La castaña entrecerró sus ojos tras escuchar las palabras que salían de la boca de la morena, estaba a punto de responderle cuando se percató de que se trataba de una broma, dejo salir una risa de sus labios. —!No hagas esas bromas por favor! —Exclamó mientras hacía un ligero puchero con sus labios. —!Me asustas! —Negó un par de veces con la cabeza sin dejar de reír. —Sí, por favor. —Dijo mientras observaba todas sus cosas, estaba por arrepentirse del gran equipaje que había traído a Ibiza; sin embargo, posteriormente recordó que no sabía cuanto tiempo residiría allí. —Prometo que no esta tan lejos el carro, esta solo a una cuadra.
—¿Por qué no? Si fue una broma totalmente inocente — recalco con una sonrisa burlona dibujada perfectamente sobre el rostro de la castaña — Tranquila, tienes la suerte que ahora yo me encuentro aquí para salvarte — comento llevándose ambas manos hacia sus caderas — Vaya tu también parece que has traído toda tu casa — dijo mientras aferraba una de las pesadas maletas de la contraria — Mira que lo estas prometiendo, si se encuentra mas allá que una cuadra dejo la maleta y me voy corriendo — implico en un tono de broma.












