Te aleje por qué me hacías mal.
No te lo dije pero te extraño.
Perdón por tener que hacerlo. Tenía qué.
Y ahora que se hizo realidad solo quiero que no.
Three Goblin Art

if i look back, i am lost
hello vonnie
🪼
One Nice Bug Per Day

@theartofmadeline
TVSTRANGERTHINGS
Today's Document

No title available
wallacepolsom

izzy's playlists!
tumblr dot com
d e v o n

PR's Tumblrdome
sheepfilms
dirt enthusiast
Show & Tell
h
Lint Roller? I Barely Know Her
todays bird

seen from Malaysia

seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Netherlands

seen from United States
seen from Netherlands
seen from Russia
seen from United States
seen from Argentina

seen from United Kingdom
seen from Slovakia
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@lowri-lauu
Te aleje por qué me hacías mal.
No te lo dije pero te extraño.
Perdón por tener que hacerlo. Tenía qué.
Y ahora que se hizo realidad solo quiero que no.
Me vine a esconder aquí. Aquí donde no tengo que decirte nada a la cara. Aquí donde puedo soltar todo lo que quiera sin repercusiones de nada.
Aquí. Sola. En silencio. En el vacío que yo misma cree.
Te extraño y me duele extrañarte. Me duele haberte querido. Me duele no soltar esos recuerdos. Y me duele más haberte creído tantas veces que ya no lo hago. No puedo creerte y eso... Eso también duele.
Te extraño... De verdad
Quiero decírtelo y no puedo. No tengo que...
No un adiós como la gente fue. Te extraño
No aguanto más, te extraño. Ojala escuchara un rato tu voz
Quiero realmente fingir que no te extraño
¿Realmente te extraño a vos o lo que sentí?
Me fundí. Me sepulté a mi misma entre las cobijas en la cama. Espere a que el peso de todas esas mantas me aplastará y logrará lo que no puede lograr sola: dormirme y no despertar. Tenía un único objetivo: desaparecer en mis sueños y no despertar. Ojalá tuviera la prosa de Mario Benedetti para resumir en pocos renglones: "Ojalá nunca hayas leído nada de lo que te he escrito, porque me destrozaría saber que a pesar de eso no me has buscado". A diferencia de tremenda mente... La mía es pobre y mediocre. Imbécil y estúpida por quererte, extrañarte y pensarte distinto. Saber que nunca me quisiste me desgarra. Me arranca lagrima tras lagrima. Me deja sin aliento y desecha. Vuelvo a suspirar... Miro la pantalla, me veo escribiendo, veo pasar las palabras y solo pienso: ¿Me irá a llamar? No. Es definitivo. Está cerrado para siempre. Se acabo.
Demostraste ser un ser horrible. Me lastimaste. Te atreviste a herirme sin reparos. Me insultaste, me maltrataste, me denigraste y me usaste.
Fuiste cruel sin necesidad. Me hiciste creer en mentiras, en besos y caricias. Me hiciste creer en risas y miradas. Me hiciste creer en vos... En qué eras un sueño real.
Quisiera... Quisiera hacerte desaparecer de la existencia. Borrar el día de tu cumpleaños. Desearía que no hubieras existido. Que no te hubieras enterrado, sin preguntar, en mi alma. Que no me hubieras desecho entre girones el corazón.
Lo hiciste. Nunca te disculpaste. No viniste a buscándome Pidiéndome perdón. Solo te sentás en una silla usada a dejar frases hechas en una red social bastardeada. Frases que ni siquiera son tuyas. Que ni siquiera pensaste, que no me dedicaste.
Es que... Eso es lo que valgo para vos. Nada. No fui capaz de generarte nada, no valí nada. Soy nada para vos. Nada. Tan triste soy que realmente te creí cuando, por enésima vez, me dijiste que me amabas. Luego me acordé. El amor no lastima, el amor sana, alienta, empuja, brilla, levanta, salva, cura... El amor envuelve, el amor desata nudos, el amor aliviana el alma. El amor... El amor es un alimento que rejuvenece e ilumina. Te impulsa a ser mejor persona, a seguir adelante a vivir distinto, a ser mejor persona. El amor... El amor es algo que no sentiste por mi. Que yo sentí. No alcanzó. Mi amor no alcanzó para los dos. Es probable que no alcanzará porque estoy rota, porque de pequeña no abundaba el amor y crecí cual árbol torcido y sola, completamente sola, tuve que inventarme una guía, un sustento. Tuve que imitar a otros para estar derecha y aun hoy, no lo estoy.
Quisiera... Quisiera... Quisiera que mis lagrimas no saliesen mientras escribo esto. Quisiera... Quisiera estar enamorada de nuevo de un alma que me cuidara porque lo necesito. Desesperadamente necesito amor, amor sano, amor bueno, amor de verdad, Y vos... vos no sos real. Fuiste una mentira, Fuiste un engaño, Fuiste y no serás.
No seremos.
Hace mil años no escribo algo, aquí va: Muero, dramáticamente, en vida. No existe aliento que me de suficiente oxigeno No existe trago que sacie mi sed No existe abrazo que cure el dolor de mi alma
No tengo ni p*ta idea
Me olvidé como escribir y hasta como... leer.
Nunca antes me había perdido tanto como en estos tiempos. No sé llegar a lugares habituales, no sé como interpretar mis pensamientos, no sé nada. Nada sé y lo peor, Socrates no soy.
¿Por dónde empezar cuando no hay sentido ni orientación?
NO SÉ ESCRIBIR ENOJADA. SE VOMITAR CATARATA DE GILADAS.
Entre llamas no se puede vivir. Entre nubes de algodón tampoco. La realidad es dura, es una mierda, es esquiva, es perdida, es dolor. En este momento la realidad es estar en casa, en jaulas, unos contra otros. Intentando huir pero sin poder ir a ningún sitio.
Peleas, muchas peleas. Nada de paz, nada de comodidad. Pensamientos suicidas, moretones, gritos. Mujeres lastimadas, mujeres asesinadas. Mi gata perdida.
Los que hoy tenemos memoria nunca olvidaremos el dos mil veinte. El año en que toda la modernidad se fue a la mierda, nos arrastró con ella y nos dejó para que nos pudriéramos. No sabemos vivir entre nosotros normalmente, menos ahora. ¿Cuántas veces por semana peleas? ¿Cuántos divorcios hubo? ¿Cuántas mentiras se dijeron? ¿Cuánta plata por sexo se movió en estos meses?
Hoy estoy enojada. Tengo demasiado que decir y no sé cómo. Es como un torbellino de palabras en mi cabeza que se apiñan entre mis labios intentando salir todas a la vez. Si alguien tiene la fórmula mágica para arrancar cosas del cerebro sin recurrir a la lobotomía, que por favor se comuniqué. Muchos aquí intentamos adivinar como mierda correr de esta locura y aprender a vivir.
Sueño, tinta y papel.
Esta mañana leí algo que hizo que mi sueño, para ese momento olvidado y desechado, retornara de la papelera cual visita inesperada.
De pronto un rostro se hizo visible. Estaba pálido, en marcado por su melena negra y sus ojos, cuales pozos, más oscuros que nunca.
Sin comprender bien lo que mi memoria me mostraba, seguí leyendo.
Sin previo aviso, ¡pum!, otro vistazo de aquel sueño.
¿Será una mera coincidencia o el alineamiento cósmico de dos seres ínfimos en la majestuosidad del universo mismo?
No. Lo. Sé.
Como si mientras yo soñaba, alguien me llamaba entre tinta y papel. Como si mi proyección astral hubiera impedido que los ojos de alguien más se cerraran.
El divorcio que fue para siempre.
Dejé de quererle hace muchísimos años. Más de 20... no, 30 años. Creo.
Fue hace mucho, mucho tiempo.
Creía que nuestro amor sería eterno. Duró un suspiro. Me imaginé a su lado vagando por el mundo, pintando nuestro pesimismo de colores, cantándole al mal tiempo.
Pero sus golpes asesinaron mis sonrisas; moretonearon mi visión de una pareja feliz; sus gritos apagaron mis risas alegres.
Vivía presa del miedo. Vivía encerrada en mi propia casa. Hasta que huí. Huí para volver a vivir. Para volver a correr en el campo. Para salir con o sin pollera corta. Para meterme al mar en bañador. Para volver a amar a alguien más. Para que me amen de verdad. Pero de lo que nunca pude huir fue del divorcio. Aquella palabra que recuerda a un matrimonio del que nadie sabe, del que nadie oyó hablar.
Un divorcio que me ata a una persona para siempre jamás... o hasta que me vuelva a casar.
Dos mujeres diferentes.
El tiempo, ligero, corre. Desmesurado se aleja. Las intranquilas palabras brotan de sus labios. Le creo, las abrazo.
Mis ojos ven, impacientes, lo imperturbable de tu carácter y sufren. Yo sufro. Parece no haber fuerza en la tierra capaz de detenerte. Capaz de pararte.
Ligero el tiempo se va, ni hace falta que corra ya. Y yo... ¿Y yo? Necesito paz, necesito amor y comprensión.
Harto de buscar en el mismo lugar. Levanto mi vista y la veo. Corro a su encuentro.
Por más obstáculos que haya, la quiero igual. Para mi, ella para mi y yo para ella. Ser ambos un nuestro.
Frenó. De golpe el tiempo me pegó. Me devolvió todo aquello que no quise ver.
El hoy me encuentra desequilibrado. Sin una mano, ni una pierna. Y a la que tanto quise, destrosandome.
Ella... Ella casi me mata. Y la otra entre todo me levanta.
-¿Me amará a la distancia?- Se cuestionó.
-Eres imbécil. Las personas no aman a la distancia por años, sin siquiera decirtelo- Le respondió la joven en su mente-.
-¿Entonces debo entender que no me quiere y ya?-.
-Pues si, así es-.
-Creo que te equivocas. Que supones que él me olvidó. No creo que sea así. Creo que busca una forma de librarse de nuestra maldición. Siento como algo se mueve en mi pecho queriendo salir. Creo qué son las piezas de corazón del otro, la que nos dimos profesandonos amor-.
-Aww que discurso más bonito pero no. Eso qué sentís es un "lo extraño pero no estoy dispuesta a hacer nada" y a un "no lo superé"- La joven la miró con reproche. No era la primera vez que le oía pensar eso pero ya estaba harta-.
-Mia... ¿En qué piensas?-.
_________________________________________________________ Otro pensamiento del lejano 2018 nunca publicado. Hoy haciendo presencia en el 2020.
Los oscuros pensamientos afloraron. Comenzaron por tomar mis manos, estas temblaban. Se ciñeron sobre mi vista, ya no podía ver. Pronto estaban tomando mis oídos. Nublada, desesperada y con pánico de que se apoderaran también de mi respiración, corrí. Corrí, corrí corrí... o eso creí.
Frente a mi se abría el cielo, un atisbo de lago y una hilera de hierbas altas y verdes. ¿Podía ver? y respirar. Me calme viendo aquel pequeño paraíso entre todo el caos de la civilización.
¡No! Sólo fue una trampa para que sonriese, para que bajara la guardia. Entonces ella, hermosa y despiadada, trepó dentro mio y salió por mis ojos. Mares de ella saltaban desde mis pestañas hacía el vacío.
Tan sublime e intrincada. Negra y filosa. ¡No era el lugar ni el momento! Rasgarme por dentro y escupir mis entrañas. Desnudarme frente al pueblo, frente a otros ojos. Golpearme hasta hacerme sangrar; y yo dejándote.
Quise desplomarme, hundirme en esas turbias aguas y acabar con lo que nunca debería ser. Cumplir con un mandato ajeno que detesto. ¿Para qué tanta inteligencia, pensamiento crítico, datos irrelevantes, empatía, compresión... para qué amor propio?.
Desde algún lugar a percibí un empuje, una fuerza tirando de mi. Exigiéndome abrir los ojos, rozando mis mejillas, acariciando dulcemente mis labios. ¿Qué era? O mejor ¿quién era?
__________________________________________________________
En algún punto del invierno del 2018 escribí estas palabras. Aun hoy recuerdo aquella tarde cuando el sol brillada por el oeste y el Río de la Plata inundaba el pequeño laguito de la reserva ecológica.
El amor no es un cuento de hadas.
Si cierro los ojos e intento ponerle una fecha concreta al día que comencé a odiar las mentiras, mentiría.
Que odie las mentiras no quiere decir que no haya hecho uso, alguna vez, de ellas. Las mentiras me permitieron salir de noche con amigas, entrar a sitios únicamente para mayores de edad siendo una menor. Evitar reprobar un examen. He descubierto lo desesperante y agobiante que puede ser amar a dos personas en simultaneo (románticamente hablando).
Con las mentiras me he divertido, me he escapado de situaciones, he evitado conflictos, he podido vivir experiencias que de otra forma no lo habría conseguido. Aún así... en muchos casos me hubiera gustado no tener que recurrir a ellas. Generan problemas, malestares, tiempo inventando excusas, tristeza, desesperanza.
Los lugares más comunes para empezar a buscar mentiras son en las relaciones interpersonales, ejemplos: de madre/padre a hija/hijo; entre parejas; de maestra/o a alumna/o. A mis padres les tengo que mentir para evitar charlas incomodas o que realmente no tengo ganas de tener. “¿Por qué has terminado con tu pareja? Pues no nos queríamos más (por no decir que en realidad me engañó).”
El engaño entre parejas... que cosa más estúpida. Después de mucho pensar y darle vueltas he encontrado la clave para no engañarnos más. Idiotamente es: decir la verdad. La verdad podría ser: “Te amo, en ti encuentro todo aquello que busco en una pareja. Contigo quiero perpetuar nuestro amor, recorrer el mundo y ayudarnos a cumplir nuestros sueños. Lo único que... siento atracción física, no romántica, por otras personas”. Muchos me dirán que no es amor de verdad, que si lo consigue todo con esa persona no necesita a nadie más y, honestamente, el sexo y el amor, son cosas distintas. Tuve muchísimas relaciones sexuales sin estar enamorada. He amado sin tener relaciones sexuales. Creer que son lo mismo, darles el mismo valor... Poner en la balanza el buen sexo con el buen amor, es necio, tonto y discriminador.
Ocurrió hace un tiempo. Me sentía asqueada por el sexo, no quería que me tocaran, ni me desearan, simplemente no quería que en mi vida hubiera sexo. Y no lo hubo. De haber estado enamorada ¿esa persona me habría dejado de amar por no querer tener intimidad? Claro que no, me habría aceptado y acompañado de igual modo. Aquel estado me podría haber tomado años ¿en ese caso me habría dejado de amar? No... pero quizás habría sentido la necesidad de tener relaciones sexuales, sentir la piel, el perfume, la respiración, la vibración de otro cuerpo temblando junto a ella. En una de esas la persona que me ama necesita tener sexo y si yo no puedo dárselo y alguien más lo hace ¿me ha dejado de amar? ¿quién es el juez en tal situación? ¿qué, por no esperarme me ama menos? Le puedo hacer la persona más feliz del mundo; puedo apoyarle en todos sus planes, deseos y ocurrencias; podría, hasta incluso, tener hijos junto a esa persona. Pero si un día me despierto y no quiero tener sexo con nadie, que el amor de mi vida lo siga haciendo. Confío en que el sexo no es determinante para amarme, que es algo de todos los días, es una construcción constante.
Vivir en la libertad sexual es menos escandaloso y toxico de lo que el populacho se imagina. Jamas el amor, tal cual es, se encadena al sexo, quizás el amor romántico si, pero amor amor, nunca. Por eso incito a que se amen más allá de las palabras bonitas, los besos y los orgasmos. Amarse es para valientes. Amar es un trabajo de años que solo lo vas a notar cuando lo vivas de verdad y no como en cuentos de hadas.
Responsabilidad y Culpa
Hay una gran diferencia entre sentirme culpable y sentirme responsable. La culpa me hace sentirme mal conmigo y me devalúa. Hacerme responsable me hace sentir mal hacia la conducta, pero me sigo sintiendo bien conmigo, aceptando que cometí un error, pero que eso no me devalúa como individuo. Cuando decimos “es mi culpa” adoptamos una posición de debilidad, nos sentimos mal con nosotros mismos. Se vuelve una carga en tu mente simbolizando un peso, te confunde y evita que te des cuenta de la realidad. Este sentimiento no nos sirve para mejorar ni ninguna utilidad para las personas que se han visto perjudicadas. Adoptamos una posición de víctima, de impotencia, quedamos atrapados en el pasado. No hay culpabilidad, por grande que sea, que pueda solucionar un problema. En situaciones graves el sentimiento de culpa llega a ser una cadena en tus pies y una lápida sobre tus hombros. La culpa también tiene su recompensa, beneficios ocultos: Transferimos la responsabilidad de nuestro comportamiento hacia los demás… y evitamos el esfuerzo por reparar la situación, disculparnos, aprender de lo sucedido, etc. Cuando decimos “Es mi responsabilidad” adoptamos una posición de poder, aceptamos que somos humanos y que es inevitable equivocarse a veces, nos perdonamos a nosotros mismos los errores que podamos cometer y estamos dispuestos a hacer lo posible por solucionar el problema y aprender de los sucedido. Nos sentimos dueños de nuestros actos, responsables de nuestro destino, comprometidos con nosotros mismos y más satisfechos. La responsabilidad es una actitud hacia el presente y hacia el futuro. Nada de lo que sucede ahí fuera en el mundo es tu culpa aunque si son tu responsabilidad el elegir unas opciones u otras o el optar por una respuesta u otra. La responsabilidad es la habilidad de responder (Respons-Habilidad). Cada situación en la vida nos ofrece la oportunidad de responder, y cómo respondemos determina cómo nos sentimos y lo que atraemos hacia nosotros. La responsabilidad te permite hacerte consciente de los hechos, ver la realidad y así modificar lo necesario, te da libertad de tomar lo que realmente te corresponde del hecho, cambiar... de perdonar. El sentimiento de responsabilidad ofrece crecimiento, madurez, aprendizaje, reestructuración, reencuentro y libertad.