Ofuscamiento Alabastro
Blanco, al inicio todo es color blanco. Después de unos segundos comienzas a distinguir algunas tonalidades en tiza y alabastro. La iluminación de esta escena podrÃa cegarte casi al instante, es imposible distinguir si hay algo más allá del horizonte o si estás rodeado por un vacÃo infinito. Observas el perÃmetro sin cederle a tu cuerpo un sólo movimiento, ni siquiera el de tu propia respiración.
Mas casi como un reflejo instintivo, tu pie izquierdo traiciona a tu mente y da un paso hacia atrás. Después, tus brazos se unen al caos y, asà como lo harÃa un amante, ambas manos se suman para intentar encontrar un soporte por detrás. Las palmas de tu mano hacen el contacto con una superficie inesperada. De inmediato sabes lo que es, pero tu mente decide luchar para imaginar algo diferente. Después de un par de segundos la resignación te lleva a aceptar la verdad absoluta.
Tus manos han hecho contacto con una pared de vidrio. Su helada sensación no te puede engañar. Elevas la mirada y te das cuenta que el muro con el que tus manos han tenido contacto continua por metros y metros hacia arriba. Giras súbitamente y observas tu reflejo a través del cristal. Mientras tus ojos se encuentran a si mismos, el ritmo de tu respiración toma velocidad y una sensación de sofocación se apodera de tu pecho.
¿Cómo fue que llegaste a este lugar?














