Regresaste una vez más, juré no hablarte, estuve bien mientras no sabía de ti, las semanas pasaban y yo tuve que cambiar de rutina, me alejé de unas cuantas "amistades", esas que solo están cuando las cosas están bien, me inscribí a clases de baile, mis fines de semana ya no eran de noches interminables, tragos y muchos amigos falsos, esta vez me dediqué a mi, a sanarme, pero siempre he luchado con mi mente, siempre haciéndome mierda y yo superando cada batalla, la única relación tóxica que tenia era con mi trabajo, lo único que me hacía sufrir era estar allí. Había pensando por semanas renunciar porque nada ni nadie debería robar mi energía, mi paz y tranquilidad... la decisión ya la había tomado, total soy adulta y ya no tengo que consultar a mis padres, pero lo hice, quería escuchar opiniones, tal vez yo exageraba... mi padre dijo que la siga luchando, por lo que ve había aprendido bastante, que siga en este trabajo hasta que encuentre otro... me dejó pensando todo el día, había dejado de lado lo que yo decidí y a considerar aguantar un poco más. Por otro parte, el chico que me abandonó por varios meses, de nuevo está en la ciudad, me habló por todas mis redes sociales y no le hice caso, hasta la mañana siguiente, que use como excusa el " que miedo contigo, me escribes por todas mis redes" y con eso bastó para que se inicie una conversación, dijo que lo había choteado, que quería salir e invitarme un vino, o sea quería tener sexo, siempre pasaba cada vez nos veíamos, yo, por un momento pensé que él quizás me entendería y le conté el dilema que tengo con el trabajo, me molesté con su respuesta pero al pasar las horas me di cuenta que tenía razón, él dijo que desde que me conoció siempre he tenido problemas en los trabajos, que analicé lo que me da mi trabajo y si me da infelicidad que hable con mi jefe la posibilidad de tener menos carga o un apoyo para no estresarme y sino que renuncie. No le respondí y estuve en casa triste y pensativa, hasta ahora que despierto, que me doy cuenta que yo siempre he sido el problema, no era la culpa del trabajo, de él, los amigos falsos, yo estaba permitiendo todo eso, si sabia la respuesta, por qué no me di cuenta y prefería echarle la culpa a los demás, me siento devastada saber que siempre fui mi enemigo, sé que no podré recuperar el tiempo perdido, no sé como reaccionar, qué hacer, por el momento no tengo más que decir.