(Gracias a @sylsajo por estas bonitas imágenes)
No title available

@theartofmadeline

roma★
todays bird

Discoholic 🪩

Origami Around
Misplaced Lens Cap
occasionally subtle

No title available

blake kathryn

Kaledo Art
ojovivo
One Nice Bug Per Day

#extradirty
Peter Solarz
AnasAbdin
DEAR READER

祝日 / Permanent Vacation

oozey mess
wallacepolsom
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Poland
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Chile

seen from Brazil

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from Canada

seen from United States
seen from United Arab Emirates
seen from Australia
seen from United States
@liberty-thompson
(Gracias a @sylsajo por estas bonitas imágenes)
Suave centelleo: Flor de saúco y hierba de limón. Cóctel muy sutil producido con eneldo, más hierba de limón infundido con Vodka Sipsmith. Delicadamente concluye con champán y flor del pensamiento. (Cóctel que ha tomado Liberty)
Soft Peach & Passion: Melocotón suave, fruta de la pasión, melocotón blanco y mango. Se agita junto con jugo de limón fresco y jarabe de azúcar de caña para un delicioso martini suave tropical con Vodka Sipsmith. (Cóctel que ha tomado Chris)
Lady Million: Mezcla extravagante de jugo de mandarina recién exprimido con bergamota, aroma de miel y una lágrima de Cognac. Champagne y panal de miel para completarlo. (Cóctel que ha tomado Eider)
(Christopher le presenta a Eider a su novia Liberty)
Christopher y Constance se reencuentran en Londres
“-Lo que más me gusta de Londres, no es el Big Ben, ni el Támesis, ni el London Eye, ni siquiera Hyde Park, a donde tantas veces voy. Lo +”
//Rol en el que Christopher y Liberty vuelven a la casa de él tras dar un paseo por Londres
//Rol en el que Liberty le cuenta a Christopher que ha recordado el rostro de la persona que la durmió durante cuatro años, y también el nombre de Basile, el mismo que está escrito en la pasta del libro que tiene ella, en el cual Harry Potter descubrió la manera de despertarla
(Rol en el que Liberty recuerda el rostro de la persona que la secuestro)
Eres diferente, eso deberías de haberlo advertido desde el día que naciste.
Me resultas muy misterioso y a mí me encantan los misterios.
Yo creo que todo pasa por una razón… No creo en las casualidades.
Liberty Thompson (via theporcelaindollcolecctor)
Pienso en qué estaría yo haciendo cuando tú rompías a llorar en el mundo.
(via theporcelaindollcolecctor)
//Rol de Liberty y Christopher en el que ella tiene un pequeño recuerdo
//Rol de Christopher y Liberty, en Londres
Un apasionante viaje dentro de una de las cabinas del London Eye, la también conocida como “Noria del milenio”...
“Bonn es sin duda una ciudad de ensueño, y no sé si es por como es la ciudad como tal o porque ha sido la cuna de Christopher desde el primero de sus días, desde antes incluso de nacer. Hoy es sin duda un día grande porque hace 18 años que un gran hombre, llegó al mundo, al mundo de los mortales pues al de los inmortales ya había llegado antes de nacer como humano, cuando fue un ángel. No sé si él me encontró antes a mí desde el cielo, o si fui yo quien le encontré antes desde la tierra, lo único que importa es que nos hemos encontrado…”
Liberty.
Te desnudas mientras te desnudo, y yo miro entre nuestros cuerpos porque tengo la necesidad de verte, la necesidad de conocer el cuerpo de un hombre en persona y sobre mí, y esa visión me estremece. Recorro tu cuerpo con mi mirada y cuando me miras, yo rodeo tu sudoroso cuello con mis manos, apoyando mis muslos contra tus caderas, mirándote a los ojos porque quiero ver como cambia tu mirada cuando me hagas el amor, y ahora que estoy a tu merced, siento un ligero miedo, miedo a ese dolor del que muchos hablan, pero ante todo siento nervios, unos nervios que me impiden respirar y que aceleran tanto mi corazón, que yo misma puedo sentir sus latidos en mi yugular.
Siento tu mirada recorrer mi cuerpo como si lo acariciara hasta que me miras a los ojos y llevas tus manos a mi cuello. La presión de tus muslos contra mis caderas me hace tensar los músculos y, mirándote a los ojos, queriendo ver cómo el placer cambia tu rostro, llevo una mano a mi sexo para adentrarme en tu cuerpo, despacio, notando la ardiente humedad entre tus piernas. Me fijo en tu rostro y con suavidad pero con fuerza, me abro paso en tu cuerpo sintiendo la presión de tu sexo en mi sexo mientras el placer me invade y un gemido surge de mi garganta entre la entrecortada respiración sobre tus labios y los fuertes latidos de mi corazón que puedo sentir en las sienes.
Te miro, no dejo de mirarte, y advierto el movimiento de tu brazo antes de sentirlo. Miro entre nuestros cuerpos para ver como rodeas tu sexo, y entonces me tenso, tragando saliva volviendo a mirarte a los ojos, y cuando siento el roce de tu sexo en la entrada a mi cuerpo, contraigo todos mis músculos, pero es al sentir que entras poco a poco en mí cuando dejo escapar un gemido entre mis labios sin dejar de mirarte. Arqueo la espalda rozando al hacerlo tu pecho con mis pechos, y rodeo tus caderas con mis piernas relajando mi interior poco a poco, después de sentir un pequeño dolor que me hace recordar que la niña que fui, acaba de morir por mi culpa…
El placer se refleja en la voz que se fuga de tu garganta, en tu cuerpo que eleva tus pechos contra mi pecho, en tu hermoso rostro… Guardo en mi memoria cada detalle de este momento para vivirlo una y otra vez en mis recuerdos y, cuando siento la relajación de tu cuerpo, por dentro y por fuera, en el momento en que rodeas mis caderas con tus piernas, muevo mis caderas contra tu sexo, despacio al principio, mirándote a los ojos, dejando que tu rostro y tu cuerpo me sirvan de guía.
Te miro a los ojos y tú me miras a mí, y eso me otorga más placer aún, por eso dejo escapar un gemido de entre mis labios, y clavando las cortas uñas en tu espalda, te llevo contra mí, hacia mí, sintiendo que el placer se hace más fuerte que el leve dolor del que ya me he olvidado. Te miro sintiendo que poseerte es algo que me hace perder la cordura porque tú eres la más inmensa de mis locuras.
Siento tus cortas uñas en mi espalda, clavándose en mí cuando me llevas contra ti. Puedo ver que hay placer en tu mirada y no veo ya el dolor que antes he podido apreciar. Muevo con más fuerza mis caderas entre tus piernas, sintiendo el calor latente y húmedo de tu interior en mi sexo. Beso tus labios aunque estos se me escapan a causa de mis movimientos.
Siento la fuerza con la que mueves tus caderas hacia las mías, y sintiendo un intenso placer, me muevo por instinto bajo tu cuerpo pues todos hemos nacido para amar y todos sabemos como hacerlo aunque nadie nos enseñe. Mi cuerpo resbala bajo el tuyo y yo busco besarte pero tus labios se escapan de entre los míos como los míos se escapan de entre los tuyos. Apoyo mi mano izquierda sobre tu nuca, y la derecha la apoyo en el centro de tu espalda, llevándote hacia mí, buscando que no exista ni un solo milímetro de distancia entre tú y yo.
El placer me quema, pero aún me quema más el placer de saber que tú estás sintiendo placer, que es tu primera vez, la mía contigo… Estoy descubriendo lo que es el placer con amor porque nunca antes he amado como te amo a ti. Y no hay placer más inmenso. Nuestros besos se vuelven una lucha, caricias de nuestras lenguas y nuestros labios, mientras tropezamos por el movimiento de nuestros cuerpos. Siento tu placer golpeando mi sexo, llevándome cada vez más a la locura del placer máximo.
Te mueves sobre mí y yo me muevo bajo tu cuerpo, sintiendo que me quedo sin aire, que mi respiración se entrecorta cada vez más y ahora si puedo besarte, ahora encuentro tus labios, ahora encuentro nuestro beso perdido en tu boca y me siento libre, más libre que nunca.
Eres tú la que me encuentra, quien atrapa mis labios. Yo me siento invicto, glorioso, imperecedero, inmortal… Le estoy haciendo el amor a la Libertad y es lo mejor que he sentido en la vida. Siento cómo todo el ardor crece con mucha intensidad y todo mi cuerpo se tensa, endureciendo mis músculos, arqueando mi espalda y mi cuello, logrando que mi pelvis presione tu pubis y me quedo sin aliento en tu boca, cuando el orgasmo invade mi cuerpo y siento cómo me mi placer se derrama en ti haciendo que se rompa nuestro beso cuando mi entrecortada respiración me abandona haciéndome gemir.
Siento como mientras me haces el amor, todo tu cuerpo se tensa sobre el mío, haciéndome estremecer de puro placer sintiendo tu cuerpo resbalar sobre el mío, y tu sudor mezclándose con el mío. Y cuando siento que estoy a punto de llegar al cielo, llegas tú antes que yo, y entonces siento como tu placer se derrama en mi interior, y beberme tus gemidos me provoca un dulce placer, y yo relajo mis músculos, porque no me duele no alcanzar el cielo porque lo has alcanzado tú. -Te quiero…
Aún siento en mi cuerpo la tensión, los músculos resentidos por la fuerza contenida y el paroxismo provocado por el orgasmo, cuando me relajo sobre tu cuerpo húmedo y ardiente. Sonrío al oírte decir que me quieres y, con mi cabeza en tu pecho, te miro sin quitar de mis labios esa sonrisa mientras mi respiración sigue escapándose. Esta vez el placer me ha superado, me ha vuelto débil, y todo porque tú eres mi gran debilidad, mi gran amor, mi gran libertad. -Te quiero…