprendía de ella era el mismísimo cielo “podría quedarme así todo el día, pero debo saludar a las otras señoritas ” dijo con una sonrisa para luego saludar a Amethyst, Alain y por último a Luna la cual estaba muy ocupada con Chanyeol. “y bien Princesa ¿Cuales son tus planes para después de aquí? “ preguntó “Podríamos ir a ver una película o algo así si es que tu quieres o no tienes planes… Lo siento, estoy sonando desesperado ” Rio un tanto incómodo no sabiendo para donde llevar la conversación… Aunque ha decir verdad eso se debía a que la belleza de Renata lo distraía “Perdón ¿que me dijiste, princesa? Me quede perdido en tu sonrisa y no hashtag not sorry “
Chanyeol no era un tipo que se emocionara por cualquier cosa porque sí, pero a decir verdad ni siquiera podía decirse a sí mismo que debía calmarse un poco, porque todavía no podía creer que iba a conocer a Luna Francesini y estaba tan nervioso que la noche anterior no había conseguido dormir bien. Ella le encantaba por mil y una razones distintas, y todos los mensajes de texto que se habían enviado el uno al otro habían sido una fuerte reafirmación, tanto que ahora que estaba a punto de tenerla frente a él quería saltar de la emoción. Sehun seguía hablando de muñequitos de arcilla con Kai y él estaba parado junto a Jongdae, que no tenía vergüenza en admitir que él también estaba nervioso. “Era broma, amigo. Estoy a punto de orinarme encima.” Murmuró riéndose y dejando su teléfono encima de una mesita por orden de Suho antes de irse a hacer la entrevista, nunca dejando de mirar discretamente su celular en caso de que fuera a recibir un mensaje, ya fuera de Luna o de LuHan avisándoles que estaban subiendo. Aún así, LuHan le avisó a Minseok y cuando quiso darse cuenta, las chicas estaban ahí.
Todos esos ‘Chan mantén la calma’ y ‘Chan por favor no seas avasallante’ se fueron a la mierda en cuanto la vio y, bastante impulsado por la alegría, dio un par de pasos agigantados hacia adelante sin importar que los demás también se estaban acercando para saludar. “¡LIL LUNA!” Exclamó mientras abría sus brazos en dirección a ella y la sostenía, todavía riéndose porque ella había gritado ‘tiny giant’ al mismo tiempo que él. “Wow, te ves más adorable en persona. Mira, eres tan pequeña. So smol.” Dijo haciendo una vocecita rara y volviendo a abrazarla mientras ella decía algo sobre que tenía el tamaño justo para él antes de empezar a trabarse cuando hablaba. “Está bien, puedes usarme como transporte si quieres.” Soltó y se dio un facepalm mental ni bien pronunció la última palabra porque eso había sido muy estúpido por su parte, razón por la cual se ruborizó —asumía que lo había hecho porque le ardían hasta las orejas— y se rascó la nuca algo incómodo cuando tuvo que soltarla para que ella pudiera saludar a los demás. Agradecía tener a sus amigos ahí, especialmente a Chen que aún estando deslumbrado por Renata también tenía tiempo para darle una palmadita en la espalda a él y decirle que todo estaba bien — a diferencia de LuHan que dijo ‘que ya estaba el fuego para los chorizos’ e hizo reír a Luna y Renata. “Dios, es tan preciosa.” Le susurró a Baekhyun en coreano pero antes de que él pudiera contestarle, una chica morocha se acercó y dijo, también en coreano, ‘sí que lo es, y está soltera’ antes de presentarse como Amethyst Abramóvich. “Eh… yo… uh… encantado. Por favor no…” Balbuceó haciéndola reír mientras le decía que su secreto estaba a salvo con ella, y lo próximo que supo fue que Renata le estaba pidiendo que se parara junto a Luna porque quería sacarles una foto. “¿Sería mucha molestia si te pido una copia de la foto luego?” Preguntó sonriendo y ella dijo que se mantuvieran en sus lugares para una segunda foto, para la que Chanyeol hizo una mueca graciosa. “Gracias, eres la mejor. Y tú eres tan chiquita, mira. Little lil Luna.” Sonrió mostrando la polaroid que acababa de darle Renata. Definitivamente no se sentía como que había tomado una decisión estúpida en tener un crush en esta increíble muchacha frente a él. Por el contrario, se sentía muy afortunado.
Luna no era de la clase de personas que se quedaba sin palabras y mucho menos de las que titubeaban al hablar pero ha decir verdad, la presencia de Chanyeol la hacia sentir bien, por ende su cerebro reaccionaba de una manera extraña a ello. Luna sonrió al ver la Polaroid sobre todo al ver la diferencia de altura que había entre ellos, pero desde luego como Luhan no podía pasar cinco segundos sin ser el centro de atención se puso en puntitas de pie para llegar hasta el hombro de Chanyeol y mirar por sobre el… Para luego sugerir que ellos y ‘Ren’ (Si, así los había bautizado a Renata y Chen) deberían tener una cita doble y mirar películas de terror en la casa de Chanyeol porque debían ver el sistema de sonido que tenía su televisión “Mmm digo, si Chanyeol y Chen están de acuerdo no veo por qué no” dijo Luna con una sonrisa mirando directamente a los ojos de Chanyeol de una manera dulce “¿Que dices Tiny Giant?” Chen dijo por su parte que creía que entre más mejor y que la verdad el sistema de sonido de la casa de Chanyeol era buenísimo, a parte de ofrecerse a pasarlas a buscar y llevar comida. Chen, el cual tenía los ojos abiertos en par en par probablemente por el descaro de Luhan, cambio su expresión por completo cuando la miro a ella y le sonrió diciendo que coincidía con Chen, que entre más mejor y que antes de que Luhan siquiera lo preguntaba, el no estaba invitado a lo que las chicas se rieron.
Así que ahí estaban, en el pasillo de las oficinas esas, hablando… hasta que Luna comenzó a recibir mensaje tras mensaje, y aunque estaba muy entretenida escuchando la anécdota de Yixing, tuvo que mirar la pantalla de su celular… Michael. Y por lo general, no hubiera abierto los mensajes, pero después de todo, el seguía siendo el amor de su vida y aún lo seguía amando y por respeto a todo lo que habían pasado juntos, Luna abrió sus mensajes y los leyó. Luna quedó en shock, tirando su celular al piso en el proceso, Chen, como todo el caballero que había demostrado ser en este corto tiempo de conocerlo, levantó su celular y aunque intentó fingir que no leyó el contenido de los mensajes o de quién era, Luna sabía que lo había hecho. “Con permiso, voy al baño” dijo tras tomar el celular de las manos de Chen y comenzar a caminar rápidamente hacia donde creía que estaban los baños, y cuando los encontró se encerró en uno subió sus pies para que nadie pudiera verlos desde abajo y comenzó a llorar porque ¿Cómo demonios se atrevía? ¿Cómo demonios se atrevía a hablarle de amor cuando el había cometido la peor traición? Ella había dejado muchas cosas por Michael, y había pasado por muchas cosas en su relación para que el se lo pagara así. El era…es… el amor de su vida y le dolía porque ¿Si el supuesto amor de su vida le hacía eso, por qué alguien más la iba a querer de verdad en algún punto? Si la persona “que más la amaba” no la amaba tanto como para mantenerse en sus pantalones… otro definitivamente no lo iba a hacer. En ese momento, escuchó pasos y alguien entrando, dos personas probablemente y cuando los escuchó “¿Que pasa?” preguntó limpiándose las lágrimas con su muñeca. Renata primero pidió una explicación completa de lo que estaba ocurriendo “Me temo no poder contarlo sin largarme a llorar” respondió y Chen amablemente le pidió que le pasara el teléfono por debajo del baño si aún no quería salir. “Está bien” respondió y le entregó el celular. Luego de unos minutos, los cuales ella usó para calmarse y Renata y Chen utilizaron para hacer algo muy gracioso porque se estaban riendo cada vez que tecleaban algo, luego le devolvieron el teléfono y cuando Luna leyó soltó una carcajada. “¡CHICOS!” trió en voz alta para luego destrabar el baño finalmente y salir para ser abrazada por Renata y Chen “Gracias” dijo con una sonrisa mientras Renata murmuraba algo acerca de su maquillaje y sacaba su equipo de emergencia de su cartera y comenzaba a retocarle la cara ‘Porque parecía que la habían ajustado en callejera’. Al salir del baño, se encontró con Chanyeol, el cual estaba esperando contra la pared y con una sonrisa cálida le preguntó si todo estaba bien. “Todo está bien” sonrió “Entonces ¿A las ocho en tu casa?” preguntó enarcando una ceja, intentando que Chanyeol no se preocupara por su pequeño breakdown de hace un momento.
Renata no esperaba nada en especial de su encuentro con Chen en persona aparte de fangirlear un toque porque estaba muy deslumbrada con él como artista, pero cuando él la abrazó y hasta podía decirse que le empezó a coquetear de esa manera tan directa no pudo evitar sentirse halagada y con ganas de empezar a gritar incoherencias — más de lo que lo había hecho cuando tuvo a Ashton frente a ella por primera vez. Claro que todo el buen humor proporcionado por este chico tan dulce que constantemente la llamaba princesa y le decía cosas lindas, junto con el hecho de que lo de su cita iba a suceder, todo eso se vio arruinado cuando Luna se puso mal por los mensajes que le había mandado el hijo de mil puta de Michael y se fue, con ella siguiéndola junto a Chen y Chanyeol. No quería ser tan hija de puta porque muy pero muy en el fondo todavía lo apreciaba —es decir, uno no podía dejar de querer a una persona que solía creer era uno de sus mejores amigos en todo el mundo de un día para el otro, así como tampoco dejar de amar a alguien en el caso de Ashton aunque él fuera un hijo de puta que merecía ser aplastado como a una cucaracha—, pero Renata Grimaldi literalmente estaba más que dispuesta a poner a su mejor amiga por encima de todas las cosas, y en este momento eso quería decir que era hora de tomar el asunto en sus manos — compartiendo la experiencia con Chen, que había escrito unos mensajes asombrosos. “Oye, me gusta como piensas.” Le dijo mientras le tecleaba a Michael que se fuera al carajo él solo y que dejara a Luna en paz, antes de devolverle el teléfono a su amiga.
Después de que Luna se recompusiera —a.k.a. después de que dejara de llorar y que ella le arreglara el desastre que se le había hecho el maquillaje— salieron al pasillo y Renata enarcó una ceja cuando vio que Chanyeol estaba esperándola ahí, luciendo todo preocupado pero aún así sonriente para Luna. No era que desconfiara del pobre pibe, que capaz era re bueno, pero tampoco quería confiarse como lo había hecho con Michael porque ya sabía cómo podía terminar eso y nadie tenía tiempo para otro drama de mierda como en el que las habían metido estos hijos de puta, sin ofender a sus madres que eran mujeres excelentes. Anne hasta la había llamado llorando para decirle que no podía creer lo que había hecho su hijo, mientras Renata lloraba porque —dispuesta a quedarse con él o no— no era tan cínica como para decir que no se le había roto el corazón en pedazos al saber que él le había hecho creer todas esas pelotudeces que en realidad no eran más que mentiras. Sí, ella tampoco lo amaba tanto como había creído en su momento, y quizás en vez de ‘a su corazón’ tendría que haber escuchado a su madre cuando ella le dijo que Ashton no era para ella, antes de que las cosas escalaran tan rápido y terminaran en él engañándola con quién sabía cuántas putas mientras ella estaba en Inglaterra sola y aterrada porque creía estar embarazada, cosa que le confesó tan sólo unos días después ya estando en The Hamptons. Nunca había hecho un test por miedo a los resultados, y porque si iba a hacerlo quería hacerlo estando con él — que se puso como loco cuando se enteró y fue ahí cuando le dijo que la había cagado. Claro que no estaba embarazada, gracias al cielo, pero aún así estaba furiosa por haber visto como el ‘hombre’ que amaba se transformaba en un cretino cobarde en un abrir y cerrar de ojos. No iba a perdonarle un montón de cosas, nunca en la vida, y esa era una de las principales.
La voz de uno de los chicos —Suho, si no se equivocaba— llamándola por su nombre y pasándole la mano frente a la cara la trajo de vuelta a tiempo real, y Renata frunció el ceño por un segundo porque pensar en Ashton le estaba haciendo mal. No porque estuviese poniéndose depresiva de vuelta, sino porque se estaba enojando otra vez y no quería que le diera un ataque frente a todos estos chicos. “Estoy bien, sólo recordé que olvidé llamar a mi hermana.” Respondió encogiéndose de hombros y mirando alrededor para ver si encontraba a sus amigas, que para variar, ¡sorpresa sorpresa! estaban zorreando. Alain estaba con Kai casi literalmente encima suyo por lo cerca que estaban el uno del otro, Amethyst estaba conversando con Baekhyun y era obvio que le estaba tirando los perros, Luna seguía con Chanyeol y ella… ella le estaba sosteniendo la mano a Chen. ¿En qué momento había pasado eso? O, algo un toque más importante: ¿por qué le gustaba tanto? No que estuviesen tomados de las manos, aunque eso también era bonito, sino él. ¿Qué mierda estaba haciendo? ¿Acaso no había bastado con auto arruinarse la existencia con Ashton? ¿Por qué poronga no le importaba? “Uh, entonces… cita doble esta noche, ¿verdad?” Le sonrió como si nada y asintió luego de que él lo hiciera junto con una adorable sonrisa. Tenía tantas ganas de gritar ‘QUÉ LINDO QUE SOS, LA PUTA MADRE’ y darse la cabeza contra cualquier superficie dura que no era sensato, pero aún así estaba haciendo lo mejor que podía para contenerse y ser toda una damita correcta y ubicada. “¿Qué dices? Lo siento, me distraje pensando en lo increíblemente cool que eres.” Admitió mientras miraba por primera vez sus manos entrelazadas. Si le pagaran por pelotuda, definitivamente hubiese sido todavía más rica de lo que ya lo era. “Las fotos y videos no te hacen justicia, para ser sincera.” Continuó, ahora observando su preciosa cara. Sí, era divino por dentro y fuera, y Renata parecía haberse olvidado del concepto de lo que era calmarse. Para su moderada vergüenza, los demás miembros de EXO lo habían notado y ahora estaban dándose codazos ‘discretos’ los unos a los otros y murmurando cosas en coreano.
Segundos antes de que ella pudiera seguir avergonzándose a sí misma LuHan intervino y le dijo ‘continúas más tarde, loca. Ahora debes marcharte porque querrás ponerte bonita para tu cita y por más preciosa que seas, Lulu no va a dejar que llegues hecha un desastre a tu primera cita con uno de los solteros más deseados de todo Asia’ para luego llevársela tomada del brazo a buscar a Luna, a quien le hizo y dijo básicamente lo mismo. “Alto ahí, loco.” Dijo enarcando una ceja asombrada por la energía constante de este tipito, que dijo que no y que no se preocuparan porque le agradecerían más tarde. “Honestamente no sé qué haríamos sin ti, Lulu.” Rió por unos segundos, porque luego soltó una carcajada cuando él rodó los ojos haciéndose el divo y respondió que ‘probablemente admirar a sus amigos desde lejos, tal como la plebe’. “Está re mal de la cabeza, lo amo.” Le dijo a Luna entre risas, teniendo que saludar a Chen con la mano mientras LuHan la arrastraba con él. Obviamente, porque ¿por qué no? también le guiñó el ojo y salió toda colorada como una boludita. Ah, justo cuando pensaba que se iba a quedar al margen de todos los quilombos por un tiempito… boom, ahí iba de vuelta. “La re putísima madre, qué hermoso que es.” Suspiró tirando su cabeza hacia atrás por la repentina frustración de no saber qué hacer.
Todo lo que podía decir acerca del día de hoy era lo siguiente: Renata Grimaldi era un ángel y a parte de eso, se notaba que amaba a Luna como si fuera su hermana —tomando en cuenta como reaccionó ante los mensajes de el ex-novio de Luna— por lo cual Jongdae decidió que no solo la chica era hermosa, sino que era todo lo que quería para el, y si ella se lo permitía quería tenerla a su lado por mucho tiempo. “A ti las fotos y los videos no te hacen justicia, creo que aún no se ha inventado el equipo fotográfico que pueda hacerlo. Tienes tantos factores que no se logran captar y que son maravillosos en si” le dijo con una sonrisa aún sosteniendo su delicada mano en la suya. Tenía ganas de hacer la gran ‘Unfair’ y gritar Eommaya mientras llevaba las manos a su rostro porque Renata siendo Renata era demasiado para el. Pero antes de que el pudiera continuar halagando a la hermosa chica que tenía a su lado Luhan apareció, dijo un par de cosas muy ‘Luhanescas’ y se llevó a Renata y a Luna con el “Pe...pero...” dijo para luego suspirar un tanto frustrado, mientras las otras dos chicas se despedían de los chicos porque ‘tenían que hacer algunas cosas y no confiaban en Luhan con las chicas, por razones’ “Adiós, un placer conocerlas” sonrió. Y cuando las chicas estuvieron en distancia moderada todo el grupo comenzó a hablar al mismo tiempo en coreano haciendo que Suho dijera que ‘basta’ y que ‘se comportaran’ como lo que eran “¿Como chicos que acaban de tener en frente a las chicas más hermosas de toda la existencia?” dijo enarcando una ceja chocando los cinco con Chanyeol. Suho suspiró y dijo que al menos se comportaran en público “Bueno Dollar sign uho, pero luego en cuanto esté a solas gritaré como una niñita” Suho rodó los ojos para luego reír un poco y decirle que fuera su invitado a hacerlo en la privacidad de su habitación.
El día continuó sin nada mucho más interesante, pero cuando quiso acordar, ya era casi la hora de la cita, gracias a todo lo bueno en el mundo, el ya había logrado bañarse y cambiarse, por lo que luego solo le quedó conducir hasta la casa de Chanyeol luego de comprar la comida y las bebidas para la velada, no sin antes cerciorarse en mandarles un auto a Luna y Renata al hotel de ellas para que las llevara has ta la casa de Chan. “¿Cómo estás amigo?” preguntó saludándolo para luego pasar a la cocina y dejar los dosirak con comida en la mesada y las bebidas en la heladera. “¿Listo para intentar fingir tener confianza y que no nos estamos muriendo de nervios?” preguntó al mismo tiempo que escuchaban el timbre sonar “Y aquí vamos” dijo con una sonrisa, para luego dejar que Chanyeol abriera la puerta. Las dos chicas aparecieron y aunque Luna se veía bien, obviamente sus ojos fueron hacia Renata y como ella lograba verse encantadora siempre. Jongdae le dio un abrazo y sonrió. “Bien, para comer y mirar la película decidí comprar dosiraks... son como cajitas con comida coreana listas para comer en cualquier lado, supuse que querrían hacer algo coreano” se encogió de hombros “Oh, también traje las películas que había en casa, supongo que están familiarizadas con The Ring ¿Verdad?” preguntó. Chen era bastante fanático de las películas de terror pero también quería probar esa técnica de ver si podía lograr que Renata se abrazara a el debido a la película. Una técnica un tanto patética si ibamos al caso, pero no perdía nada con probar ¿Verdad? “Bueno, traje Ringu, que es la versión japonesa” en ese momento, Luna que no había dejado de mirar hacia Chanyeol lo miró a el y le dijo que estaba loco, que siempre las películas japonesas eran más terroríficas que su contraparte americana “Luna, te he visto jugar el juego de Ju On ¿Y te vas a aterrorizar por una pequeña película? A parte, se que Chanyeol estaría más que encantado de abrazarte para proteger a su Lil Luna” dijo sonriendo satisfecho con el mismo. Luna suspiró y dijo que de acuerdo, por lo que luego de dejar la mochila que había traído, se sentó en el enorme sofá que tenía Chanyeol en su living. “Traeré la comida” dijo con una sonrisa. Para cuando volvió, Chanyeol había traído dos mantas, Jongdae dejó los dosirak en la mesa junto con las gaseosas y puso play a la película. “No, no” le dijo a Renata antes de que pudiera sacar una de las cajitas de la bolsa “La tuya está ahí” le señaló una caja que había buscado especialmente para Renata. Obviamente, Jongdae había hecho su investigación y sabía que si había algo que a Renata Grimaldi le encantaba, era Hello Kitty. “Espero que lo disfrutes” dijo con una sonrisa, mientras se preparaba para el primer jumpscare de la película.
sms » chanyeol
Chanyeol: find out about what? *turns the snapback around so no one sees what it says* huh? *kicks his luna merch under the bed* i have no idea *stands in front of his little shrine for her*
Chanyeol: YES
Chanyeol: Luna is such a goddess, I am so mesmerized
Chanyeol: FINALLY WE GOT OUR CHANCE, PAL
Chanyeol: we mustn't let it go to waste, yOU HEAR ME?!?!?!
Chanyeol: ths s vry srs bsnss
Chen: Chan, this is super cereal.
Chen: TODAY IS THE DAY WE SHOW THEM WE ARE WORTHY OF THEM.
Chen: I'm so nervous tbh. I'm just thinking wtf wtf wtf in my brain.
Chen: sghsgsgsysjsjs
sms » chanyeol
Chen: yep, worst of his kind.
Chen: hahaha me??? *shoves his Renata Grimaldi merchandise in his Gucci backpack* I don't know what are you talking about???? *puts on sweater to cover his I love Renata shirt*
Chen: hahaha lol sorry it's she's too cute and such an amazing girl.
Chanyeol: he deserves the worst
Chanyeol: CHEN
Chanyeol: Worst part is that you're probably not kidding!!
Chanyeol: buuuuuuuuut... *puts on his I LOVE LUNA snapback and t-shirt* SAME *opens up a life size poster of her*
Chanyeol: we're such weirdos lol
Chanyeol: we gotta be weirdos secretly, tho.
Chen: I hope they never find out lol hahaha
Chen: well they deserve to be biased
Chen: Renata is so perfect I can't even
Chen: tbh.
sms » chanyeol
Chanyeol: He's a disgusting person.
Chanyeol: HAHAHAHAHAHAHAH
Chanyeol: Is it just me or someone is super duper biased????
Chanyeol: Don't worry... *whispers* same.
Chen: yep, worst of his kind.
Chen: hahaha me??? *shoves his Renata Grimaldi merchandise in his Gucci backpack* I don't know what are you talking about???? *puts on sweater to cover his I love Renata shirt*
Chen: hahaha lol sorry it's she's too cute and such an amazing girl.
sms » chanyeol
Chanyeol: What a fucking idiot
Chanyeol: Who the hell does he think he is?
Chanyeol: What a goddamn hypocrite.
Chanyeol: I swear I'd beat his ass so hard if he was here.
Chanyeol: You were so sassy thoooo
Chen: I know right??
Chen: the nerve to try to play the victim here.
Chen: when he fucking cheated on her with who knows how many groupies.
Chen: anyway. Hahaha thanks but Nate's answers were waaaaay better
Chen: All t, no shade tho.
Chen: well actually all t all shade.
sms » chanyeol
Chen: So, a little explanation of what happened.
Chen: *screenshots de toda la cosa, porque obvio que sacó screenshots y se los mandó a el mismo para tener todo documentado por ~motivos~*
Chen: So yeah, her ex boyfriend it's an asshole and can't see her happy.
Chen: I'm so mad right now, how fucking dare he.
Luna aún no estaba del todo recuperada de su ruptura, y a veces hasta le costaba levantarse de la cama para enfrentar el día a día pero debía hacerlo aún le costaba asimilar el hecho de que ‘el amor de su vida’ ‘su sunshine’ y otras denominaciones le había hecho eso… pero tenía a Renata, Amethyst y Alain que en estos momentos eran sus pilares más fuertes… y una ayudita extra, que venía de Asia. Luna se despertó en el hotel Ritz Carlton de Seoul, eran las siete de la mañana y tenía un Photoshoot para la revista Nylon en Corea así que debía estar en las oficinas de la revista. Esta vez, habían decidido dormir en habitaciones separadas todas las chicas (debido a cuestiones de fuerza mayor, o sea todas estaban solteras y dispuestas a zorrear lo más posible) por lo que, luego de vestirse de manera casual para poder ir al photoshoot, bajó hacia el restaurant y se sentó en la mesa donde estaban las chicas para poder desayunar. “Estoy hasta aquí” dijo señalando su sien “De los comentarios de las fanáticas de 5SOS en mis fotos de Instagram ¿PUEDEN DEJARME VIVIR?” dijo agarrando una medialuna con la mano para luego llevarla a su boca. Renata rodó los ojos y diciendo que podrían no mencionar a esa banducha de cuarta mientras estuvieran comiendo porque le daban ganas de vomitar, a lo que Alain respondió que ‘same’ para luego mostrarles un video de su hermanita Zelda, una niñita que sus padres habían adoptado y todos estaban encantados con ella.
Luego del abundante desayuno, las chicas tomaron su limo hasta las oficinas del lugar y al llegar vieron una cantidad de adolescentes afuera del edificio, obviamente no por ellas, sino que según lo que tenía entendido una banda de K-POP estaba dando una entrevista en el edificio “Espero que esto termine temprano, tengo planes para el almuerzo” susurró y Renata le contestó que seguramente sus planes incluían tragar berga “Ey” se quejó “Bueno, también” bromeó. Luna se sentó en la silla de maquillaje para que la arreglaran de una vez y luego comenzó a mirar las elecciones de ropa que tendría mientras el resto del squad hacía lo mismo. Sin embargo, todo fue detenido cuando alguien comenzó a preguntar por Renata Grimaldi, y cuando la ubicaron, le entregaron una caja de rosas Roseshire diciendo que eran de parte del señor ‘Kim Jong-Dae’. Renata se puso íntegra de color rojo mientras la miraba anonadada “Lo sé amiga, lo sé… todavía existen hombres de verdad” dijo con una sonrisa para tomar uno de los vestidos del perchero y al fin cambiarse para ponerle fin al photoshoot de una buena vez.
Si tenía que ser sincera, Renata la venía pasando bastante para el orto desde que se había peleado con su novio y sus ‘amigos’ más allá de que después de todo el quilombo que había hecho con sus emociones logró ‘solucionarlo’ cuando se arregló con Ashton para luego empezar a arrepentirse tan sólo dos semanas después. Sí, lo amaba, pero eso no era para ella — nunca lo había sido. Tal vez por eso, sumado a saber que él definitivamente era un sorete mentiroso que le había hecho exactamente lo que todo el mundo le decía que le iba a hacer, Renata había dejado de llorar por Ashton Irwin hacía varias semanas y estaba lista para volver a su vida normal sin dramas ni ataduras a un pendejo forro mogólico que quién sabía a cuántas putas se había cogido mientras le quería hacer creer que la amaba y después le ponía como excusa que ‘estaba borracho y no sabía lo que hacía’ para justificarse. Ojalá se muriera.
En fin, la vida seguía adelante y Renata gracias a dios tenía una vida bastante llenita de muchos compromisos que cumplir y cosas de las que encargarse, como por ejemplo no gritar como putita básica porque un pibe hermoso estaba siendo divino con ella y en menos de veinticuatro horas le había mandado comida, una caja grande de rosas Roseshire, y macaroons de Ladurée sólo para hacerla feliz. Obvio que lo había aceptado todo porque bueno, no se iba a negar, pero Chen parecía un buen chico en serio. Aún así Ashton también parecía un buen chico al principio y por eso, aunque ahora que sabía la verdad de primera mano —shoutout especial a sus cuernos— se odiara por no haber escuchado a Luna antes, ella hasta había defendido lo indefendible por él para terminar siendo engañada como una completa pelotuda, “Che puta, dejá de trolear un toque y pasame mis Yeezys.” Le dijo a su mejor amiga mientras se sacaba uno de los cambios de ropa que le habían hecho poner para el photoshoot y se ponía la ropa con la que había llegado al edificio de esta revista coreana. “ESSSTA LAS PELOTAS. Pasame las zapatillas o hoy a la noche dormís afuera.” Amenazó, y LuHan apareció diciendo ‘alto ahí locas’ mientras las apuntaba con su finger gun y les decía que tenían que ir a otro piso para seguir con la entrevista. Renata rodó los ojos y suspiró, a lo que él le dijo que dejara de hacerse la loca y la tomó del hombro para hacerla adelantarse. Lo poco que sabía de él aparte de que era un ex miembro de EXO era que él era conocido de Alain porque habían sido las estrellas de un cover para la revista Vogue, pero desde que habían llegado a Corea no se lo habían sacado de encima y Nate ya lo amaba porque el loco estaba re tocado, y en este momento de su vida Renata y también Luna necesitaban alguien que pudiera hacerlas reír de y con cualquier boludez.
Sin embargo lo mejor de todo era que ahora no sólo lo tenían a él, sino también a estos pibes piola que eran re lindos con ellas y siempre buscaban hacerlas sentirse bien, y por eso mismo Renata estaba rogando que el ascensor de mierda llegara rápido al piso que tenían que ir porque necesitaba que su señal regresara para poder contestarle a Chen cuanto antes posible. “Dale amego, que no tengo todo el día para vo… ¿QUÉ?” Soltó ni bien las puertas se abrieron y frente a ellas… estaban todos los integrantes de EXO. “La puta madre.” Susurró y salió mientras miraba a todos en busca de uno en particular. Apuesto, con una sonrisa hermosa, y Yeezys talla 7 en sus pies. “¡ANNIE!” Exclamó sonriendo emocionada al finalmente hallarlo hablando con dos de sus compañeros.
Chen no podía precisar cuando había sido el momento en que se había quedado perdido en la hermosura de Renata Grimaldi, pero lo que si sabia era que por primera vez en años, tenía una verdadera oportunidad con la argentina. “Soltá mis yeezys en este mismo instante OH Sehun porque juro por todo lo bueno en el mundo que te golpearé” se quejó mientras Sehun le devolvía las zapatillas que le había regalado Nate ese mismo día. Además de bonita, graciosa y muy inteligente la chica era muy buena persona y eso se notaba a leguas... Por eso no podía entender como el asqueroso de su ex podía haber sido tan mala persona de engañarla. Chen no lograba entender a algunas personas y definitivamente ese chico entraba en esa lista, además de que ya estaba en la lista de personas que se merecían una buena paliza... Pero eso era otra cosa. El día de hoy tenían una entrevista para una revista, la cual Suho tan amablemente había organizado para que ellos pudieran ver a Luna y Nate “¿Nervioso, amigo?" le preguntó a Chanyeol el cual no paraba de mirar a su celular desde que se había puesto a hablar con Luna. Chanyeol río dejando el celular de lado de una buena vez, debido a que Suho ya le había llamado la atención varias veces, entro a tener cara de trauma, mientras decía que no, para nada. “Me alegro porque yo me estoy muriendo" Rio mientras jugueteaba con sus dedos. Luego de una entrevista un tanto larga era hora al fin de conocer a las chicas de una buena vez y por cada segundo que pasaba los nervios más invadían a Chen. Tenía un poco de miedo de no gustarle a Renata o quizás generarle una mala primera impresión... Pero seguro eran sus nervios jugandole una mala pasada, después de todo le habían gustado las rosas y ellos macaroons... Eso era una buena señal. Minseok los llamó al ascensor porque lo habían llamado desde el piso de las chicas... Y cuando las puertas se abrieron allí estaban las cuatro, pero más importante, ahí estaba Renata Grimaldi, la chica que le quitaba el sueño... Por ponerlo en otras palabras su 'WCW' desde siempre. “¡Hallie! " extendió sus brazos para abrazarla... No sólo era más bonita en persona sino que el aroma que desprendía de ella era el mismísimo cielo “podría quedarme así todo el día, pero debo saludar a las otras señoritas " dijo con una sonrisa para luego saludar a Amethyst, Alain y por último a Luna la cual estaba muy ocupada con Chanyeol. “y bien Princesa ¿Cuales son tus planes para después de aquí? " preguntó “Podríamos ir a ver una película o algo así si es que tu quieres o no tienes planes... Lo siento, estoy sonando desesperado " Rio un tanto incómodo no sabiendo para donde llevar la conversación... Aunque ha decir verdad eso se debía a que la belleza de Renata lo distraía “Perdón ¿que me dijiste, princesa? Me quede perdido en tu sonrisa y no hashtag not sorry "