EL DÍA QUE LAS MUJERES SE PUSIERON LOS PANTALONES
Crítica/ Artículo de Opinión
La incorporación y consecuencias de Levi's en la moda femenina
El pantalón de mujer forma parte de un movimiento histórico, una polémica gran revolución. Desde el siglo XIX hasta principios del siglo XX, el traje compuesto por falda y saco era la norma de indumentaria entre las mujeres de clase media y alta. Cuando las mujeres de la alta sociedad en la década de los 30 sustituyen sus faldas para usar pantalón de mujer (una prenda vanguardista, atrevida y liberada), la evolución de la ropa de mujer cambió por completo.
“La historia de los jeans se cuenta a menudo como una historia para hombres”, pero no se ha tenido en cuenta que las mujeres encabezaron el uso de esta preciada prenda de nuestros fondos de armario y desafiaron las reglas convencionales patriarcales al apostar por su comodidad.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el pantalón de mujer comenzó a democratizarse en el momento que el género femenino comenzó a asumir trabajos más prácticos. Pero en realidad no es hasta la década de los 60 que esta prenda alcanzó una mayor difusión. Levi's respondió a la demanda lanzando una línea de pantalones bajo el nombre “Fredoom-Alls", abriendo su línea de ropa a un nuevo público: el femenino. Una vez terminada la guerra, en 1945, la firma americana no quiso perder al público femenino, por lo que lanzó su primera colección de jeans para mujeres llamada “Lady Levi's”, rompiendo las barreras de género a la hora de vestir y animando a la mujer a utilizar una prenda que, hasta ese momento, solo la vestían los hombres.
Desde entonces, fueron muchas las mujeres que comenzaron a vestir estos vaqueros, luciéndolos en ocasiones importantes como la lucha por el voto femenino o las protestas contra la Guerra de Vietnam, una publicidad muy favorable para la marca que enseguida se asoció como un símbolo de revolución y de feminismo. Pero éstas nuevas formas de incorporar un nuevo público a una marca y prenda de ropa estereotipada y siendo original y exclusivamente para hombres, no fue visto correcto ante los ojos prejuiciosos de la época que corrían. Muchos sectores, generalmente encabezados por hombres, no estuvieron de acuerdo con ésta nueva línea de ropa y mucho menos con la utilización de la prenda en mujeres. La marca sufrió bajas en su uso y fuertes críticas. Los pantalones aparecieron por primera vez en la historia registrada entre los pueblos nómadas de las estepas de Europa oriental y el Asia Central, hábiles jinetes. La evidencia arqueológica sugiere que tanto los hombres como las mujeres llevaban pantalones en ese contexto cultural. Sin embargo, en la cultura occidental el uso de pantalones se restringió a los hombres hasta el Siglo XX. En muchas regiones, esta norma se hizo cumplir no solo por las costumbres sociales sino también por medio de la ley. Hubo, sin embargo, algunos casos históricos de mujeres que usaron pantalones en desafío a estas normas, por una variedad de razones, incluyendo comodidad, libertad de movimiento, moda, disfraz, intentos de hacerse pasar por varón debido al mayor salario que estos recibían, e intento de establecer una identidad pública poderosa para las mujeres. A lo largo del Siglo XX, las costumbres y leyes que restringían el uso de este tipo de vestimenta solo al hombre se relajaron dramáticamente, reflejando la creciente aceptación y normalización de la práctica. Hoy en día el pantalón se ha convertido en el uniforme femenino, adoptando guiños de una rebelión política y de estilo. Mujeres al mando, como Angela Merkel y Theresa May, adoptan esa prenda para convertirla en unadeclaración pública de elegancia y estilo. Los diseñadores llenan las pasarelas de trajes que retan la parte de la historia conservadora y tradicional. El estilo empoderador se convierte de una vez por todas en un símbolo de unión y auténtica feminidad.










