¿Sabemos dónde remediar el problema?
Para poder corregir un problema, primero debemos conocer la cura y además, conocer el problema. Suena sencillo y hasta obvio ¿cierto?, pero rara vez nos tomamos el tiempo de comprender estos dos puntos.
Es común que la gente que inicia en meditación me diga «no me gusta, cuando medito me da por pensar demasiado». En realidad siempre pensamos y pensamos mucho, pero rara vez nos damos cuenta que está sucediendo. Llega el final del día y estamos agotados sin comprender la razón.
Y como estamos cansados, ponemos el televisor, vemos alguna serie o una película llena de violencia e intriga, escuchamos música, peleamos con nuestra familia porque estamos de malas, peleamos con nosotros mismos por la misma razón, consumimos drogas, tenemos sexo. Llega el final de la noche y estamos aún más cansados y frustrados que antes. Pero, ¿cómo es posible, ¡si tomé todas las medicinas que conozco!?
Una mente agitada solo se remedia con una mente en calma. También eso suena sencillo ¿cierto?, suena obvio. Después de todo, eso es lo que estamos tratando de hacer, estamos calmando la mente por medio de entretenerla, de distraerla, de perturbarla con drogas. Todo ese esfuerzo buscando «no pensar». Y es que creemos que «no pensar» es sinónimo de calma.
La mente nunca deja de pensar, esa es su función. Pero no significa que una mente que piensa tiene que estar cansada o agitada, pensar no es lo que causa el cansancio, las penas, la insatisfacción. Todo esto viene de luchar contra los pensamientos.
Imaginen que alguien pasa por la calle y nos grita, nos dice que somos tontos y feos. ¿Eso nos convierte en tontos y feos? ¿Eso nos insulta? ¿Eso nos cansa? Para nada, esas palabras son el acto de otra persona. Es solo cuando decidimos responder a ellas que nos vamos a cansar, a sentir insultados, a enojarnos.
En meditación aprendemos a comprender esta diferencia. A permitir que la mente haga lo suyo, a que piense, y que lo haga sin generar problemas por los pensamientos que vengan. A estar en calma en todo momento.