Relato. Fusilamientos del 3 de mayo.
Llamaron a la puerta e iluso de mi fui abrir sin pensarlo ni mirar, sin duda la peor decisión de mi vida. Todo era normal ese día, fui a mi trabajo como cualquier otro día y noté un ambiente raro pero no le di más importancia por que pensaba que eran imaginaciones mías. Cuando volví a casa seguía dándole vueltas a lo que pasó por la mañana. Esa mirada de odio en la cara de ese hombre no se me olvidará en la vida. Pero bueno decidí no pensarlo más. Lo malo fue cuando pasaron los días. Me le cruzaba cada día en cada esquina y en cada rincón siempre con esa mirada fría. El día cumbre llego cuando menos me lo esperaba, vinieron 5 personas a la vez a por mi sin yo saber siquiera lo que había hecho. Todo resultó ser un juego de niños ¿Cómo me iba a imaginar yo que me iban a fusilar simplemente por mi ideologia política? Si, me fui de este mundo pero siempre quedará mi alma de protesta viva. Nadie tiene que juzgar a nadie por su pensamiento ya que todos somos diferentes y no podemos coincidir en todo.









