Carta para la mamá
Tenía muchos planes, muchas ideas, tenía ganas de empezar con todo. Un nuevo año del Sincronario, había sido mi cumpleaños, todo estaba bien. O en realidad no, no lo estaba. No me daba cuenta. Perdón. No sé desde cuándo estás mal, no sé si tardamos mucho en verlo o hubiera pasado todo más o menos igual. Me cuesta encontrar qué palabras dedicarte aparte de perdón y te amo, porque te amo y te extraño. Me di cuenta que tardé en notar que estabas ahí siempre a mi lado acompañándome, hasta me pregunto si esto no fue mi culpa, si es un problema mío que terminan pagando quienes amo y quienes menos se lo merecen. No sé ya qué es lo que pasa, cómo funciona la vida, la existencia, si tengo que gritar, quejarme, llorar o aceptar en silencio la realidad.
Me encantaría abrazarte ahora, olerte, mimarte, tocarte el pechito y que te estires toda dormidita, escuchar tu ronroneo, que me pegues con las patas de atrás cuando te cansás, que maulles en silencio y me mires con tus ojitos bizcos. Sentir tu naricita rosa, que juegues con mi pelo, con Chimuelo, con Newt, que me alegres e ilumines mi día con solo tu existencia, con solo estar ahí ya me hacías feliz y me llenabas el corazón de amor. Perdón por tardar en notarlo y valorarlo, perdón por no saber apreciarlo y aprovecharlo cuando lo tenía. Perdón por llorar por mis fantasmas y hundirme en vasos de agua, en lugar de disfrutar de tu compañía y tu amor que tenía ahí todos los días, todas las horas. Te extraño, se me hace un nudo en la garganta, pero no quiero llorar, no quiero aceptar que no estás conmigo, es por eso que evito esto, porque extrañamente siento como si siguieras acá, como si no te hubieras ido, como si en cualquier momento pudiera verte, y me da miedo sentir tu falta, sentir tu ausencia y el dolor de no tenerte. No quiero decirte adiós, no quiero una realidad sin vos. No sé qué tengo que hacer, no sé si hago mal, no sé nada, lo único que sé es que te amo y te quiero conmigo.











