
roma★
Misplaced Lens Cap
Show & Tell

No title available
Cosmic Funnies

Love Begins
hello vonnie
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH
styofa doing anything
Peter Solarz

tannertan36
Jules of Nature
Keni

Discoholic 🪩

Kiana Khansmith
No title available
$LAYYYTER
Game of Thrones Daily
NASA
he wasn't even looking at me and he found me

seen from United States

seen from Malaysia

seen from United States

seen from United States

seen from Canada
seen from United States
seen from Morocco
seen from Jordan

seen from Jordan
seen from United States
seen from United States
seen from Canada
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Brazil
seen from Germany
@loestoylinz
Querido diário, hoy 24 de Mai...
Después de varias semanas de absoluto colapso psicológico y cálculos dignos de una astróloga desesperada… finalmente ocurrió: volvió mi menstruación. Gracias al universo, a las divinidades femeninas y probablemente a mi útero hiperdramático, sigo siendo solamente una mujer cansada y no la creadora de otra criatura destinada a sobrevivir este planeta distópico.
Y no, no fue irresponsabilidad. Honestamente, sólo pensé: “claro, otra tragedia canónica en mi biografía sería completamente plausible”. Porque aparentemente el caos me persigue con una perseverancia admirable.
No sé muy bien qué decir últimamente. Estoy viviendo en automático, como un personaje secundario sofisticado en una película independiente europea. Me despierto, educo niños en la escuela — lo cual curiosamente todavía me produce ternura y una microscópica esperanza en la humanidad — y luego continúo con mi ambicioso proyecto capitalista de intentar volverme rica antes de perder completamente la cordura.
Supongo que eso es la adultez contemporánea: sobrevivir, tomar café y romantizar el agotamiento.
En fin, querido diario.
Adiós.
Às vezes penso que crescer foi descobrir cedo demais que o mundo não tem a delicadeza que prometeram pra gente quando criança. Existe algo profundamente exaustivo em perceber que a vida adulta parece menos uma construção de sonhos e mais um mecanismo de sobrevivência contínua. Trabalhar até adoecer, estudar até esgotar, produzir até perder o próprio rosto. E ainda assim sentir que nunca é suficiente. Como se o sistema tivesse sido desenhado para manter as pessoas cansadas demais para questionar o próprio sofrimento.
Talvez seja por isso que tanta gente esteja emocionalmente enferma. Não porque nasceram cruéis, mas porque aprenderam a endurecer para continuar existindo. O mundo recompensa a indiferença com estabilidade e pune a sensibilidade com ansiedade. E quem sente demais acaba caminhando pela vida como alguém tentando respirar dentro d’água.
Eu olho para tudo isso e penso no absurdo que é tentar encontrar pertencimento depois de sobreviver ao caos. Crescer em meio à desordem deixa marcas silenciosas. Você escapa do incêndio, mas o cheiro da fumaça continua na roupa por anos. E mesmo em lugares melhores, existe uma parte sua que ainda não consegue chamar nada de lar. Como se o corpo tivesse aprendido a viver em estado de alerta permanente.
Tem noites em que tudo parece excessivamente podre. As notícias, as violências banalizadas, mulheres transformadas em estatística, pessoas reduzidas à utilidade que conseguem oferecer. A ideia romântica de construir uma família às vezes colide brutalmente com a realidade de um mundo que parece incapaz de proteger sequer quem já está aqui. E então surge esse cansaço existencial estranho ; não exatamente um desejo de morrer, mas uma dificuldade genuína de compreender o sentido de tanta brutalidade cotidiana.
Ainda assim, no meio desse desencanto, continuamos assistindo séries, ouvindo músicas, esperando episódios finais como quem segura pequenos fragmentos de humanidade. Porque a arte ainda tenta fazer o que o mundo desaprendeu: sentir. Mesmo quando decepciona, ela lembra que alguém, em algum lugar, também tentou transformar o vazio em linguagem.
Talvez seja isso que reste para pessoas como nós: encontrar beleza mínima nas ruínas. Não uma esperança ingênua, mas uma lucidez resistente. A capacidade de olhar para um mundo adoecido sem permitir que ele apodreça completamente aquilo que existe de humano dentro da gente.
Sei lá, só pensei alto.
Dom, 12 Abril.
Esta semana ha sido intensa. Muchas clases, mucho contenido, muchos momentos en los que sentí que estaba absorbiendo el mundo. Entre todo eso, también hubo afectos… y errores. Supongo que ambos forman parte de lo mismo: de estar viva, de estar intentando.
A veces siento que estoy produciendo muchísimo, avanzando, creciendo, construyendo algo sólido. Pero en otros momentos… solo estoy existiendo. Y está bien. Estoy aprendiendo que existir también es un proceso, también es necesario.
Estoy amando cursar mi segunda carrera. Hay algo muy bonito en volver a empezar, en sentir curiosidad otra vez, en descubrir nuevas versiones de mí.
Esta semana también decidí parar un poco y tomar tiempo para mí. No hacía eso desde hace mucho. Me cuidé: hice skin care, hidraté mi cabello, hice un baño de luna… pequeños gestos que me reconectaron conmigo misma.
También pensé en el futuro. En cómo quiero mejorar mi fluidez en español, avanzar en inglés y aprender italiano. En volver a dibujar… y en volverme más fuerte, más segura, un poco “villana” en el sentido de priorizarme sin culpa.
Sigo en proceso. Y, por ahora, eso es suficiente.
Lun., 6 Abril.
Hoy desperté y fui directo a tomar café, como si necesitara ese primer sorbo para empezar a existir de verdad. Después, una ducha larga… de esas que no solo limpian el cuerpo, sino que intentan organizar un poco la mente antes de salir al mundo.
Me arreglé sin prisa, pero me quedé atrapada en algo tan simple y tan pesado a la vez: elegir qué ponerme. Últimamente no me estoy sintiendo bien con mi cuerpo. Hay una incomodidad silenciosa con mi barriga, algo que parece pequeño pero que pesa en cómo me miro, en cómo me siento dentro de la ropa. Y eso me acompañó más de lo que quería durante la mañana.
Fui a dar clases. Hoy no fue un día ligero. Tuve que hablar con los niños sobre cosas más serias, porque están en esa fase de burlas, de pequeñas crueldades disfrazadas de juego. Me tocó poner límites, enseñarles sobre respeto… y eso cansa de una forma distinta, más emocional que física.
Di clases de arte en todos los horarios, sin pausa real para respirar. Y aunque hoy no hubo yoga infantil, el día no fue más tranquilo por eso. Incluso mis alumnas más cariñosas, las que siempre buscan mi abrazo, estaban diferentes… más calladas, más contenidas. Como si el ambiente entero estuviera un poco más pesado de lo normal.
Gracias a Dios, el día pasó rápido. Pero ese tipo de rapidez que no es alivio completo… porque apenas tienes tiempo de sentir, y ya todo terminó. Solo sé que estoy muy cansada.
Y en medio de todo, hay un pensamiento constante: quiero llegar a casa y ver a Gabriel. Como si eso fuera mi descanso real, mi pausa segura en medio de todo lo demás.
Pasé por el mercado y preparé algo simple: cachorro caliente con nuggets. Comí rápido, casi sin darme cuenta, como si mi cuerpo estuviera más agotado que consciente.
Ahora estoy aquí, recién salida del baño, buscando alguna nueva saga de películas para ver con él durante la semana. Algo que nos envuelva, que nos haga escapar un poco de la rutina.
Estoy cansada…
cansada por hoy,
y curiosamente, ya cansada por el mañana también.
Dom., 5 de abril.🎥
Hoy fue uno de esos días simples que se sienten suaves en el corazón.
Gabriel y yo nos perdimos en la franquicia completa de Juegos Mortales, como si el tiempo no importara… es curioso cómo siempre elegimos algo y nos quedamos ahí, juntos, sin prisa.
Por la tarde pedimos açaí, con esa calma de quien no tiene a dónde ir. Habíamos pensado en ir a una cascada, pero empezó a llover… y, aunque nos reímos, en el fondo me alegré. Yo solo quería quedarme en casa. Amo mi casa de una forma que no sé explicar, como si fuera un refugio donde todo hace sentido.
Entre risas y planes a medio hacer, hablamos de un posible viaje a Maresias, en São Paulo… de esos planes que todavía no existen, pero ya se sienten bonitos.
Fue un día tranquilo.
Mañana es lunes… y tengo que preparar clases para los niños.
El feriado se terminó, y deja ese pequeño vacío silencioso. 😔
(Se me olvidó hacer fotos)
Fui tan inocente cuando le escribí poesía
El mundo giraba y giraba y giraba
Al final, incluso le necesitaba. Pero vi que no importa que esté lejos de mí.
Talvez na próxima vida eu não seja tão chorona
Egos OBESOS,
Mentes anoréxicas.
Uma vida inteira sendo EU
E ainda sou um mistério para MIM
Para de se encolher pra não incomodar os outros, que sequer nem ligam pra você
Tenho sonhado com ele desde que o conheci
O raso não me reduz
Vamos manter nossa paciência até que sejamos encontrados Tudo que queríamos Era um lugar, um para se sentir em casa É por isso que nos separamos dos nossos caminhos para curar nossas almas. Eu sou um menina decidida em uma cidade confusa
PEQUENA ESTRELA pt2
Espero que tenha valido a pena no final
Eu sei que essa coisa está quebrada
Então deixo minha porta aberta
Já faz algum tempo desde que nos falamos
Um dia nos encontraremos novamente
ADEUS pequena estrela.