Ayer me acabé, por fin, la Divina Comedia de Dante Alighieri. Os dejo aquí una pequeña reseña.
El libro se compone de tres partes, a través de las cuales Dante recorre respectivamente el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso hasta llegar a Dios. Por el camino se irá encontrando a diferentes personajes históricos o mitológicos que le contarán su vida, sus penas, sus pecados y sus virtudes e irán resolviendo alguna de sus dudas existenciales.
Debo decir que, a pesar de sus casi 500 páginas en verso y con una estructura gramatical y léxica bastante compleja, es un libro fascinante. Para todo aquel que conozca un poco la mitología clásica, la historia italiana del S. XIII y las vidas de santos y monjes medievales, tiene garantizada la diversión, pues éste libro es una magnífica recopilación de cotilleo trascendental de la época: que si Paris o Aquiles eran unos lujuriosos, que si Sinon un verdulero o que si no se qué Papa no fue aceptado ni en el cielo ni en el infierno por dimitir de su cargo.
Así que, no os desmotivéis si al leer el primer canto no os enteráis de nada, que conforme se avanza uno se acostumbra al lenguaje y es capaz de leer casi sin dificultad la mayor parte de los cantos. Ni tampoco flaqueéis si no os suenan mucho de los personajes que aparecen, yo no tenía ni idea de la nobleza florentina de siglo XIII y aún así me ha resultado sumamente entretenido.
Una última recomendación, buscaros a alguien: un amigo, un compañero de trabajo o de clase, un familiar, quien sea, que se anime a leerlo con vosotros, le sacaréis más jugo, os incentivará a no abandonar la lectura, os ayudará a comprender mejor aquellas partes que ni aún a la tercera pasada comprendáis y, lo más importante, os echaréis unas risas hablando de los comentarios, a veces descuidados, de Dante, de la paciencia Virgilio y del aparente mal carácter de Beatrice.
En fin, ya está todo dicho. Animaros y no dejéis pasar esta joya de la literatura con la que disfrutaréis de un paseo metafísico divino e inolvidable.